Pamplona. El secretario territorial de Eusko Alkartasuna en Navarra, Maiorga Ramirez, señaló ayer que su partido no cierra las puertas a que la izquierda abertzale pueda entrar en Nafarroa Bai, pero descartó la creación de un nuevo sujeto electoral porque la coalición actual es "el único agente que tiene credibilidad y legitimidad para representar el cambio político en Navarra". Preguntado por la posibilidad de que la izquierda abertzale se integre y colabore con NaBai, Ramirez respondió con un "por qué no", y subrayó que EA "no contempla otra modificación de NaBai que su fortalecimiento". "Tendremos que verlo, por qué no, lo vamos a plantear, tendremos que hablar del programa, de exigencias, de todo lo que se tiene que hablar cuando se plantea una colaboración electoral", expuso.
No obstante, consideró que esa hipotética colaboración se deberá realizar "sin ningún dramatismo y sin ninguna necesidad de llegar a acuerdos, desde la obligación de explorar las posibilidades que puedan existir". Así, Ramírez afirmó que EA "tiene claro que el futuro tiene que venir marcado por la colaboración entre todos los abertzales", algo que quieren que llegue "más pronto que tarde". En ese sentido, el parlamentario y dirigente de EA en Navarra, Koldo Amezketa, recordó que en 2003 ya se cursó una invitación a Batasuna para formar parte de NaBai, y consideró que las circunstancias políticas actuales "son más favorables y propicias" a la colaboración. "En principio, no parece oportuno cerrar puertas y poner vetos", afirmó.
Por otro lado, Ramírez lamentó la salida de Batzarre de la coalición, una noticia que "no es buena" para NaBai, pero insistió en que EA intentó "hacer una labor de mediación". "Nos entristeció la marcha de Batzarre y no terminamos de entenderla; creemos que tomó la decisión bastante antes de hacerla pública", agregó Ramirez, que admitió que "cuantos más participantes tenga una coalición, más complicada es su gestión". No obstante, destacó que "la única alternativa con credibilidad en Navarra es NaBai". "A pesar de que internamente se hayan podido vivir situaciones delicadas, esa fortaleza que nos da la sociedad, la calle, las encuestas, es la mayor garantía de futuro", defendió.
El silencio de ETA Por otra parte, Ramirez mostró su "preocupación" por el "silencio" de ETA, algo que "está suponiendo un obstáculo muy importante para conseguir la colaboración más profunda posible entre abertzales". En cualquier caso, defendió que "el futuro de este país pasa por el entendimiento entre abertzales" basado en "una situación pacificada y normalizada políticamente".