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Joseba Egibar en onda vasca

pamplona. El lehendakari vino a decir en la recepción a la sociedad vasca que gracias a haber sido inflexibles y muy estrictos va a llegar la paz.

El lehendakari está siguiendo un poco la estela de lo que Madrid va marcando. Es verdad que todo el mundo anhela ese escenario de paz, pero la paz no llega por sí sola y por sí misma. Hay que trabajarla, hay que estar también en el tajo, cada uno desde su propia función y responsabilidad. Ayudaría o no ayudaría, es necesaria o no la legalización para consolidar las vías políticas. Es evidente que para actuar en política tienes que estar dentro de un sistema legalizado, donde se te reconozca una representación.

Pero PSOE y PP no están por la labor.

Aquí se está llegando al absurdo de supeditar todo a lo que ETA diga o deje de decir. Pero sabemos exactamente cuál es el nivel de exigencia que determinados grupos, entre otros la propia izquierda abertzale, más allá de la Declaración de Bruselas o el propio Acuerdo de Gernika, lo que le está demandando es el alto el fuego permanente, verificable y, evidentemente, como expresión de voluntad, de cese definitivo. Es evidente que para poder funcionar en política es imprescindible la legalización. Entonces, aquello que va a ayudar estratégicamente por qué se cuestiona permanentemente en función del comunicado de ETA o de su voluntad de desaparecer o no.

¿Está preocupado de lo que diga o deje de decir ETA o de su silencio?

No. Para mí lo determinante son las decisiones que ha adoptado la izquierda abertzale. Lo realmente histórico está ahí. Si eso va a tener concreción y va a haber coherencia estará por ver, pero lo manifestado, lo suscrito, lo expresado apunta en una dirección de irreversibilidad, eso no tiene marcha atrás. Entonces, ETA si no se aviene a lo que Bruselas dice y Gernika acuerda, evidentemente, si no se consigue ese nivel de compromiso alguien le va a demandar, alguien le va a exigir y, por lo tanto, es posible, si eso sucediera que esa no asunción le situaría en la disidencia de la izquierda abertzale.

Pero continúa el silencio de ETA.

Ese comunicado tantas veces citado y deseado no llega, pero tendrá que llegar, porque no hemos puesto nosotros el calendario, lo ha puesto la propia izquierda abertzale.

¿Qué había en el Acuerdo de Gernika para que no lo firmara el PNV?

Nosotros siempre hemos pensando, y así se lo hemos manifestado a quienes representan esa sensibilidad en la izquierda abertzale, que este camino si parte de esa decisión desde la unilateralidad, o sea de la propia izquierda aber-tzale, ese camino o lo hacen solos o no lo hacen. Así se lo transmitimos desde el primer día. Y lo entendieron. Nosotros analizamos el documento, hicimos nuestra valoración al respecto, pero si ETA o quien sea, entendiera que para que tenga que adoptar una serie de decisiones necesita del compromiso del apoyo de no se qué tipo de formaciones para encontrar ese umbral de tranquilidad en su toma de decisión, en todo caso, tendría la tentación de ejercer un papel de tutela. Por lo tanto, les dijimos o este camino lo hacéis solos o no lo hacéis. Y yo soy de los convencidos de que lo están haciendo básicamente solos y que ese nivel de exigencia a ETA tiene que tener su concreción.