Pues desde el inicio fue incapaz de expresarse con una sola voz, también ante las frecuentes desapariciones de la presidenta Barcina -de promoción por Madrid-, mientras los vicepresidentes Jiménez y Miranda se sacudían en público y en privado. La agonía de Sánchez de Muniáin era en realidad la del propio Gobierno, cuya incoherencia nunca le hubiera permitido agotar el mandato de cuatro años, si bien ha acabado a los once meses por la absoluta quiebra personal entre Barcina y Jiménez. A continuación se sintetizan algunos de los hitos que han caracterizado esta crónica de una muerte tan anunciada como a la postre prematura.

junio de 2011

La cohabitación se eleva a Gobierno de coalición

"Somos un Gobierno cuya acción será coordinada y unitaria". Dónde quedan hoy las palabras pronunciadas el 21 de junio de 2011 por el aún líder del PSN. Aquel día suscribió con Barcina un pacto, dando forma al bipartito, por el que el socialismo elevó de rango su cohabitación con el regionalismo después de romper su suelo electoral. Jiménez argumentó para justificar su vicepresidencia y las dos consejerías adicionales que el apoyo presupuestario desde la oposición no había deparado réditos en forma de sufragios cuando lo cierto era que la aritmética electoral imposibilitaba tanto un Gobierno del PSN sin Bildu como otro de UPN en solitario o con el PP. La firma de aquellos trece folios, para esa coalición a modo de mal menor para ambos socios, tuvo algo de premonitorio, pues Barcina y Jiménez se cruzaron mensajes contradictorios sobre el aborto en Navarra.

julio de 2011

Toma de posesión bajo la sombra del 'sanzismo'

Barcina tomo posesión el día 1 de julio en el Parlamento Foral. Entre los asistentes, el preboste socialista José Blanco, un personaje esencial para la conformación del Gobierno a dos a los cuatro años de haber frustrado otro de progreso con NaBai e IU. La nueva presidenta, con un perfil notoriamente pepero, heredaba las servidumbres del sanzismo, lo que no tardaría en corregir con la reactivación de la alianza con el PP en las Cortes, un factor de indudable inestabilidad a futuro para el bipartito. Como ocurrió con la firma del pacto de Gobierno, poco tardó en adivinarse otra desavenencia en forma de nombramiento. El socialista Astiz fichaba en Sanfermines como directora general a Camino Bonafaux después de que ésta no siguiera en el equipo del regionalista Miranda. Barcina tuvo que templar gaitas.

septiembre de 2011

Al redil de Rajoy, la UCI de Jiménez y el gran 'tijeretazo'

A los dos meses de singladura, las fricciones entre los socios comenzaron a crecer exponencialmente. Barcina anunció en Cadreita la recuperación de la entente con el PP en Madrid y a los diez días Jiménez proclamó que Navarra estaba "en la UCI" por la precariedad de sus cuentas públicas, lo que UPN consideró irresponsable, por alarmista. Pero ese septiembre tan convulso acabó con el mayor recorte de la historia de Navarra, 190 millones, que el Gobierno explicó compareciendo en pleno. Los ajustes llegaban a la educación y la sanidad y, con ellos, las primeras movilizaciones sociales de fuste.

noviembre de 2011

La campaña de las generales aumenta las grietas

La campaña electoral a las elecciones generales sigue crispando la vida interna del Ejecutivo, pues la parte mayoritaria pide el voto para Rajoy y la minoritaria para Rubalcaba, una dicotomía paranoica que se agudiza con el tiempo al apoyar UPN los Presupuestos de Rajoy, su reforma laboral y los sucesivos recortes, incluido el último en educación y sanidad por valor de 10.000 millones. El resultado de los comicios frustra los anhelos de la dupla conservadora, ya que Uxue Barkos le deja sin el ansiado tercer diputado. Además, UPN y PP recaban menos votos que PSN, Geroa Bai e I-E juntos (en números redondos, 133.000 por 127.000), lo que alienta la expectativa de un eventual Gobierno alternativo y alimenta a su vez a la oposición a Jiménez puertas adentro del socialismo navarro.

enero de 2012

Primera rectificación del Presupuesto con más IRPF

Barcina y Jiménez cierran en el año deseándose lo mejor para el venidero, pero 2012 se inicia con una reforma del IRPF, con especial afección a las clases medias, para recaudar 65 millones ante la mala previsión de ingresos. El PSN pone definitivamente al vicepresidente segundo en su punto de mira. Se trata de la primera rectificación del Presupuesto.

abril de 2012

Jiménez gana el Congreso del PSN, pero UPN ya duda de él

Ante la inminencia del Congreso del PSN, las tensiones parecen relajarse. Sin embargo, el resultado marcará un punto de inflexión entre los socios y para peor, más todavía. Y es que UPN interpreta la victoria de Jiménez con un 60% como un obvio debilitamiento interno, que acredita con una creciente incapacidad del dirigente socialista para tomar decisiones firmes, siempre según los regionalistas. El entorno de Barcina va intuyendo la dificultad de que el bipartito arribe tan siquiera a 2014, el tercer año de la legislatura.

mayo de 2012

54 millones de recorte, otra rectificación presupuestaria

Mayo trae la segunda rectificación de las Cuentas después de que el primer trimestre acabe en recesión, con una estimación de caída del PIB del 1,2% para 2012 cuando Miranda previó un crecimiento del 1,9%. Conclusión, otros 54 millones de recorte, con el aumento de la jornada laboral a los funcionarios y la activación en Navarra del céntimo sanitario. Las protestas en la calle perjudican al Gobierno en su conjunto, pero hacen más mella en Jiménez, que ya no soporta al vicepresidente económico. La falta de estima es mutua, porque Miranda no puede entender que su homólogo socialista presentara su propuesta de mapa local en la sede de su partido. La cúpula de UPN lo ve como una traición y decide hacer públicos todos los desencuentros, sin callar nada más. Es la guerra. O casi.

junio de 2012

La tercera rectificación de las Cuentas, 132 millones, el fin

El epílogo de este intrincado Gobierno se escribe a partir del 1 de junio, cuando Miranda bloquea 132 millones (tras una caída de los ingresos del 13,5%), una congelación que Jiménez avaló en primera instancia aunque luego se desdijo. La crisis de Gobierno se prolonga hasta el día 7, emplazándose Barcina y Jiménez a un análisis de las Cuentas para luego abordar el ajuste y más tarde una reformulación del pacto. Pero, en ese segundo acto de la crisis, el PSN introduce la petición de que se aumenten los ingresos con alguna modificación tributaria, a lo que UPN se niega, como rechaza una enmienda para equiparar a los empleados de las empresas públicas con los funcionarios, texto que los socialistas acaban retirando. Con las espadas en todo lo alto, Jiménez declara que el agujero es mayor y culpa a Barcina. Ya socavado el liderazgo de la presidenta por su impericia en el ámbito económico y por la incongruencia operativa del Gobierno, ya no aguanta más y expulsa a Jiménez sabiendo que detrás irían el resto de socialistas en nómina del Ejecutivo. El bipartito ya es historia, la historia de una completa necedad.