La nueva consejera de Interior, Función Pública y Justicia del Gobierno de Navarra, Inma Jurío, ha ofrecido este viernes sus primeras declaraciones tras tomar posesión del cargo en el salón del trono del Palacio foral, un día que ha calificado como “muy importante” y que ha iniciado con un mensaje de agradecimiento a la confianza depositada en ella por la presidenta María Chivite, y por su partido, así como el trabajo desarrollado por su predecesora en el cargo, Amparo López.

En este sentido, ha reconocido que López le ha dejado “el camino más que preparado”, con un trabajo constante durante más de la mitad de la legislatura que le ha marcado las líneas en las que seguir trabajando. Preguntada por los periodistas, ha confirmado que habló la víspera con la consejera saliente, en una conversación que ha descrito como “muy agradable”, recordando que ambas conocen desde hace muchos años.

Preguntada por los motivos por los que la presidenta María Chivite la ha elegido para asumir la consejería, Inma Jurío ha evitado entrar en valoraciones políticas y ha señalado que se trata de una cuestión que ha correspondido responder a la propia presidenta. No obstante, ha defendido que “hay que darle más normalidad a los cambios que se pueden producir dentro del seno del Gobierno”, más allá de las “políticas y los dimes y diretes”.

Ante la cuestión de si el relevo supone una crisis de Gobierno a un año de las próximas elecciones, Jurío ha restado importancia a ese planteamiento y ha criticado el uso reiterado del término crisis. “Crisis, crisis, a todo se le llama crisis. Yo creo que hay mucha literatura en todo eso”, ha respondido, antes de dar por finalizada su breve comparecencia.

Cuestionada sobre la negociación del Estatuto del Personal de la Función Pública con los sindicatos, Jurío ha explicado que se avanza en varios aspectos a través de distintos grupos de trabajo, aunque ha reconocido que queda una parte importante por negociar con las centrales sindicales y analizar las alegaciones. En este contexto, ha afirmado que no quiere marcar plazos estrictos, pero sí ha asegurado que el proceso se desarrolla con tiempos definidos.

Y sobre la situación interna de la Función Pública y las polémicas de los últimos años, con las dimisiones y ceses de tres directores generales en esta legislatura, Jurío ha asegurado que llega con la idea de trabajar y ha defendido la “profesionalidad y competencia” de los actuales responsables y sus equipos, sin adelantar cambios.

Sobre otro de los principales retos que tiene sobre la mesa, la transferencia de la competencia de tráfico, Jurío ha respondido a la prensa que se trata de un “hito en esta comunidad después de 20 años sin asumir competencias”. Ha indicado que el Departamento trabaja sin descanso y ha recordado que, además de este, existen otros retos relevantes en el área.

La consejera ha reconocido que el inicio de esta nueva etapa le ha generado “nervios y emoción”, pero ha subrayado que se siente con fuerza para trabajar por un proyecto de Gobierno y de partido que, a su juicio, “es el que más beneficios ha traído a la ciudadanía navarra”.