La celebración de una conferencia organizada por Vox en Estella-Lizarra generó este miércoles por la tarde momentos de tensión en el entorno de la Casa de Cultura. Un grupo antifascista trató de impedir el acceso al acto, convocado a las 19.00 horas y dedicado a la figura de Julio Ruiz de Alda, uno de los fundadores de la Falange, así como a la conmemoración del primer vuelo transoceánico del hidroavión Plus Ultra.
Minutos después de las 18.00 horas, varios jóvenes protagonizaron una sentada en la entrada del edificio con el objetivo de bloquear el acceso de asistentes. De forma paralela, otras personas se concentraron en calles próximas, donde corearon consignas antifascistas y mostraron su rechazo a la celebración del evento. En un comunicado difundido durante la protesta, denunciaron que “el Ayuntamiento está extendiendo la alfombra roja al fascismo, mientras causa decenas de problemas a los grupos locales”.
El dispositivo de seguridad, integrado por agentes de la Policía Foral y de la Guardia Civil, intervino para desalojar a los concentrados. La actuación se desarrolló sin incidentes reseñables y el acto pudo celebrarse finalmente con normalidad en el interior del recinto.
La figura de Ruiz de Alda, de nuevo en el centro del debate
La convocatoria giraba en torno a Julio Ruiz de Alda, aviador y cofundador de la Falange, quien participó en 1926 en el vuelo del Plus Ultra junto a Ramón Franco, hermano del dictador Francisco Franco. Su figura sigue siendo motivo de controversia en Estella-LIzarra, donde una calle conserva su nombre.
Marta Ruiz de Alda, actual alcaldesa, de Unión del Pueblo Navarro (UPN) y descendiente de familiares vinculados con el fundador de la Falange, ha defendido en anteriores ocasiones la permanencia de esa denominación en el callejero, argumentando su vinculación con la gesta aérea y no con su trayectoria política posterior. Este posicionamiento ha sido criticado por colectivos memorialistas y por formaciones de la oposición, que consideran que el reconocimiento público no puede desligarse de su papel en la fundación de la Falange.
En su comunicado, los organizadores de la protesta recordaron el papel de las escuadras falangistas en la represión durante la Guerra Civil y denunciaron que “la Falange sembró un terror inmenso en Navarra, participando en la persecución de trabajadores organizados en sindicatos y cometiendo graves atrocidades”.
Los concentrados llamaron a intensificar la movilización contra el fascismo y advirtieron del riesgo de normalizar discursos que, a su juicio, amenazan derechos fundamentales y la convivencia.
EH Bildu también condena
EH Bildu considera que este acto vulnera flagrantemente los derechos y las libertades de la ciudadanía de la ciudad, además de suponer una grave falta de respeto hacia la memoria democrática de Estella-Lizarra. Esta vulneración resulta aún más flagrante cuando este año se cumplen 90 años del golpe de Estado de 1936, un episodio que generó un inmenso dolor y sufrimiento en centenares de familias de Estella-Lizarra y cuyas consecuencias marcaron profundamente la historia colectiva de nuestra ciudad.
El portavoz de la formación soberanista, Mikel Kolomo, ha señalado que la organización de este tipo de actos supone “una exaltación del franquismo y un retroceso en el compromiso con la convivencia, la memoria histórica y los valores democráticos que deben regir nuestra sociedad”. Así mismo, Mikel Kolomo ha recordado que “la memoria de las víctimas y el respeto a quienes padecieron la represión deben situarse siempre en el centro de cualquier acción pública”. Por ello, ante la solicitud del uso de espacios públicos para hacer exaltación del franquismo el Ayuntamiento debe mantener una postura firme y contraria a dichos actos.
Unido a ello, EH Bildu ha reiterado su petición y exigencia para que el Ayuntamiento de Estella-Lizarra proceda a la retirada de la calle Ruiz de Alda del callejero municipal, en coherencia con los principios de memoria democrática y reparación.
Por último, la formación soberanista ha hecho un llamamiento a la ciudadanía a no caer en provocaciones. “La convivencia, el respeto y la memoria histórica son el camino para hacer frente a los discursos de la ultraderecha y para seguir construyendo una sociedad más justa, plural y democrática”.