Cuando se cumple el centenario del vuelo del hidroavión Plus Ultra, la primera aeronave en completar el trayecto entre Europa y América del Sur y que tuvo como tripulantes a dos navarros, el Archivo Real y General de Navarra dedica su microexposición de febrero a exponer al público algunos de los documentos que custodia relacionados con aquel evento.

En concreto, se exhiben padrones militares con los asientos de los integrantes navarros del vuelo, noticias publicadas en prensa con motivo de la gesta y de los homenajes recibidos en Pamplona / Iruña, Caparroso y Estella-Lizarra, y cuentas de la comisión enviada por la Diputación Foral y Provincial de Navarra a Palos de la Frontera (Huelva) al recibimiento de los tripulantes y de la posterior bienvenida brindada en Pamplona.

La microexposición Centenario del vuelo del Plus Ultra (1926) es una muestra de pequeño formato, de acceso libre y gratuito, que permanecerá abierta en la galería baja del Archivo de Navarra todos los días del mes de febrero de 10:00h. a 14:00h. y de 17:00h. a 20:00h. También podrá visitarse de manera online, a través del micrositio web del Archivo Real y General de Navarra.

El vuelo del Plus Ultra

El 10 de febrero de 1926 el hidroavión’ Plus Ultra’ acuatizó en Buenos Aires tras haber recorrido en distintas etapas 10.270 kilómetros desde Palos de la Frontera (Huelva) y se convirtió así en la primera aeronave en completar el trayecto entre Europa y América del Sur. Este hito aeronáutico tuvo una especial contribución navarra, dado que 2 de los 4 miembros de la tripulación eran navarros.

La idea de realizar un raid aéreo que uniera España con Argentina partió del comandante de aviación Ramón Franco Bahamonde quien, en el verano de 1925, logró el apoyo del gobierno del general Primo de Rivera al proyecto y la asignación para tal fin de un hidroavión bimotor Dornier de nueva construcción que fue bautizado con el nombre de ‘Plus Ultra’, la expresión latina que, con el significado de ‘Más Allá’, figura en el escudo de España en recuerdo de la gesta del descubrimiento de América. Esta connotación histórica sería además resaltada al decidirse que el raid se iniciase en Palos, el mismo punto del que partieron La Niña, La Pinta y la Santa María en 1492.

Para acompañarlo en la misión, Ramón Franco escogió a dos navarros: al capitán de artillería nacido en Estella-Lizarra Julio Ruiz de Alda Miqueleiz, como copiloto, y, al soldado caparrosino Pablo Rada Ustárroz, como mecánico. Con ellos y con el teniente de navío Juan Manuel Durán González como cuarto tripulante, el Plus Ultra partió de Palos el 22 de enero de 1926 para, tras llegar en sucesivas etapas a Las Palmas de Gran Canaria, Praia (Cabo Verde), la isla de Fernando de Noroña (Brasil), Recife, Río de Janeiro y Montevideo, amarar finalmente el 10 de febrero en el Río de la Plata frente a Buenos Aires.

El entusiasmo popular por el raid había sido ya enorme en la partida y en las etapas de Brasil y Uruguay, pero alcanzó su máximo nivel con la llegada a Argentina, donde los ‘Héroes del Plus Ultra’ fueron agasajados. Los festejos continuaron cuando los protagonistas regresaron a España a bordo del crucero argentino ‘Buenos Aires’, al que se dio una gran bienvenida el 5 de abril en la ría de Huelva. Por todo el país se hicieron homenajes, abriéndose también suscripciones populares y teniendo especial significación los recibimientos a los héroes en sus localidades natales. Así, Estella-Lizarra y Caparroso honraron a sus paisanos con dedicatorias de calles y nombramientos de hijo predilecto, prodigándose en arcos y balcones mensajes de vecinales como el de “¿Ser español, navarro y de Caparroso? ¡Non plus ultra!”.

Vida de los protagonistas

Tras la proeza, la vida de los protagonistas estuvo signada por la popularidad y el prestigio, pero también por la tragedia y la efervescencia política de la convulsa década de 1930. El teniente Durán fallecería en el mismo 1926 en un accidente aéreo al término de unas maniobras aeronavales en Barcelona. Por su parte, Ramón Franco, tras sublevarse contra la monarquía en diciembre de 1930 y ser diputado de Esquerra Republicana de Cataluña entre 1931 y 1933, se uniría en octubre de 1936 al bando sublevado de la Guerra Civil, perdiendo la vida en 1938 al estrellarse su avión en aguas de Mallorca.

En cuanto a los navarros, Ruiz de Alda sería socio fundador de la Compañía Española de Trabajos Fotogramétricos Aéreos (CETFA), realizando entre 1927 y 1934 los vuelos para el levantamiento catastral de Navarra; además, en 1930 se sumaría al Partido de Centro Constitucional, siendo después uno de los fundadores de Falange Española y, al estallar la Guerra Civil, sería una de las víctimas de la Matanza de la Cárcel Modelo de Madrid. Por su parte, Rada participaría con Ramón Franco en la sublevación de 1930, teniendo también protagonismo en los eventos en torno a la quema de conventos de Madrid de mayo de 1931. Exiliado en el transcurso de la guerra, 30 años después, gravemente enfermo, expresó desde Venezuela el deseo de regresar a su país. Pese a existir acusaciones sobre su actuación en la represión republicana en Madrid al inicio de la guerra, el gobierno del general Franco accedió y Rada, acompañado por el médico del Consulado General de España en Caracas, llegó a Barajas el 17 de febrero de 1969, siendo atendido en el Sanatorio Militar de Marina de Los Molinos (Madrid), donde fallecería tres meses después.

Como agradecimiento por el trato dispensado en Argentina a la tripulación del Plus Ultra, el rey Alfonso XIII regaló el hidroavión al gobierno argentino, conservándose a día de hoy en el Complejo Museográfico Enrique Udaondo de la ciudad de Luján (provincia de Buenos Aires), aunque una réplica puede contemplarse también en el Museo de Aeronáutica y Astronáutica de la Base Aérea de Cuatro Vientos (Madrid).