La próxima gratuidad del tramo de la Autopista Vasco-Aragonesa (AP-68), a partir de noviembre de este año, y la más futurible de la AP-15 en 2029, tal y como ha anunciado esta semana el portavoz del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, repercutirá sobre los bolsillos de miles de usuarios de las dos únicas vías de pago en la Comunidad Foral. Según los últimos datos de aforos disponibles del Gobierno de Navarra, unos 10.000 vehículos ligeros utilizan a diario la AP-68 y otros 20.000 recorren la AP-15, unas cifras que previsiblemente aumentarán con la exención de pago. al atraer tráfico de sus alternativas gratuitas actuales, entre ellas la carretera N-121.
El 16 de diciembre de 2025 se formalizó el traspaso de la titularidad de los 39,5 kilómetros de la AP-68 que discurren por Navarra –de los casi 300 km totales– desde el Estado a la Comunidad Foral. La concesión actual de la AP-68, en manos de Sociedad Autopista Vasco-Aragonesa (AVASA), propiedad de Abertis Autopistas España SA, finaliza oficialmente el 11 de noviembre de 2026.
El Gobierno de Navarra ha confirmado que seguirá el modelo de la CAV, lo que implica que la vía será gratuita para turismos, pero se mantendrá un canon para el transporte pesado (camiones y autobuses) para sufragar el mantenimiento de la vía a través de la sociedad pública Nafarbide.
La AP-68 en el tramo navarro presenta una intensidad de tráfico moderada-alta en comparación con el resto de la red, aunque con variaciones según el tramo. En la mayoría de sus tramos en Navarra, la IMD o Intesidad Media Diaria oscila entre los 12.000 y 16.000 vehículos al día, y en los últimos años se ha producido una recuperación y estabilización de las cifras tras los años de pandemia, manteniendo un flujo constante al ser un eje vertebrador entre el Valle del Ebro y el Cantábrico.
La AP-68 presenta un alto porcentaje de camiones, situándose habitualmente entre el 20% y el 25% del tráfico total, lo que supone unos 3.000 camiones que si deberán seguir abonando los peajes. Esto se debe a que es una ruta logística clave que conecta Zaragoza con Bilbao y Logroño.
Los datos de aforos refuerzan la función de la AP-68 como vía de seguridad. Mientras que la carretera convencional N-232 suele presentar mayores índices de siniestralidad, la AP-68 absorbe el tráfico de largo recorrido y pesado, manteniendo una fluidez alta.
Futuro de la AP-15
Por su parte, el 8 de junio de 2029 concluirá la actual concesión de la AP-15 (Autopista de Navarra), que está en manos de Audenasa (Autopistas de Navarra SA), una sociedad de la que es propietaria a partes iguales la propia Administración foral y el Grupo Itínere (ENA Infraestructuras). Su anunciada gratuidad beneficiaría a más de 20.000 usuarios de vehículos ligeros que la utilizan diariamente. Quienes sí deberán seguir abonando peajes, de llevarse a efecto el anuncio de Remírez, son los 5.000 vehículos pesados que la utilizan diariamente.
El tráfico de la AP-15 (Autopista de Navarra), eje vertebrador de la Comunidad Foral, al conectar el norte (Irurtzun) con el sur (Tudela) y sirviendo de enlace clave entre el corredor del Ebro y el Cantábrico, no tiene un comportamiento uniforme, ya que se divide claramente en tres sectores con intensidades muy distintas.
El tramo norte (Pamplona-Irurtzun) funciona como enlace hacia Gipuzkoa a través de la A-15 (Autovía de Leitzaran) y Álava/Vitoria a través de A-10 (Autovía de la Barranca). Es un tramo crítico de montaña con una IMD constante que suele rondar los 20.000 vehículos.
El tramo central (Comarca de Pamplona) es el de mayor densidad. El sector que rodea la comarca de Pamplona (enlaces con la PA-30 y A-15) registra las cifras más altas, al superar en algunos puntos los 30.000-40.000 vehículos diarios (IMD). El tráfico es mixto, al confluir los trayectos de largo recorrido con los desplazamientos pendulares laborales.
El tramo sur (Pamplona-Tudela) conecta con la AP-68 y la A-68 y tiene una carga significativa de tráfico pesado (camiones) que se desplazan desde el valle del Ebro hacia el norte de Europa. La IMD media suele oscilar entre los 12.000 y 18.000 vehículos, con picos en las zonas cercanas a Tafalla y Olite.
La AP-15 es una ruta estratégica para el transporte de mercancías internacional y en el tramo sur el tráfico pesado suele representar entre el 15% y el 22% del total de la IMD, lo que supone entre 4.000 y 5.000 vehículos pesados. El flujo de camiones en la AP-15 está muy influenciado por las políticas de descuentos para transportistas y las restricciones en carreteras nacionales alternativas, lo que empuja a los vehículos de gran tonelaje hacia esta vía de alta capacidad.
A pesar de la alta intensidad, la AP-15 mantiene índices de siniestralidad mucho menores que las carreteras N-121-A o la N-121, lo que justifica su papel como vía de seguridad frente a las carreteras convencionales de un solo carril, si bien en el último año fue la vía de Navarra con mayor mortalidad, con ocho personas fallecidas.