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Chivite no adelantará elecciones: expira el plazo y los navarros votarán en mayo de 2027

La ley foral permite anticipar los comicios como tope un año antes de la fecha inicialmente prevista

Chivite no adelantará elecciones: expira el plazo y los navarros votarán en mayo de 2027Patxi Cascante

No habrá adelanto electoral en Navarra y Chivite agotará la legislatura autonómica. Así que los navarros elegirán su próximo gobierno el cuarto domingo de mayo de 2027, es decir, el 23 de mayo. La ley foral otorga al presidente la potestad de adelantar las elecciones como pronto un año después de la toma de posesión y como tarde un año antes de que expire de forma natural la legislatura, que entra en funciones –periodo en el que el Ejecutivo debe limitarse a hacer lo mínimo desde el punto de vista legislativo– 54 días antes de la celebración de los comicios.

No obstante, existen dudas jurídicas sobre cuando situar el final de la legislatura: si con la disolución del Parlamento (54 días antes de las elecciones), si un día antes de las elecciones (que es lo que marca la Ley Orgánica de Régimen Electoral General) o si en el momento en el que se constituyó el actual Parlamento. Esto sucedió el 16 de junio de 2023, por lo que esta última interpretación estiraría algo los plazos para el adelanto electoral.

Es la ley del Amejoramiento –ahora en ponencia parlamentaria para ser reformada– la que establece la potestad del presidente de adelantar las elecciones. No siempre ha sido así. En 1982, la redacción original del estatuto no contemplaba esta posibilidad y lo cierto es que desde 1986 Navarra tiene el mismo calendario electoral que otras muchas comunidades autónomas, a excepción de Andalucía –celebran elecciones el próximo 17 de mayo–, Castilla y León Aragón –que han ido a las urnas en marzo y febrero, respectivamente–, Galicia, la CAV o Catalunya, que van a otro ritmo precisamente porque sus estatutos permiten adelantos electorales.

En el año 2001, Navarra reformó la ley para permitir el adelanto electoral, con las restricciones ya mencionadas: no puede haber adelanto el primer año y como tarde tendrá que dictarse un año antes de la fecha inicialmente prevista. En 2001, la reforma estableció que, en caso de adelanto, la legislatura nacida de ese adelanto duraría, como máximo, el tiempo que le quedara a la anterior legislatura. Es la misma redacción que el estatuto de autonomía de Madrid. En 2021, Ayuso adelantó las elecciones tras una maniobra de Cs que le costó la vida al partido de Rivera en la comunidad. Dos años después, los madrileños tuvieron que volver a las urnas porque su estatuto marca eso.

La estabilidad manda

El de Navarra fue así desde 2001 hasta 2010, cuando otra reforma estableció que las legislaturas nacidas de adelantos electorales iban a durar cuatro años, y no el tiempo que le restase a la anterior. En cualquier caso, en Navarra nunca ha habido adelanto electoral y tampoco lo habrá esta legislatura. El momento más crítico se vivió en junio de 2025, cuando el terremoto del caso Cerdán puso encima de la mesa la posibilidad de un adelanto. La estabilidad de la mayoría progresista y la normalidad presupuestaria –son once ejercicios seguidos con Presupuestos puntuales– han pesado más que los ataques de UPN, PP y Vox, que vieron en la crisis socialista la oportunidad perfecta para descabalgar al Gobierno de Chivite. No lo consiguieron y habrá legislatura hasta 2027.

Y eso que en noviembre de 2025, el Gobierno de Navarra aprobó un decreto foral que dispuso todo para el adelanto electoral. Era un texto en el que el Ejecutivo venía tiempo trabajando y que bajaba al detalle de todo lo necesario para el adelanto, hasta las indemniaciones para la junta electoral de Navarra. Finalmente, no habrá adelanto electoral y el calendario será el mismo que desde 1986.