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Un testigo del caso Kitchen afirma que el número dos de la Policía ordenó seguir a la mujer de Bárcenas

El comisario Mariano Hervás asegura que investigar a Rosalía Iglesias era una "orden directa" del DAO

Un testigo del caso Kitchen afirma que el número dos de la Policía ordenó seguir a la mujer de BárcenasEP

Mariano Hervás, mando policial, ha declarado que su superior, el comisario Enrique García Castaño, le dijo en 2013 que había que seguir a Rosalía Iglesias, mujer del extesorero del PP Luis Bárcenas, por "orden directa" del director adjunto operativo (DAO) de la Policía, Eugenio Pino, acusado en el caso Kitchen.

La Audiencia Nacional celebra este miércoles la quinta jornada del juicio del caso Kitchen, en el que se juzga a la cúpula del Ministerio del Interior del primer Gobierno de Mariano Rajoy, incluido el exministro Jorge Fernández Díaz, por una supuesta operación parapolicial para espiar y sustraer documentación a Bárcenas.

Hervás, que ha declarado como testigo, era en la época en la que presuntamente se orquestó la operación, entre 2013 y 2015, jefe de las brigadas técnicas operativas de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), es decir número dos del comisario Enrique García Castaño, jefe de la UCAO, clave en Kitchen, pero exonerado en la causa por motivos de salud.

Hervás dirigió los seguimientos a Rosalía Iglesias en el verano de 2013, cuando García Castaño se fue de vacaciones. Su comisario le dijo, según ha explicado al fiscal, que estaban haciendo un "servicio rutinario", en el que había que seguir a la mujer de Bárcenas "por orden directa del DAO".

García Castaño le dijo que había "problemas a la hora de encontrar el dinero" de Bárcenas y relacionó el seguimiento con "testaferros y posibles locales" donde se pudieran ocultar estos fondos y no le habló ni de documentación ni de grabaciones de conversaciones.

Este testigo ha recalcado que él se limitó a cumplir órdenes, no preguntó y pensó que el seguimiento tendría que ver con la investigación abierta en la Comisaría General de Policía Judicial, que entonces investigaba el caso Gürtel.

El seguimiento fue un servicio que "apenas tuvo relevancia policial", se prestó con funcionarios que estaban en formación tras volver de misiones fuera de Madrid y finalizó en octubre de 2013, cuando el dispositivo fue detectado por un error de un funcionario, lo que motivó una "bronca del jefe de la unidad", ha explicado.

Sobre esta vigilancia, que desconoce si tenía un nombre -normalmente les daban el del santoral- se hicieron informes diarios, pero el testigo ha dicho que no le "suena" que se elevaran actas a la autoridad judicial, algo que ocurría cuando existía información relevante.

Este mando policial ha negado tener conocimiento de que se contase con la colaboración del chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, también acusado en la causa, ha dicho desconocer si este estuvo geolocalizado y no tuvo información, ni participó, en un volcado de datos pertenecientes al extesorero, ni procedente de un confidente.

Además, no habló con el comisario José Manuel Villarejo acerca de dichas vigilancias a Rosalía Iglesias, según ha declarado. También ha desvinculado de la presunta operación Kitchen de una visita que hizo junto a García Castaño y un subordinado al despacho del entonces secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez -también acusado- que se debió a la instalación de un ordenador para "introducir una cantidad ingente de datos en un idioma extranjero".

"No tengo constancia de haberlo oído"

El exdirector general de la Policía Nacional, Ignacio Cosidó, ha negado que tuviera conocimiento en 2013 del presunto operativo parapolicial. "Tenía conocimiento de que existía una investigación de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) denominada 'investigación Gürtel', y esa era la operación de la que tenía conocimiento", ha detallado.

"Recuerdo perfectamente la investigación 'Gürtel', pero como cocinero o 'Kitchen' no tengo constancia de haberlo oído", ha respondido tras ser preguntado por la abogada del PSOE, que ejerce la acusación popular.

A preguntas del fiscal sobre si tuvo conocimiento de un operativo de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) para extraer información sobre el entorno de Bárcenas, el exdirector de la Policía ha explicado que no, puesto que siempre ha entendido que las investigaciones de carácter judicial "se hacen bajo órdenes de fiscales y jueces" y que el conocimiento sobre la misma se circunscribía a la "existencia de la operación y no tanto de procedimientos y actuaciones concretas desarrolladas".

El ex director general de la Policía, Ignacio Cosidó Gutiérrez, a su llegada a la Audiencia Nacional.

Según los investigadores, el presunto operativo parapolicial se habría organizado desde la Dirección Adjunta Operativa, el máximo mando operativo de la Policía, encargado de la coordinación de las distintas unidades que forman parte del cuerpo.

Así, ha señalado que no recuerda si el exDAO Eugenio Pino, acusado en el juicio, le comentó alguna cuestión relacionada con la obtención de información bancaria de Bárcenas. "En el marco de la investigación (de Gürtel) se investigarían todos los extremos, pero no lo comentó", ha agregado.

"Villarejo no era de confianza"

De la misma forma, Cosidó ha negado haber intervenido para que se asignase a Villarejo el cometido de obtener información sobre Bárcenas, aseverando que su relación con el comisario jubilado "no era de confianza" y, por ende, no le hubiera parecido "adecuado" que se le hubiera encomendado esa misión.

Asimismo, el exdirector general de la Policía Nacional ha subrayado que no habló con el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez sobre operaciones de la DAO para conseguir información de Bárcenas, exponiendo que hubo "intercambios de información sobre la investigación de la UDEF de carácter general" y remarcando que, en todo caso, no tenía "conocimiento preciso" de las actuaciones del departamento de delincuencia económica y fiscal.