El Gobierno de Navarra ha manifestado este miércoles su rechazo a la tramitación de la proposición de reforma de la Constitución de 1978 planteada por UPN para derogar la disposición transitoria cuarta. El vicepresidente primero y portavoz del Ejecutivo foral, Javier Remírez, ha advertido de que esta iniciativa “únicamente supondría sentar un precedente preocupante”.
En la rueda de prensa posterior a la sesión semanal del Ejecutivo, Remírez ha recordado que esta disposición “contempla la posibilidad de que se promueva un procedimiento excepcional para que la comunidad foral pueda votar en referéndum si desea incorporarse o no al régimen autonómico vasco”, aunque ha matizado que “en cualquier caso sólo podía suceder por voluntad mayoritaria de las instituciones y ciudadanía de Navarra”.
El portavoz ha insistido en que la propuesta de reforma “abriría la puerta” a que “una mayoría, por ejemplo, de las Cortes Generales pudiera modificar de manera unilateral disposiciones constitucionales que afectan a Navarra sin contar precisamente con sus instituciones”. A su juicio, este escenario supondría un cambio de gran calado en el equilibrio institucional.
Remírez ha ido más allá y ha advertido de que esta hipotética reforma “en práctica abriría la puerta a cuestionar otros elementos del marco constitucional claves para Navarra”, en referencia a la disposición adicional primera, “que es lo que reconoce y ampara precisamente nuestros derechos históricos, los fueros de autogobierno que se manifiestan en democracia y en la normalidad”.
Frente a ello, el Gobierno de Navarra ha defendido que “sigue apostando por la senda de las relaciones bilaterales tanto con el Estado como con otras comunidades autónomas”, especialmente con territorios limítrofes. En este sentido, ha destacado los acuerdos “de igual a igual como los que vienen estableciéndose con Aragón, La Rioja y el País Vasco”.
El portavoz ha asegurado además que “vivimos el mejor momento institucional de nuestra historia democrática”, con “un balance de 64 decretos de transferencia del Estado a la comunidad foral ejecutados desde la entrada en vigor tanto de la Constitución Española como de la Ley de Reintegración y Amejoramiento del Fuero en 1982”.
Finalmente, Remírez ha subrayado que “la senda de la bilateralidad y el mantenimiento de las especificidades navarras son sin duda nuestra prioridad y la esencia del régimen foral” y ha añadido que este modelo “concita precisamente el apoyo inmensamente mayoritario de la ciudadanía navarra”.