La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha comparecido este miércoles ante la comisión de investigación del Parlamento foral sobre adjudicaciones públicas, en una sesión que ha cerrado el ciclo de comparecencias iniciado el pasado mes de octubre y que durante los últimos meses ha concentrado una elevada actividad parlamentaria y repercusión informativa, con dos sesiones semanales, a pesar de las escasas revelaciones que ha ofrecido a la opinión pública.

En su intervención, Chivite ha defendido que no ha existido “ningún caso de corrupción de ningún miembro del consejo de Gobierno” y ha reiterado que nunca ha intervenido “en ninguna adjudicación de obra pública”. La presidenta ha señalado que las mesas de contratación son las encargadas de adjudicar los contratos y ha afirmado que “ningún cargo político del Gobierno ha tenido ninguna injerencia” en esos procedimientos.

Por eso, ha proclamado que “no voy a asumir responsabilidades políticas por algo que no ha ocurrido”. “Se está dando por hecho que ha habido corrupción, dándole la vuelta a la prueba para que se tenga que demostrar la inocencia”, ha denunciado. Asimismo, ha lamentado que “es un drama para Navarra tener una oposición cuya única baza es manchar el prestigio de la Administración pública con el único interés del ruido político. Mucho ruido, pero en esta comisión no se ha hablado nada de indicios de delito, porque si así hubiese sido habrían tenido la obligaciíon de ir a Fiscalía, y eso no han hecho ni ustedes”, ha concluido.

La presidenta ha insistido además en que el Ejecutivo foral “no da cosas” sino que adjudica contratos “en un procedimiento reglado”, y ha señalado que “todos” los comparecientes de las mesas de contratación han afirmado que no recibieron “indicaciones políticas”. “Aunque parezca una obviedad, toda adjudicación se acoge a la ley foral y normativa vigente”, ha añadido.

Negociación de Gobiernos

Durante la comparecencia, la presidenta ha respondido a distintas cuestiones relacionadas con la relación política mantenida con el exdirigente socialista Santos Cerdán, de quien ha recordado que fue compañero suyo en el partido y secretario de Organización tanto del PSN como del PSOE. “No mantengo ninguna relación”, ha manifestado, antes de añadir que en el PSN existen “primarias abiertas” y que su liderazgo “lo avalan” los afiliados y simpatizantes del partido.

En ese sentido, cuestionada por si fue él quien la puso en el cargo, ha señalado que el exdiputado navarro “se abstuvo” en los procesos internos como secretario de Organización, aunque “sí me animó” a presentarse. “Mi jefe en el PSOE es el secretario general (Pedro Sánchez), no el secretario de Organización”, ha afirmado, en respuesta al portavoz de UPN, Javier Esparza, que estaba más interesado en preguntar a la presidenta sobre su relación con Cerdán, la moción de censura en el Ayuntamiento de Pamplona y distintos procesos internos del PSN, en lugar de ceñirse al objeto de la comisión.

Sobre la formación de los gobiernos forales que ella ha presidido, Chivite ha indicado que las negociaciones “fueron aquí, en el Parlamento de Navarra” y que no tuvo que “pedir permiso a Ferraz”. “No tenemos que ir a Madrid a explicar absolutamente nada”, ha añadido.

Chivite ha recordado entonces que la investigación parlamentaria se centra en las adjudicaciones del Gobierno de Navarra y ha preguntado “qué tiene que ver el Ayuntamiento de Pamplona con las obras”. Sobre la moción de censura en la capital navarra, ha señalado que “se negoció, todo, en Pamplona”, con debates “en la agrupación socialista de la ciudad y en la ejecutiva regional” del partido. También ha afirmado que dichas conversaciones “no se negociaron antes de la investidura de Pedro Sánchez”.

Conversaciones con Cerdán

En relación con las reuniones mantenidas con Cerdán, ha explicado que mantenían encuentros “sobre cómo iba el Gobierno de Navarra y el Partido Socialista” y ha asegurado que el entonces diputado socialista por Navarra la acompañó en algunas reuniones institucionales “porque salía en las fotografías en las notas de prensa”. “Nunca apareció en ninguna reunión sin que yo se lo pidiera”, ha indicado.

La presidenta también ha sido preguntada por la empresa Servinabar y por las informaciones sobre una supuesta participación de Cerdán en la sociedad. “Eso no se sabe hasta junio del año pasado”, ha señalado, antes de precisar que ambos “lo han negado” y que “tendrán que decidirlo los jueces”.

En ese contexto, Chivite ha explicado que habló con el exdirigente socialista antes de la publicación del primer informe de la UCO y que este negó cualquier irregularidad. “Le pregunté. Todo son rumores, todo es falso, me dijo. La última conversación fue antes de que saliera el informe”, ha relatado, antes de asegurar que desde entonces no ha vuelto a hablar con él.

La presidenta ha reconocido además que la publicación de ese informe supuso para ella “un shock” y que fue “duro” a nivel personal. También ha lamentado que, a su juicio, “se ha perdido el respeto a las instituciones” y ha criticado expresiones como “usted le dio a su amigo”, al considerar que “son falsas y van en detrimento de todos los controles que hay en la administración”.

Acontecimientos de los últimos meses

En referencia al ex vicesecretario general del PSN Ramón Alzórriz, Chivite ha afirmado que perdió “la confianza personal, que no la política” después de que no le trasladara información relacionada con Servinabar. “Hasta donde yo sé, el señor Alzórriz no ha cometido ningún delito”, ha manifestado.

La presidenta ha asegurada además que encargó “informes externos de todas las obras públicas del Gobierno de Navarra” y ha subrayado que ni los comparecientes de la comisión ni los informes de la Oficina Anticorrupción de Navarra y de la Cámara de Comptos han trasladado indicios de delito a la Fiscalía. “No hay ningún documento público y ningún compareciente que haya visto indicios de delito”, ha dicho.

Además, ha señalado además que la comisión de investigación es “política” y que las conclusiones que se extraigan también lo serán. “Quien debe sentenciar si aquí ha habido o no algún tipo de delito o corrupción debe ser un juez”, ha afirmado, antes de insistir en que desea que la Justicia investigue el caso “para que no haya dudas”. “No tengo ningún miedo”, ha asegurado.

Chivite ha lamentado, no obstante, que “la Justicia tenga sus tiempos, que no son los tiempos de la política”, y ha expresado su disposición a colaborar “de forma total y absoluta”. También ha defendido el trabajo realizado en la comisión parlamentaria, que, según ha indicado, “ha acreditado que la mesa de contratación de Belate ha tomado sus decisiones de manera independiente”.

Adjudicación de Belate

En relación con la duplicación de los túneles de Belate, ha defendido que se trata de “la obra con más transparencia en la historia de esta Comunidad” y ha señalado que durante la comisión “se ha podido saber absolutamente todo”. Además, ha afirmado que “en estos momentos, ninguna obra del Gobierno de Navarra está investigada” y ha considerado importante desmontar “el falso relato” de una supuesta adjudicación “a dedo”.

Según ha explicado, el Ejecutivo ha introducido cambios en los procedimientos de contratación pública tras detectarse “lagunas” en algunos sistemas de valoración técnica. Entre otras medidas, ha citado la digitalización de expedientes y la mejora de los criterios de contratación y trazabilidad.

Además, ha señalado que las comparecencias parlamentarias han permitido detectar “márgenes de mejora” en los procedimientos administrativos y ha avanzado modificaciones en la ley foral de Contratos y en la ley de Transparencia “para ser muchísimo más detallistas”. También ha defendido “las exigencias del estricto cumplimiento de la norma” en todos los procedimientos administrativos vinculados a la obra pública.

Chivite ha puesto punto y final a su larga comparecencia defendiendo que es una "presidenta honesta a la que no van a encontrar más voluntad que trabajar por Navarra". "Tengo muy claro, y más en el contexto de desinformación y bulos, que nuestra obligación es ser cada vez más rigurosos y transparentes. No ha habido un Gobierno en la historia de Navarra más transparente. Hasta que yo no he sido presidenta no eran públicas las reuniones con empresas ni con nadie", ha concluido.