La comisión de investigación que desde octubre ha acaparado gran parte de los focos en el Parlamento foral echa el cierre esta semana con pautas para mejorar la transparencia en los procesos de adjudicación y garantizar su limpieza. La mayoría progresista aprobará el miércoles una decena de recomendaciones al detectar procedimientos “mejorables”, según se desprende de los balances de las sesiones que dio a conocer cada grupo la semana pasada, que serán debatidos mañana. PSN, EH Bildu y Geroa Bai, consensuaron sus conclusiones escritas, mientras que Contigo-Zurekin optó por presentar su propia propuesta diferenciada para este trámite, aunque sí se sumó a las recomendaciones comunes.

Ayer, tras la reunión de la Mesa y Junta de Portavoces, la representante del PSN, Ainhoa Unzu, defendió con firmeza la gestión del Gobierno de Navarra y aseguró que la comisión “desmonta esas acusaciones de corrupción que ha intentado instalar la derecha y acredita la total ausencia de injerencias políticas en los procedimientos analizados”. Unzu sostuvo que “hoy podemos afirmar que no existe ninguna práctica corrupta por parte de los responsables políticos ni de los funcionarios de Gobierno foral. En ese sentido, acusó a la oposición de mantener una estrategia de desgaste y zanjó que “la derecha ya dictó sentencia hace muchísimo tiempo”.

El portavoz de Geroa Bai, Pablo Azcona, afirmó que su grupo ha trabajado “con rigor y sin alimentar ningún relato preestablecido o interesado, limitándonos al análisis de los hechos que hemos conocido en la comisión y también al objeto de la misma”. Azcona pidió “especial prudencia sobre la obra de Belate, por ser una obra que administrativamente está viva y se está ejecutando ahora, y porque se insta en el segundo informe de la UCO a que el juez, si tiene a bien investigar, lo pueda hacer”. Asimismo, detalló que las conclusiones buscan “favorecer la transparencia y el control de las obras y las contrataciones públicas por parte de la Administración”.

Desde Contigo-Zurekin, Daniel López, consideró que en el proceso de análisis “no se han acreditado injerencias en la contratación pública, como defendía la derecha”, aunque reconoció de forma directa que “sí que se han visto irregularidades y contradicciones en la gestión que exigen mejoras en transparencia y en contratación pública”. Según apuntó, “no se ha descubierto ninguna práctica compatible con lo que llamamos corrupción, sí cuestiones que deben corregirse para fortalecer la confianza de la ciudadanía en las instituciones”. López añadió que las propuestas deben servir para “mejorar nuestras instituciones, corregir las debilidades detectadas y fortalecer las herramientas de control”. Sobre la votación, deslizó que “no estamos en desacuerdo con ningún punto”.

La derecha pide responsabilidades

En el lado opuesto del tablero político, el portavoz de UPN, Javier Esparza, afirmó ayer que “las conclusiones de los grupos que apoyan al Gobierno sirven únicamente para tapar y proteger a María Chivite, y tapar y proteger al Gobierno en el que ellos participan”. Esparza consideró que, “con María Chivite, Navarra ha dejado de tener un Gobierno ejemplar, porque ignoraron los avisos que se les daban, porque han protegido a los suyos y han puesto el interés del PSN por encima del interés de Navarra”. Para el portavoz regionalista, “hoy Navarra está vinculada a una trama investigada por amaños de obra pública, y esto tiene un coste y un daño reputacional enorme”.

En la misma línea, el portavoz del PP, Javier García, dijo sobre la comisión que “ya sabíamos desde el inicio que el Partido Socialista, junto a sus socios, iba a escribir un relato que dista mucho de la realidad”. García exigió que el proceso sirva para depurar las actuaciones del Ejecutivo en el Parlamento y pidió explícitamente la “asunción de responsabilidades políticas”. “Aquí no somos jueces, aquí nace una comisión de investigación para asumir responsabilidades políticas. Las responsabilidades judiciales van de manera paralela”, matizó el dirigente popular.