Nuestro viaje hacia el Nacedero del Urederra, en Navarra, comienza con una anticipación emocionante. Y no es para menos, pues con la mochila cargada de provisiones y las botas listas para la aventura nos adentramos en el corazón de la naturaleza. Partiendo desde Pamplona, tomamos la carretera NA-718 y seguimos las indicaciones hacia Baquedano, un pequeño pueblo que marca el inicio de nuestra travesía.

A medida que nos adentramos en la sierra de Urbasa, nos quedamos maravillados por los paisajes verdes que nos rodean, pues los bosques de hayas y robles nos dan la bienvenida en compañía de un aire fresco y puro que revitaliza los pulmones de cualquiera. Al llegar a Baquedano, aparcamos el coche en el amplio aparcamiento habilitado para visitantes, y desde allí seguimos las señales que nos llevan al inicio de la ruta. El sendero está bien señalizado y es fácil de seguir, lo que nos permite disfrutar del paseo sin preocupaciones. Tiene 6,2 kilómetros de longitud entre ida y vuelta y 90 metros de desnivel, lo que lo hace asequible para todos los públicos. 

Un agua de color irreal

Conforme avanzamos por el sendero, el sonido del agua se hace cada vez más presente. Pronto, llegamos al primer mirador desde el que podemos contemplar las primeras cascadas del río Urederra. El agua cristalina fluye entre las rocas, creando un espectáculo natural impresionante que invita a detenerse para simplemente admirar la belleza del lugar y guardarla en nuestros recuerdos. 

Continuamos nuestra caminata siguiendo el curso del río, cruzando puentes de madera y ascendiendo suavemente por el valle. A lo largo del camino, nos encontramos con varias áreas de descanso con bancos y mesas, perfectas para hacer un picnic y recargar energías. Además, durante el recorrido encontramos paneles informativos que explican la flora y fauna del área, lo que enriquece la experiencia. Finalmente, llegamos al punto culminante de nuestra ruta: el Nacedero del Urederra. Y es que nos quedamos sin aliento ante la vista de esta maravilla natural. El agua brota de la roca con fuerza, formando pozas de un azul turquesa increíblemente hermoso que parece de un color irreal. Recomendamos sentarse en las rocas cercanas, dejando que la tranquilidad del lugar nos envuelva por completo. 

El agua de las pozas del Nacedero del Urederra es de color turquesa. Rubén Usúa

Tras pasar un tiempo disfrutando del nacedero, emprendemos el regreso siguiendo por el mismo sendero. En total, la ruta lleva alrededor de tres horas, pero la experiencia incita a pasar todo el día explorando cada rincón de este paraíso natural.  

Parque Natural de Urbasa

Una vez de regreso en Baquedano, recomendamos aprovechar el resto del día para visitar otros lugares cercanos. Una excelente elección es hacer una parada en el Parque Natural de Urbasa, un área protegida que se extiende por las sierras de Urbasa y Andía. Con su impresionante relieve kárstico, el parque ofrece paisajes de mesetas, cañones y hayedos que son un verdadero deleite para los amantes de la naturaleza y el senderismo. Además de ser el hogar del Nacedero del Urederra, el parque cuenta con una red de senderos bien señalizados que nos permite explorar sus rincones más remotos y disfrutar de vistas panorámicas espectaculares. Aparte, también podemos encontrar áreas de picnic y zonas de descanso, ideales para disfrutar de un día al aire libre con nuestra familia o nuestros amigos. 

Vista de un bosque del Parque Natural de Urbasa. Rubén Usúa

Una ciudad medieval llamada Estella

Por otro lado, otra de las opciones por las que podemos optar para culminar el día, puede ser visitar Estella. La encantadora ciudad medieval se encuentra situada a pocos kilómetros del Parque Natural de Urbasa. Conocida como "la ciudad del románico", cuenta con un patrimonio arquitectónico impresionante que incluye iglesias, conventos y palacios de la época medieval. 

Cuando paseamos por sus calles empedradas podemos admirar la belleza de lugares como la iglesia de San Pedro de la Rúa o el Palacio de los Reyes de Navarra. Además de su riqueza histórica, Estella ofrece una deliciosa gastronomía regional que incluye platos tradicionales como el cordero asado o los pimientos del piquillo rellenos, con los que podemos disfrutar en los numerosos bares y restaurantes que se encuentran ubicados en su casco antiguo.

Vista aérea de la ciudad medieval de Estella. Javier Arizaleta

Por lo tanto, la experiencia de visitar el Nacedero del Urederra es simplemente inolvidable. Desde el impresionante paisaje hasta la tranquilidad que se respira en el aire, cada momento de la ruta se vuelve un instante mágico. Además, ya sea explorando los paisajes del Parque Natural de Urbasa o sumergiéndonos en la historia y la cultura de Estella, podemos encontrar una variedad de actividades para disfrutar de la región en su máximo esplendor. En definitiva, es el plan perfecto para aquellos que busquen conectar con la naturaleza y descubrir la exuberante belleza de la hermosa Navarra.

INDICACIONES IMPORTANTES

El nacedero del río Urederra es un espacio natural protegido, por lo que es necesaria la reserva de entradas para poder acceder a él, al igual que ocurre con el Parque Natural de Urbasa y Andía. En cuanto a la entrada al parking del nacedero del Urederra, esta es automática siempre que hayamos reservado nuestra entrada por internet, aproximando nuestro código de barras de la entrada al escáner. Esta puede llevarse en formato digital o bien impresa en papel, por lo que recordamos que debemos llevar siempre la entrada con nosotros mientras dure la visita al parque natural. Dentro del parking hay una caseta de información turística donde nos asesorarán sobre la ruta. La visita deberá realizarse siempre por el sendero balizado y cabe destacar que se trata de una ruta no apta para personas con movilidad reducida o para sillitas de niños. Es posible acceder con animales de compañía siempre y cuando estos vayan sujetos con una correa resistente con una longitud máxima de 1 metro. Aconsejamos llevar calzado adecuado y ropa cómoda, ya que el terreno puede ser irregular y el clima variable, al igual que llevar agua y algo de comida, pues no hay puntos de avituallamiento en el camino. No está permitido el baño, acampar, ni hacer fuego. De momento, y debido a motivos medioambientales, el tramo final por el que se accede al nacedero se encuentra cerrado. Desde Bilbao se encuentra a una hora y media de camino por la AP-68, desde Vitoria a una hora por la A-1, desde Donostia a una hora y media de camino también por la A-1 y desde Pamplona a una hora de camino aproximadamente.