San Fermín también se explica con ciencia
“La ciencia en blanco y rojo”, iniciativa del Museo de Ciencias de la Universidad de Navarra, convierte los Sanfermines en un recorrido científico con infografías sobre física, química o biología
El chupinazo no es solo el inicio simbólico de los Sanfermines: es también un experimento de química en la plaza del Ayuntamiento. El cohete contiene unos 25 gramos de pólvora negra: nitrato de potasio (75 %), carbón vegetal (15 %) y azufre (10 %). Al encenderse, el carbón y el azufre se queman gracias al oxígeno del nitrato y liberan una gran cantidad de gases hacia abajo. Por el principio de acción y reacción de Newton, esa fuerza impulsa el cohete hasta los 500 o 1.000 metros. Al detonar suena a 133 decibelios, como un avión despegando.
Esa explosión es el primero de los nueve temas que componen “La ciencia en blanco y rojo”, una iniciativa del Museo de Ciencias de la Universidad de Navarra que se ha presentado esta mañana en Civican. Se trata de una colección de nueve infografías que explican de forma gráfica, amena y accesible la ciencia, la tecnología, la historia y las curiosidades escondidas en los objetos, los protagonistas y los rituales de los Sanfermines. Podrá verse, en castellano y euskera, en distintos puntos de la ciudad del 16 de junio al 14 de julio.
Pensada para toda la ciudadanía, cada infografía muestra ciencia en lo más cotidiano de las fiestas: el chupinazo como explosión, San Fermín al descubierto, los toros que corren como Usain Bolt, el equilibrio que evita que vuelque un gigante, la química de los fuegos artificiales, los cinco sentidos del toro, la música que llega al alma o las mareas humanas de la plaza del Ayuntamiento.
Del chupinazo a la química de la pólvora
El día 6 de julio arrancan los Sanfermines con el chupinazo y también con una lección de química; 25 gramos de pólvora negra compuesta de nitrato de potasio, carbón vegetal y azufre propulsan el cohete hasta los 500 metros de altura y generan un estruendo de 133 decibelios sobre la plaza del Ayuntamiento, y hay un protocolo estricto que pocos conocen y más de 30 cohetes adicionales que suenan en distintos ángulos de la plaza.
El encierro, física en movimiento
El día 7 le toca el turno al encierro, que el Departamento de Física y Matemáticas de la Universidad lleva años estudiando. Los toros alcanzan los 25 km/h y los corredores más rápidos se mueven entre los 20 y 22, una simetría de velocidades que, según López-Goñi, obliga a usar la inteligencia para sobrevivir. Además, el estudio demuestra que cuando aumenta la densidad de corredores y hay un obstáculo delante, el instinto lleva a acelerar en lugar de frenar, y ahí es cuando se producen las caídas.
Los toros no ven el rojo
El cartel dedicado al toro desvela uno de los grandes mitos de la fiesta: los toros no perciben el color rojo; lo que realmente ven es movimiento, porque sus ojos están diseñados para detectar depredadores. Además, tienen un punto ciego justo al frente de su cabeza, exactamente donde el torero se coloca cuando quiere parecer valiente, aunque López-Goñi ha dejado claro que "yo no lo haría".
Gigantes, música y Hemingway
Los gigantes no vuelcan porque su centro de gravedad siempre permanece dentro de la base de sustentación. Cuanto más giran más estables son, como una peonza. El presidente de la comparsa de gigantes y cabezudos lo demostró bailando en el despacho del Museo para que el equipo pudiera filmarlo y construir el infográfico. La música ocupa otro de los carteles, ya que 15 horas diarias de sonido durante los Sanfermines generan una inyección de dopamina que explica por qué la jota de San Fermín eriza la piel.
El cartel dedicado a Hemingway recuerda que 'Fiesta' no es una traducción, sino el título original que el escritor puso a su novela, antes de cambiarlo por 'The Sun Also Rises' ('El sol también sale') para el mercado anglosajón.
Mareas humanas cada 18 segundos
Para el cartel sobre las mareas humanas, el Departamento de Física estudió durante años cómo se mueve la multitud en el chupinazo y descubrió que no es un movimiento caótico sino oscilatorio, colectivo, sincrónico y periódico, con un ciclo de 18 segundos, un dato que puede servir para predecir y prevenir accidentes en grandes aglomeraciones.
Una mención global
Durante la presentación, Ignacio López-Goñi, director del Museo de Ciencias de la Universidad de Navarra, ha subrayado que, “como este año se cumple el centenario de la obra Fiesta, Hemingway no solo es el protagonista de uno de los carteles, sino que se incluye una mención suya en cada uno de los temas”. El proyecto ha contado con “el asesoramiento de un equipo de profesionales: químicos, biólogos, físicos, historiadores, arqueólogos, diseñadores, dibujantes y otros expertos”, ha añadido.
Por su parte, José Ángel Andrés, presidente de Fundación Caja Navarra, ha destacado que la colaboración responde a “la convicción de que las alianzas son necesarias para impulsar iniciativas de mayor impacto y calidad”. “Colaborar es multiplicar posibilidades y capacidades al servicio de la sociedad”, ha señalado, antes de subrayar que el proyecto demuestra que “la ciencia está en todas partes, también en una fiesta tan emblemática como San Fermín”. López-Goñi ha avisado al final del acto de presentación: "Nos quedan muchos carteles más, esta es solo la primera edición".
El Museo de Ciencias de la Universidad de Navarra ha habilitado una página web sobre el proyecto que puedes consultar aquí.
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