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Pamplona prepara el encierro con antideslizante en el vigésimo aniversario de su aplicación

El Ayuntamiento mantiene la aplicación de este compuesto en el tramo entre la Plaza Consistorial y Mercaderes, una medida de seguridad instaurada en 2006 y que cumple ya dos décadas de uso para reducir riesgos durante los Sanfermines.

San Fermín | El rociado del recorrido del encierro con antideslizanteArchivo

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En torno a 1.500 litros de antideslizante se aplicarán mañana jueves por la noche en el tramo del encierro entre la Plaza Consistorial y la curva de Mercaderes. Será la vigésima vez que se aplique esta solución química en los días previos a los Sanfermines para evitar que en esa zona del recorrido los toros y las personas que corren resbalen y se generen por ello situaciones de riesgo. Estas labores de aplicación del antideslizante se realizarán, como suele ser habitual, en horario nocturno, a partir de las 23 horas para minimizar afecciones en el Casco Antiguo.

Se calcula que se tratarán unos 1.875 metros cuadrados del recorrido del encierro, desde el tramo final de la cuesta de Santo Domingo a pocos metros de la Plaza Consistorial hasta pasados unos metros de la curva de Mercaderes, ya en plena Estafeta. También se tratará el tramo de salida de los corrales de Santo Domingo para evitar resbalones de la manada al inicio del encierro. La empresa Pavitec se encargará de los trabajos con un equipo formado por una decena de personas. Se aplica el antideslizante de una manera manual, extendiendo el compuesto con regaderas y escobones.

El Ayuntamiento de Pamplona realizó una primera prueba de antideslizante en 2005 e instauró su aplicación a partir de 2006. Desde entonces, con la excepción de los Sanfermines suspendidos en 2020 y 2021, los días previos a las fiestas se aplica este compuesto químico con el que se trata de evitar situaciones peligrosas durante los encierros. El antideslizante produce una reacción que libera en la parte silícea del pavimento los microporos que a lo largo del año se ven embozados por la suciedad o el pulido de las máquinas de limpieza. Esos poros producen un efecto ventosa, que permite el mejor agarre de las pezuñas de los toros y que funciona especialmente bien en el caso de que el pavimento esté mojado.