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Las entidades sociales, satisfechas con el programa VAIS de integración social

vinsa destaca que han pasado de 10 a 40 pisos en alquiler en coordinación con ong Las viviendas van dirigidas a personas con rentas inferiores a 8.724 euros anuales y la subvención pública alcanza el 75%

pamplona. A juicio de las entidades sociales, el programa público de vivienda de integración social está funcionando muy bien y es un ejemplo del trabajo conjunto entre Gobierno y colectivos que conocen la realidad más cruda de la sociedad. El proyecto VAIS nació a partir del impulso al primer plan de lucha contra la pobreza y la exclusión (1998), donde se planteaban medidas para favorecer el acceso a una vivienda digna y fruto del acuerdo entre Vivienda, Asuntos Sociales y los colectivos Anafe, La Majarí, Secretariado Gitano, Cáritas y la fundación Santa Lucía ADSIS. El primer modelo se centró en la compraventa y se llegaron a hacer hasta 800 operaciones subvencionadas en los tiempos de bonanza. El problema surgió cuando resultaba imposible encontrar una vivienda en el mercado con las condiciones que marcaba el Gobierno de antigüedad (y, por lo tanto, de necesidad de reforma), metros cuadrados y precio máximo ya que el boom inmobiliario encareció el precio de la vivienda principalmente en Pamplona y Comarca.

Desde el año pasado se ha ampliado este programa con la modalidad de alquiler (denominada VAIS. Vivienda de Alquiler de Incorporación Social). Viviendas contratadas como de alquiler en régimen especial y, por tanto, cuentan con subvenciones de hasta el 75% sobre la renta marcada (5,9 euros el metro cuadrado, en 2010). En esta bolsa predominan, en un 50%, las familias monoparentales con cargas, principalmente mujeres solas con hijos, y también parejas con hijos pequeños. Como déficit, los colectivos sociales apuntan la necesidad de viviendas sociales para familias numerosas al no existir una oferta de pisos de cuatro habitaciones, de 130 metros cuadrados, que es el modelo que se exige por norma, "en exceso rígida". Para Sara Gómez, de Cáritas Navarra, no tiene sentido que familias que han tenido que vivir incluso en habitaciones no puedan acceder a pisos de tres habitaciones donde podrían mantenerse "perfectamente". Iñigo Izpurua, de Adania, corrobora al respecto que un matrimonio con dos hijos no necesita más que un apartamento de dos o tres dormitorios.

Por otro lado, la Fundación Santa Lucía ADSIS gestiona con el apoyo de cinco profesionales el programa público EISOVI (Equipo de Incorporación Social a la Vivienda) dirigido a personas que se encuentran en situación de exclusión social, con graves dificultades de acceso y/o mantenimiento de vivienda, derivadas de los Servicios Sociales de Base. Su trabajo se basa en la orientación, intervención social y mediación que en algunas situaciones extremas les lleva a negociar ante entidades financieras para paralizar procesos de desahucio. Situaciones que son cada vez más frecuentes. Es una prestación garantizada en la Cartera de Servicios Sociales del Gobierno.