pamplona. El Gobierno de Navarra informó ayer que ha aprobado el protocolo de las exhumaciones y que ha habilitado en su web un formulario para los ciudadanos envíen información que pueda incorporarse al mapa de fosas, cuya elaboración fue encomendada a la empresa pública Tracasa.
Con la aprobación del protocolo, según destaca el Gobierno, "ya no podrán realizarse en Navarra exhumaciones sin control" y se otorga al departamento de Presidencia, Administraciones Públicas e Interior las funciones de seguimiento y control de las actuaciones. Además, se crea un comité técnico de coordinación para las actuaciones que se deriven de este protocolo y cuyas funciones serán, entre otras, evaluar la viabilidad de las exhumaciones solicitadas, la información a familiares y el asesoramiento. Estas exhumaciones podrán ser solicitadas por los familiares descendientes directos de las víctimas, por las asociaciones de memoria histórica y por los ayuntamientos de los términos en los que se presuma la existencia de una fosa.
el proceso El protocolo establece cinco fases en el proceso de exhumación: investigación preliminar con la elaboración de una ficha ante mortem que incluirá los datos de quien aporta la información; de la persona desaparecida con las circunstancias de su desaparición y de sus familiares vivos. En segundo lugar, la investigación exhumatoria (trabajos de campo con el correspodiente informe); en tercero, la investigación forense (trabajos de laboratorio), en cuarto y quinto, elaboración del informe final y destino final de los restos que, si son identificados, será decidido por la familia y, de lo contrario, inhumarán en el cementerio local.