Madrid. Juan y Antonio son pareja estable y muy amantes del arte, y quieren acercarse por las bellezas históricas de Extremadura o, si no, visitar la plateresca Salamanca. Por su parte, Mónica y Alicia son amigas y prefieren bailar, sol, playa y ligue. Estos dos serían ejemplos gráficos de dos modos de vivir el LGTB o turismo gay-lésbico, cuya presencia en la reciente feria de Fitur ha crecido de nuevo, con 15 stands en esta ocasión. Pero, para Javier Checa, presidente de Grupo Expogays, su oferta, en consonancia con la creciente demanda, es diversificada y dinámica. Hay tantas formas de turismo homosexual como personas que quieren viajar.
Ya se sabe que, muchas veces, cuando se piensa en el perfil de alguien homosexual se tiende a simplificar, desde el prejuicio. Javier Checa, un poco argentino, un poco marbellí, un híbrido viajado en suma, desmitifica rápidamente cualquier pensamiento preconcebido que podamos tener, con sus ojos traviesos y su gusto por aportar nuevos horizontes emprendedores. Él es un ejemplo viviente de ello: casado felizmente, tiene dos hijos adoptados, mientras desarrolla sus negocios a ambos lados del Atlántico. "La ley española de 2005 dio un gran impulso al turismo LGTB. Zapatero sólo tuvo que cambiar una palabra del Código civil. Ahora España tiene que aprovechar su buena imagen a nivel internacional", entiende el experto.
Pero, explica, en el Estado "hay que hacer destinos gays. Con la crisis económica, surgen empresarios que quieren ser gay-friendly, porque quieren sumar clientes. E igual en el comedor de su hotel no es usual que dos hombres o dos mujeres se besen como lo hacen los heteros. Lo que promovemos es una oferta adecuada y de fácil acceso a la comunidad gay: destinos hetero-friendlies. Y no hablo de guettos. ¿Es Eurodisney un guetto por ser un espacio monográfico para el disfrute de los niños?", cuestiona. Las Palmas de Gran Canaria destacaría como primer destino gay del Estado, "y no ha sufrido para nada la crisis. Hay que favorecer estos entornos", especifica el creador de Grupo Expogays, desde 1982. Se trata de una firma pionera en la organización de ferias y eventos destinados al colectivo LGTB y primera central de reservas turísticas dirigida a este grupo social en toda Europa.
como sastres "En el mercado turístico gay se suele confundir la lucha por sus derechos y los businesses que puede generar. Vamos hacia el turismo personalizado. Tú deseas un viaje a tu gusto, al igual que escoges un coche", apunta Javier Checa. Así, repasa, pueden crear guías lesbianas, proporcionar pensión completa o media pensión, hilar el pack con acceso a fiestas en destinos en los que hay juerga y sexo, o bien organizar visitas a ciudades... hasta donde nos dé la imaginación.
Y es que Checa confía en la creatividad y la promoción, y el contacto a través de las redes, con los usuarios finales, pues critica la "poca creatividad" que observa entre los empresarios del sector. Así, compara la flexibilidad que precisa la oferta LGTB con la necesaria para atender al también creciente público single (gente que viaja sola o sin pareja). "Cada segmento turístico tiene sus particularidades, frente a un turismo generalista. Imagina que una mujer single y con poder adquisitivo quiere acompañantes. Los hombres tienen clubes de alterne, y los gays, locales de ambiente. ¿Una mujer libre no tiene derecho a un acompañante? Eso se le puede proporcionar", propone.
Sitges, Mikonos, Madrid... Mientras Javier exponía dichos datos y teorías a este diario, parejas de gays realizaban sus consultas en su stand en Fitur. Alrededor, otros 14 stands de la zona LGTB, al amparo de uno institucional. ¿Competencia? "¿Adónde vas a tomar vinos, a una calle con un solo bar o a una llena de bares?", ejemplifica el promotor turístico. Vídeos, música, promociones... abrían las puertas a personas interesadas en poder disfrutar de sus vacaciones sin tapujos, a sus anchas. Con interlocutores que empaticen con ellos o ellas. "La gente cada vez sabe más de estas ofertas, no es como en mi época", celebra Checa. Por el pasillo, una drag queen paseaba con sus taconazos y lentejuelas, saludando simpática e histriónicamente. En el segmento turístico gay sí hay destinos fetiche y, si Las Palmas gana por goleada en recepción de turistas LGTB, hay otros lugares muy visitados por los homosexuales. Así, Ibiza, Sitges y Torremolinos destacan como destinos de sol y fiesta, mientras Madrid y Barcelona serían ciudades abiertas para gays y lesbianas. Por ejemplo, José, un pintor canario, confirma que muchos gays escogen las islas (Canarias y Baleares) porque se sienten cómodos y son espacios en los que pasan inadvertidos, y pueden expresarse como lo sienten, sin tener que reprimirse.
Del mismo modo, en Grecia destacaría la isla de Mikonos, y otros lugares gay-friendlies son Italia, Argentina, México, Chile, Punta del Este (Uruguay) y Ciudad del Cabo. Javier recuerda que la sociedad, en general, "tiene miedo a lo diferente. Enseguida lo borramos, como algo negativo". De ahí que comprenda que muchos gays y lesbianas prefieran destinos en los que no sean juzgados por su tendencia sexual.
Entre los datos que se mueven en este segmento turístico, se detecta que los turistas LGTB argentinos gastan más que los ingleses, por ejemplo, siendo el turismo europeo más barato que el sudamericano.
Dentro de la línea de turismo de ideas que le gusta mover a Checa, al frente de Grupo Expogays, se alía con las nuevas tecnologías y no funcionan a través de una oficina física. Si bien tienen sedes en Málaga y Buenos Aires, sus promociones funcionan fundamentalmente on line y por teléfono. "Lo políticamente correcto mata a los creadores", opina.
Según informaron en Fitur, la población homosexual viajaría más que la heterosexual, con "una actividad más rápida, disfrutan más". De tal forma que en esta edición, el espacio dedicado al segmento LGBT (versión anglófona) ha incluido más participación internacional, con la presencia de Israel y Corea del Sur, entre otros exotismos. El Estado español sería un destino muy considerado, por lo que los agentes LGTB han acudido a Fitur con la esperanza de hacerse un hueco, dando a conocer sus necesidades.