es un tema complejo. Poliédrico. Discutido. Discutible. Las visiones técnicas se mezclan con los enfoques políticos. Los educativos, con los sociológicos. Las lenguas con los espacios... Los padres y madres, con el profesorado y equipos directivos... Noáin y Sarriguren lo han llevado a la actualidad, pero el asunto trasciende a estas dos localidades y a la refriega parlamentaria sobre la “convivencia” o “segregación”. Merece la pena ampliar el horizonte temporal y temático. De hecho, la primera conclusión que se extrae de ese repaso es que cualquier postura apriorística o receta general esta condenada a chocarse con una realidad multifacética (interesante también analizarla con la doble perspectiva mundo rural/urbano y pública/privada...) cuya solución muestra que los casos nunca son idénticos, aunque los ingredientes (razones, protagonistas...) sean similares. Estos son algunos de ellos...
La Historia
La agenda oculta de Arellano
UPN fue el precursor de las segregaciones por modelos en los años 90
Si se adopta una perspectiva histórica se pueden distinguir varias etapas muy ilustrativas. Tras una época inicial socialista de centros compartidos bajo el paraguas de la Ley del Vascuence (1986), llegaría un encadenamiento de mandatos regionalistas en los que el dúo Javier Marcotegui- Santiago Arellano (con Miguel Sanz de presidente) marcaría toda una era educativa. A principios de los 90 se empiezan a gestar las primeras segregaciones impulsadas directa o tácitamente por el propio departamento aprovechándose de una corriente a favor de sus antagonistas políticos (en aquellos tiempos bajo las siglas de HB) y del entorno de familias favorables a modelos D segregados. Santiago Arellano, director general de Educación, realizó su primer experimento en un terreno que conocía bien, el instituto Navarro Villoslada. Las líneas de euskera fueron desplazadas al antiguo CP Fernando Remacha dando lugar al actual Biurdana. Quizá temía que en centros bilingües, el modelo D pudiera extenderse por simpatía, comerse al G y contagiar a toda la red... Ese fue el pistoletazo de salida para otras segregaciones que sufrieron un paréntesis, con la llegada del Tripartito (PSN, EA y CDN) en 1995. Esta sería la segunda etapa -aunque breve- en la que, con Burillo y Urtasun, lo más llamativo fue el aplazamiento de otra separación simbólica: Irubide. La caída de este Gobierno de coalición dio pie a retomar el plan inicial. Con ciertas dosis de alevosía y nocturnidad el mítico instituto de la Chantrea se dividiría en dos: el viejo edificio se rebautizaría con el apellido Padre Moret (castellano) y se reciclaría Eunate para el D . A esta partición le seguirían otras e incluso ya varios centros nacieron compartiendo edificios físicos pero jurídicamente separados como en Mendillorri, etc... Los mandatos de Laguna y Campoy fueron continuistas. Hubo casos sonados y polémicos como la segregación del modelo D de Lorenzo Goicoa en Villava (surgió Atargi) o la Chantrea y otros más tranquilos como Zizur. La tercera etapa, breve también, fueron los dos años (2007-2009) en el que Carlos Pérez Nievas ocupó la consejería de Educación con el pacto CDN-UPN en el que al menos nominalmente se apostó por la no separación de centros.
UPN se mantendría en el poder otras dos legislaturas con Alberto Catalán y José Iribas al frente de Educación. Pese a una posición de mayor contención, lo cierto es que de antes de 2015 datan otras particiones convulsas como Berriozar (Mendialde I y II) y, por el contrario, mantenimientos muy debatidos como Remontival en Estella. La historia sigue: el Cuatripartito tiene en su mesa la primera patata caliente: Sarriguren.
lAS RAZONES
Libros y edificios
Del debate sobre la inmersión lingüística a la convivencia y los espacios
En estas polémicas se han mezclado históricamente diversas razones, motivos, argumentaciones o detonantes. A veces también juntos y revueltos. Se podrían clasificar en tres grandes bloques: argumentos pedagógicos, organizativos y de recursos humanos. Es decir, cuestiones que tienen que ver con lo educativo (con el binomio inmersión-convivencia); con la organización física de los centros (macrocentros, nuevos edificios...); y con las diferentes relaciones entre los “factores humanos” como dirección, profesorado, padres, madres... con sus intereses. De esto se habla en el siguiente apartado: “protagonistas”.
La hemeroteca recoge historias muy variadas, pero las ideas suelen repetirse. El primer apartado, el pedagógico, es importante. Aquí suelen chocar dos planteamientos teóricos con consecuencias prácticas diversas y avalados por informes o expertos técnicos ad hoc. La “inmersión lingüística” es una fuerza potente. Una de las principales razones de quienes apuestan por la separación por idiomas radica en que cuanto mayor es la inmersión lingüística (es decir, reproducir un espacio físico y temporal continuo en el que la vida se haga en euskera) mejor se aprenderá este idioma, sobre todo en un entorno donde es lengua minorizada. Lógico. Desde el otro lado se suele contra argumentar con tres razones: la primera, es que no sirven “burbujas educativas” cuando lo que hay que apoyar es el uso real fuera de las aulas con una realidad sociolingüísica distinta. Como segunda contra razón se apela a que lo esencial en los procesos educativos no es aprender una lengua sino “contenidos”, “valores”, etc... La tercera idea fuerza de este sector es afirmar que más importante que la “inmersión lingüística” es la “convivencia” a lo que los defensores de centros diferenciados responden diciendo que ambas cosas no son excluyentes ya que también es posible una “convivencia” dentro del centro y en el entorno desde modelos lingüísticos con organización autónoma.
El segundo bloque del que se nutren movimientos de segregación tiene que ver con algo tan material como espacios físicos y edificios. La casuística es muy variada, pero la reivindicación común por parte de un centro saturado de nuevas instalaciones suele ser el escenario adecuado para que se inicien movimientos de separación. En otras ocasiones ha sido la propia Administración la que lo ha propiciado poniendo en marcha centros de nueva creación con filosofía monolingüe como fueron los casos en 2008 de Catalina de Foix de Zizur, Doña Mayor de Ezcaba-Ansoain... Finalmente están los casos en los que simplemente una separación se traduce en una diferenciación a nivel jurídico: mismo edificio, pero dos colegios a efectos de plantillas y planes. En ocasiones, con buenos resultados y en otros, con más tensión, como Mendialde I y Mendialde II de Berriozar, Lorenzo Goicoa y Atargi (Villava)... La creación economicista de macrocentros de difícil gestión siempre es una fuente de problemas...
lOS PROTAGONISTAS
El decisivo “factor humano”
Padres, profesores, inspectores, partidos...
Proyectos educativos. Edificios... pero el tercer factor - el humano-, siempre es determinante. Y tiene muchas caras y niveles. En este caso el alumnado (por sus edades) es pasivo ya que las decisiones las toman otros agentes. Aquí hay dos grandes estratos. Por un lado está la Administración (departamento de Educación, con sus inspectores y cargos directivos) que ostenta la responsabilidad primera y última en estas decisiones que se toman en un contexto político más amplio, representado por los distintos partidos e instituciones como el Parlamento o los ayuntamientos. En el otro lado se encuentra la compleja estructura de la comunidad educativa en la que las diferentes piezas interactúan sumando, restando o chocando, según los casos. Aquí esta en la cúspide el equipo directivo. Clave. No es lo mismo un equipo integrador que excluyente. Luego el claustro del profesorado. Importante: está en juego su futuro laboral. Finalmente los padres y sus apymas, otro escalón decisivo para unir o dividir. Los órganos de representación formales de todos estos sectores como el Consejo Escolar suelen quedar desbordados por los movimientos a veces transparentes y participativos, a veces no tanto. Todo este puzzle influye mucho en la forma en la que se afrontan estos debates y sus desenlaces, tal y como se recoge en el último bloque. No es políticamente correcto comentarlo, pero por ahondar en una parte de los protagonistas, no hay que minusvalorar los diferentes juegos de reparto de poder e intereses corporativos de las plantillas, que también son personas. Normalmente se suele poner el foco en el profesorado del modelo D como impulsor de las separaciones, pero también se han dado situaciones en las que el profesorado de castellano era favorable al centro compartido hasta el momento en el que el crecimiento de la matrícula de euskera estaba a punto de provocar un vuelco en los órganos directivos hasta el punto que el director o directora de todo el centro iba a ser de euskera... El papel de las apymas también es clave. No hay posturas generales más allá de que, como federaciones, Sortzen defiende la inmersión lingüística mientras que Herrikoa lleva en su ADN los centros compartidos. Pero las apymas son un mundo. Incluso dentro de ellas suele haber distintas sensibilidades y los patios -ahora grupos de WhatsApps- arden. Normalmente en cuanto surgen apymas diferenciadas por idiomas (Chantrea, Villava, Berriozar...) el camino hacia la segregación se allana, aunque también hay ejemplos de buena coordinación en extraescolares y actividades comunes en el mismo centro. El ámbito político es otra historia donde, como se verá, la Historia cuenta...
los Políticos
El tacógrafo de la hemeroteca
Dos décadas de baile de siglas, incoherencias y algunas constantes
Aunque todas las formaciones insisten en separar la política de la educación o el euskera, lo cierto es que todos se han posicionado sobre este tema. La hemeroteca ofrece lecturas interesantes con diferentes giros y contradicciones. En más de 20 años es cierto que las siglas y correlaciones de fuerzas han cambiado. Pero sí se pueden extraer algunas conclusiones. Hay que reconocer que hay dos sectores que se han posicionado históricamente y en diferentes niveles institucionales (ayuntamientos, Parlamento...) de la misma forma sólo que en sentido contrario. Por un lado está EH Bildu (que recoge el testigo de lo que fue HB sumando a EA y Aralar, tras el fin de NaBai); por otro, I-E (que aglutina a IU y Batzarre). Los primeros siempre han estado en favor de centros con modelos lingüísticos diferenciados y los segundos, por los centros compartidos. Las posiciones -por acción o por omisión- de UPN y PSN no han sido tan constantes y unívocas, si se comparan hechos y dichos. UPN, cuyos responsables educativos iniciaron de facto este proceso de segregaciones en los años 90 (en 2006 también votó en contra de una moción de IU que pedía un compromiso explícito en la planificación educativa por la convivencia) se muestra ahora, por boca de su nuevo líder Javier Esparza, como defensor de los centros compartido. El PSN -que introdujo en su origen las líneas de modelo D en la red pública- ha mantenido formalmente en todos estos años una posición en contra de las separaciones -lo mismo que ahora- pero lo cierto es que en numerosos momentos ha sostenido en el Gobierno a UPN que por la vía de los hechos las facilitaba. La ventaja de nuevas formaciones como Geroa Bai (aunque sus parlamentarios no adscritos de la pasada legislatura apoyaron con UPN, PSN, PPN e I-E una resolución que instaba a “la convivencia entre modelos”) o de la emergente Podemos, es que no tienen este esta caja negra de declaraciones y acciones a sus espaldas de las que puedan tirar sus rivales. Actualmente ambos han coincidido en la necesidad de analizar el tema caso a caso, poniendo el acento en la participación de manera explícita desde la formación morada.
Las soluciones
El fondo y la forma
Ejemplos positivos y negativos en el pasado; apuestas de futuro
Precisamente, a la hora de la resolución de estos conflictos, la forma acaba siendo tan importante como el fondo. Es cierto que la resultante de esta dialéctica ha dado ejemplos positivos y negativos. En muchos lugares con separación de modelos (Barañáin, Zizur....) hay una sensación de satisfacción mientras que en Huarte o Buztintxuri, la opinión de centros compartidos tambien es positiva. En Mendillorri hubo una curiosa experiencia en forma de un mismo edificio con dos centros jurídicamente hablando (El Lago y Mendigoiti) que bien se podría repescar, pero a la inversa...Remontival, de Estella, puede ser paradigma de la metodología. Remontival es un centro compartido porque así lo decidieron en 2012 en un ajustado referéndum las familias, pero podría haber acabado como dos colegios, si el proceso hubiera concluido en sentido contrario. Sin embargo, con sus tensiones y polémicas, la comunidad educativa estellesa al menos se puso de acuerdo en cómo canalizar su desacuerdo con un sistema de decisiones en cadena que implicó desde el profesorado, al consejo escolar y, finalmente, a todas las familias que pudieron decidir, sin intermediarios, algo tan importante como el futuro de su colegio . Salvando las distancias, es como la hipotética secesión de Quebec de Canadá: hay un procedimiento pactado. ¿Sirven estos ejemplos para decisiones futuras? Tan importante como aprender de errores y aciertos es innovar. Arriesgar con imaginación. Extrapolar al plano educativo las experiencias sanitarias es sugerente. La clave para superar estos dilemas quizá sea no pensar en “colegio” o “colegios” sino en “comunidad educativa”. Así como una vida saludable no se gesta sólo en el centro de salud (depende de la alimentación, estilos de vida...) la educación no termina en el aula: se extiende a las familias, a los espacios y actividades deportivas y culturales del barrio o pueblo... De esta manera se ampliaría lo que puede ser el escenario para la convivencia social, cultural y lingüística permitiendo que sea compatible, por ejemplo, un proyecto educativo común (con jefaturas de estudios bicefalas, pero integradoras) que se concrete, si hace falta, en edificios y aulas separadas (por razón de idioma, edad, currículum...), pero una vida compartida en patios y también en calles. ¿Posible?
‘top ten’ de segregados
1995. IES Navarro Villoslada/ BHI Biurdana. Es la primera segregación. El modelo D de Ermitaña va al viejo Fernando Remacha,. bien lejos, junto al río Arga.
1995. Askatasuna, Alaiz e Iturrama. Las separaciones o creaciones de centros monolingües siguieron en Secundaria. Además de los centros de Burlada y Barañáin, en Pamplona Torre Basoko se quedó como castellano y surgió en el modelo D Iturrama, por ejemplo.
1995-96. CP Eulza/Alaiz. El salto a la Primaria e Infantil se dio en Barañáin una compleja operación cruzada entre modelos y centros.
1995-96 CP Hilarión Eslava/ Ermitaberri . Siguiendo los pasos de Barañáin, Burlada también conoció esta escisión.
1997. IES Irubide/Eunate BHI. Fue otro polemico hito. El viejo Irubide se divide en Padre Moret (castellano) y Eunate (euskera)
2000. El Lago/Mendigoiti. En el nuevo barrio los centros ya nacieron separados por ley, aunque en edificios compartidos. Otra innovación de Arellano.
2000. Camino de Santiago/ Erreniega. Zizur no estaría al margen de esta tendencia.
2001. CP Ave María/Patxi Larraintzar. En la Rochapea, tras una sufrida introduccion del modelo D, se dividieron los centros al producirse una ampliación.
2011. Mendialdea I/Mendialdea II. Berriozar, que cierra el ranking por ahora, no le fue a la zaga.
Los 52 ‘supervivientes’
11%
centros compartidos. A la hora de ver el porcentaje hay que tener en cuenta que hasta este año en 2/3 de Navarra no se podía ofertar modelo D público (LFV) y que red concertada sólo tiene 2 colegios de A-G +D de 453 centros.
Ciclo O-3 años: 14 de 101 (13,9%) Ansoain, Berriozar, Cintruénigo, Estella, Mutilva, Olloki, Orkoien, Ororbia, Puente la Reina, Sarriguren, Tafalla, Villava, Zizur y Zuasti.Infantil y Primaria: 27 de 235 (11,4%). Abarzuza, Altsasu, Aoiz, Doneztebe, Elizondo, Erro, Remontíval, Etxarri-Aranatz, Garralda, Huarte, Irurtzun, Lezaun, Luzaide, Mutilva, Noáin, Otsagi, Olazti, Buztintxuri, San Francisco, Gares, Roncal, Sarriguren, Uharte-Arakil, Zubiri y Zudaire en la pública y Sagrado Corazón (Alsasua y Bera) en la concertada.
Secundaria: 13 de 48. 6 IES (19%): Altsasu, Bera, Estella, Lekaroz, Mendillorri y Zizur; 7 IESOs (43%): Aoiz, Berriozar, Doneztebe, Otsagi, Iñaki Ochoa de Olza, Roncal y Atarrabia); dos en FP (Donapea y Educadores Sociales) y 1 escuela música (Altsasu).