El 41% de las personas que compran por internet han tenido algún problema al hacerlo, según indica una encuesta encargada a Cíes por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache. La mayor parte de los problemas tienen que ver con retrasos o extravíos, con fraudes o con productos defectuosos.
El 36% de los problemas tienen que ver con retrasos o extravíos. Al respecto, Irache recomienda que al comprar se concrete, por escrito, un plazo o fecha de entrega del bien. Si no se ha pactado, la normativa europea indica que se debe entregar el bien en un plazo de treinta días desde la compra.
En otros casos el producto "nunca llega a manos del comprador". "Suelen achacarlo a problemas de existencias o errores del transportista, aunque en ocasiones se trata de problemas de gestión del propio vendedor", explica la asociación. En estos casos, todo lo que suele conseguir el consumidor es que le devuelvan el dinero que pagó, "pero es muy complicado que se consiga una compensación por el tiempo perdido o los perjuicios causados".
Por otro lado, las víctimas de un fraude por internet representan el 24% de los problemas al comprar en la red. Generalmente el consumidor compra un producto en una página web, lo paga y este producto nunca llega. Cuando trata de contactar con la supuesta empresa, "no lo consigue porque no existe, se trata de una estafa". Suelen ofrecer "condiciones ventajosas" como gastos de envío gratis o precios "exageradamente más baratos, para que el consumidor caiga en la trampa". Por ello, antes de comprar "es muy importante cerciorarse de la existencia real y del domicilio legal de la empresa que vende el producto".
Irache ha señalado que las estafas también se dan entre particulares. "En el mejor de los casos, las plataformas digitales solo asumen cierta responsabilidad si las transacciones se realizan a través de sus canales o sistemas de pago, pero si la compra se paga directamente al vendedor -norma habitual en algunos portales- la plataforma se lava las manos", ha advertido.
El tercer problema más habitual -22%- en las compras por internet es cuando el producto es "defectuoso o no corresponde con lo que el consumidor había comprado". "Se da con mucha frecuencia en productos electrónicos, con móviles que no tienen las prestaciones prometidas, mobiliario cuyas medidas no encajan o prendas de vestir que no corresponden con lo que había pedido el comprador", explica la asociación.
En principio, el consumidor tiene derecho, al igual que en las compras en la tienda, a que el producto "sea exactamente el que encargó y que esté en perfecto estado". Si no es así, debe comunicarlo cuanto antes al vendedor.
Por ello, Irache ha destacado que en las compras por internet "hay que ser cauto con las imágenes que se publicitan, tratar de que la descripción del producto sea lo más detallada posible (evitar expresiones ambiguas como precio desde o tamaño aproximado) y conservar toda la documentación de la compra y las comunicaciones con el vendedor para, si es caso, poder reclamar un incumplimiento". También es conveniente revisar el producto tan pronto como se recibe y comunicar cuanto antes cualquier disconformidad.
PROBLEMAS EN LAS DEVOLUCIONES Y LOS PAGOS
Un 11% de los problemas tiene que ver con las devoluciones "porque el vendedor dice que el desperfecto se ha producido en el viaje de vuelta o porque dice que no ha recibido el producto, por ejemplo".
En la Unión Europea también se puede devolver un producto comprado por internet en los catorce días siguientes a haberlo recibido (con algunas excepciones, como productos personalizados, alimentos frescos o productos de salud o higiene precintados, entre otros). Solo hay que comunicarlo "de forma inequívoca" y devolver el producto al vendedor.
Un 5% de los problemas al comprar en internet tienen que ver con problemas de pago. En este sentido, es conveniente usar métodos seguros como tarjetas de prepago o plataformas que solo hacen la transferencia cuando la compra se ha hecho correctamente.