La Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra en 1936 (AFFNA-36-NAFSE) presenta “Tropezones. La Memoria a ras de suelo”, un cortometraje documental dirigido por Iker Oiz que se adentra en el proyecto de recuperación de la memoria histórica y democrática a través de los tropezones, pequeñas placas instaladas en las calles de pueblos y ciudades de Navarra que recuerdan a las víctimas del golpe de Estado de 1936 y la represión posterior.

Desde hace una década, la Asociación impulsa este proyecto que busca nombrar, localizar y devolver al espacio público a quienes fueron arrebatados de él. Durante cinco meses, el director ha acompañado al colectivo en este recorrido, retratando el proceso de colocación de tropezones en cuatro localidades navarras: Corella, Tiebas- Campanas, Castejón y Mélida.

Este documental se acerca a la memoria a ras de suelo, allí donde las historias fueron arrancadas. Las placas irrumpen en la cotidianidad y nos obligan a detenernos, a tropezar simbólicamente para preguntarnos: ¿Qué pasó? ¿Quiénes eran? ¿Por qué los mataron? ¿Quién lo hizo? El corto captura la esencia de estos actos de homenaje: sencillos, íntimos y profundamente transformadores.

“Tropezones. La Memoria a ras de suelo” se concibe además como una herramienta pedagógica que invita a una revisión crítica del pasado reciente. Reivindica la memoria como un ejercicio democrático indispensable hoy, una deuda aún pendiente con quienes sufrieron la violencia y cuyos nombres fueron silenciados durante décadas. Los protagonistas y las protagonistas son también las familias, que en primera persona nos narran qué significa vivir un acto como este y cómo la recuperación de la memoria les atraviesa, les repara y les devuelve un vínculo con su propia historia. Tal y como muestra la película, a estas personas les arrebataron tanto que nunca imaginaron que algún día un gesto tan pequeño (una placa, un “tropezón”) las devolvería al lugar del que nunca deberían haber sido expulsadas. Porque existieron. Porque son. Porque somos.

Cartel de la presentación. Cedida

El cortometraje destaca por su delicadeza visual y su capacidad para mostrar la fuerza de los pequeños actos colectivos que sostienen la memoria. En él participan familiares de víctimas, protagonistas de estos actos sanadores y reparadores, junto a voces destacadas como Roldán Gimeno Aranguren y Paloma Aguilar Fernández, cuyas reflexiones ayudan a contextualizar históricamente el proyecto y su relevancia social.

La dirección de este documental es obra de Iker Oiz (Iruñea-Pamplona, 1986) cineasta y realizador audiovisual independiente con más de quince años de trayectoria. Su trabajo combina dirección, montaje, cámara y dirección de arte, y se caracteriza por la exploración de lenguajes híbridos dentro del documental creativo. Sus proyectos abordan relatos sociales, políticos e íntimos para reflexionar sobre memoria, territorio e identidad. Entre sus obras destacan los documentales Zauria(k) Locura-Cuerpo-Feminismos (2018), La casa de Ana (2025) y Cinema Acedo (2025).