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Víctimas de pederastia en la Iglesia navarra lucharán por una reparación justa

Cuatro víctimas de abusos en los años 60 alertan de que reciben “indemnizaciones vergonzosas” y confían en que el Defensor pueda reevaluar sus casos y hacer Justicia

Víctimas de pederastia en la Iglesia navarra lucharán por una reparación justaIban Aguinaga

Cuatro víctimas de pederastia en la década de los 60 en los colegios de los Hermanos Maristas dePamplona, tanto en San Luis como en Santa María la Real, se concentraron este jueves ante este centro escolar en Sarriguren para denunciar las “barbaridades” que sufrieron en su infancia y a su vez la falta de respuesta por parte de la institución religiosa y las indemnizaciones “indignantes” que se les acaban de reconocer, que resultan insultantes en su cuantía y dado el grave daño sufrido por alguno de ellos. Es más, Maristas no había respondido a esta solicitud de reparación pese a tener desde hace meses los dictámenes a favor de la diócesis. Lo ha hecho precisamente esta semana cuando sabían que sus exalumnos habían convocado a los medios para denunciar la inacción del colegio y de la orden. “Hasta este momento todo era silencio. No se había dicho nada después de siete años de lucha”, afirma Marcos Leyún, una de las víctimas y portavoz de la Asociación de Víctimas de Pederastia en Instituciones Religiosas de Navarra. Junto a él, otras tres víctimas –Joaquín Galar, Koldo Eslava y Patxi Goñi– comparecieron acompañados de amigos, familiares y víctimas que integran la asociación ante el colegio de Maristas ubicado en Sarriguren portando carteles con el lema Basta ya de silencios.

Leyún expuso que las víctimas declararon ante los investigadores de laUniversidad Pública de Navarra, ante las psicólogas del Defensor del Pueblo y aportaron documentos, fotografías y recuerdos de la época en que estudiaron en Maristas, pero la congregación presentó “una documentación bastante mayor”. No obstante, dijo, la comisión Priva encargada de atender casos de abusos sexuales a menores en la Iglesia que no pueden ser tratados judicialmente) “no nos ha dado esa información” y “ese es otro motivo de por qué estamos aquí”.

A pesar de que piensan que “no hay dinero en el mundo para poder pagar la barbaridad que nos hicieron a nosotros cuando éramos unos niños”, las indemnizaciones que les han concedido los Maristas a través del Priva, denuncia, “no llegan a una tercera parte de las indemnizaciones equivalentes en abusos de otras congregaciones”. “Concretamente, en nuestra asociación hay personas que han cobrado tres veces más de lo que van a pagarnos a algunos de los que estamos aquí”, indicó Leyún, quien resaltó: “Las indemnizaciones que nos han dado son indignantes, vergonzosas y ridículas”. Sin embargo, agregó, tienen “una cierta esperanza”, ya que “ha sido una alegría la comunicación que ha hecho el Gobierno de que hay un acuerdo Iglesia-Estado y que va a haber una comisión que va a volver a estudiar los casos”, aunque “el proceso va a ser muy largo”. De dicho acuerdo se desprende que el Defensor del Pueblo será quien finalmente reevalúe los casos y fije las indemnizaciones. “La reparación tiene que ser justa”. Leyún aseveró que “lo que hay que evitar de cualquier manera es que el Estado ponga una peseta”, ya que “no tiene ninguna responsabilidad de los abusos que nosotros sufrimos en los colegios, porque no tenía responsabilidad in vigilando y mucho menos tiene ningún tipo de responsabilidad para hacer de responsable civil subsidiario. Porque la Iglesia tiene dinero de sobra y esta congregación, muchísimo más”.