Síguenos en redes sociales:

“Hay que combatir la violencia machista de verdad”

El movimiento feminista del Valle de Egüés realiza una concentración multitudinaria por su vecina

EN FOTOS | Concentración convocada por el movimiento feminista del Valle de Egüés en protesta por el asesinato en SarrigurenPatxi Cascante

7

Los vecinos de Valle de Egüés se han concentrado en la plaza de los Fueros de Sarriguren para condenar el asesinato de su vecina, Tatiana Rodríguez, de 28 años, a manos de su marido, Jesús Borja, de 30 años, y que le asestó 34 puñaladas. Convocados por el movimiento feminista del Valle de Egüés, el pueblo ha vuelto a mostrar su repulsa ante el asesinato, al igual que hizo durante el fin de semana. En este caso, con menos representación institucional y desde una iniciativa feminista, el vecindario se concentró el día que el juez decretó prisión provisional para la pareja de la mujer asesinada. Puy Remírez, portavoz de Eguesibarko Feministak, recordó que el colectivo funciona desde 2020 para expresar su rechazo a la violencia machista y que en esta ocasión lo hacen “con mayor contundencia” por tratarse de una vecina del Valle.

No obstante, subrayó que el objetivo no es solo denunciar el crimen, sino “exigir responsabilidades a los hombres, directamente implicados”, y reclamar implicación real más allá de “discursos vacíos” o minutos de silencio. “Queremos recursos para dar salida a herramientas que ayuden a combatir la violencia machista de verdad”, afirmó.

Remírez señaló que su labor no es juzgar, sino condenar una violencia que consideran “estructural” y que afecta de manera transversal a todos los ámbitos de la vida de las mujeres. “Nos toca articular la respuesta desde la calle y esperamos que la justicia haga lo que tenga que hacer, pero con enfoque feminista”. La portavoz reconoció que la cercanía del crimen “ha impactado especialmente en una localidad de 15.000 habitantes”, aunque insistió en que la concienciación debería extenderse a todos los casos, al tratarse de un problema estructural que afecta a las mujeres en su día a día.

En la misma línea, Edurne Calvillo, también portavoz del movimiento, afirmó que estos hechos “conmocionan más porque te pillan al lado de casa”, pero advirtió de que son la consecuencia de una estructura machista que se vive diariamente. “Esto es la cúspide del iceberg”, dijo, al tiempo que apeló a una reflexión colectiva, especialmente por parte de los hombres y de las instituciones.