Síguenos en redes sociales:

El movimiento CERMIN se concentra por el 8M para visibilizar la realidad de las mujeres y niñas con discapacidad

El acto ha coincidido con el año que se celebra el 20º aniversario de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y los 25 años de trayectoria de CERMIN

EN FOTOS | El Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad de Navarra (CERMIN) organiza un acto con motivo del Día Internacional de la MujerIñaki Porto

17

El movimiento asociativo CERMIN se ha concentrado con motivo del Día Internacional de la Mujer para reivindicar los derechos de las mujeres y niñas con discapacidad y denunciar la discriminación múltiple que continúan sufriendo en la sociedad.

El acto comenzó con un minuto de silencio en recuerdo de Sara, voluntaria de ANFAS en Tudela, recientemente fallecida, en un gesto de respeto y apoyo a su entorno. Durante el inicio del acto se subrayó la necesidad de reforzar los recursos en salud mental y de impulsar medidas eficaces de prevención y actuación frente al acoso y el bullying, especialmente entre la infancia y adolescencia.

El acto reunió a representantes del movimiento asociativo de la discapacidad y a ciudadanía para visibilizar las barreras que afectan a las mujeres con discapacidad, así como a las madres y cuidadoras de personas con discapacidad.

La concentración que tuvo lugar en el Salón de Actos de la ONCE comenzó con la bienvenida de Mariluz Sanz, presidenta de CERMIN, quien recordó dos hitos importantes para el movimiento asociativo de la discapacidad: los 25 años de CERMIN y el 20 aniversario de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, un instrumento clave para avanzar en la garantía de derechos y en la igualdad de oportunidades.

Tras la bienvenida, se procedió a la lectura del manifiestoque fue compartida por mujeres de distintas entidades del movimiento asociativo: Olatz Navarro, de ASPACE Navarra; Isabel Berastegui, de ASORNA; y Sara Ramón, de ANFAS.

El texto señaló que, pese a los avances, las mujeres y niñas con discapacidad continúan enfrentándose a una discriminación múltiple e interseccional, por ser mujeres y por tener discapacidad, una situación que se agrava cuando se suman factores como la edad, el tipo de discapacidad, la ruralidad, la pobreza o la institucionalización. En este sentido, se denunció que siguen teniendo mayores tasas de desempleo y pobreza, más barreras en la educación, el empleo y la participación social, así como mayores dificultades para decidir sobre sus propias vidas y ejercer plenamente sus derechos, incluidos los sexuales y reproductivos.

El manifiesto también puso el foco en las madres y cuidadoras de personas con discapacidad, mujeres que sostienen gran parte de los apoyos con su tiempo, su salud y, en muchos casos, a costa de su propio proyecto vital y profesional. Una labor imprescindible que, sin embargo, continúa siendo insuficientemente reconocida y respaldada por los sistemas públicos, lo que evidencia la necesidad de avanzar hacia políticas que garanticen los derechos y la igualdad real de todas las mujeres con discapacidad y de quienes las acompañan en los cuidados.

Ante esta realidad, el movimiento CERMIN reclamó políticas públicas que integren de manera transversal la perspectiva de género y discapacidad, una educación inclusiva con apoyos suficientes, empleo digno que combata la doble discriminación, sistemas públicos de apoyos que garanticen el derecho a la vida independiente, el reconocimiento y la redistribución social de los cuidados, así como accesibilidad universal y protección efectiva frente a todas las formas de violencia.

La concentración finalizó con una coreografía de la compañía de Fundación Atena bajo el nombre ‘Juego de fuerzas’, que puso el cierre al acto con una intervención artística en favor de la igualdad y la inclusión.