Una manifestación en Pamplona ha llamado este sábado a "tejer redes" y "cerrar filas frente al racismo" y ha advertido ante la "extensión de discursos de odio" que "utilizan a las personas migrantes, racializadas y gitanas como chivos expiatorios de problemas estructurales".
La movilización ha sido convocada por la Plataforma Antirracista, con motivo de la conmemoración del Día Internacional contra el Racismo y la Xenofobia. Ha partido pasadas las doce del mediodía desde la plaza de las Merindades y ha recorrido Carlos III para finalizar en la plaza Consistorial donde se ha leído un manifiesto. Precedía la marcha una pancarta con el lema 'Todos los derechos para todas las personas'. También se han coreado consignas como 'Ninguna persona es ilegal', 'Papeles para todos' o 'Ninguna expulsión sin respuesta'.
En declaraciones a los medios de comunicación, antes del inicio de la manifestación, Flavia Navarrete, de la Plataforma Antirracista, ha reivindicado "el antirracismo como una manera de lucha porque el racismo es un sistema de dominación que atraviesa todas las esferas de la vida de las personas". Ha destacado que el racismo "no es un conflicto entre dos partes sino que es estructural y está sustentado por las instituciones".
En la misma línea, Beatriz Villahizán, de SOS Racismo, ha criticado las dificultades en el acceso a una vivienda y las "trabas" en el empadronamiento. Ha destacado que el padrón es "la llave a derechos tan fundamentales como la salud, la educación o el acceso a la protección social" y ha acusado a las administraciones de estar "boicoteando" la "vía del empadronamiento social que se configuró dentro de la Federación Navarra de Municipios y Consejos" según la cual, ha explicado, "se iba a facilitar el empadronamiento a todas aquellas personas que no disponían de un título de alquiler o que no disponían de vivienda por encontrarse en situación de calle".
Por otro lado, ha rechazado "el aumento de identificaciones policiales racistas" y de las "citas trampa" ante la Brigada de Extranjería. Además, ha exigido la derogación de la ley de extranjería "como máxima representación del racismo institucionalizado que condena a la irregularidad a miles de personas y a sus menores", el cierre de "todos los dispositivos de internamiento (CIE)" y la revisión de las políticas migratorias de la Unión Europea "que nos parecen criminales y atroces".
Por otro lado, Beatriz Villahizán ha expresado su preocupación por "el relato de criminalización de la inmigración" que está "ligando a personas migradas y racializadas con la inseguridad", lo que está provocando que "compremos determinados discursos de que se van a solucionar problemas estructurales con mayor presión, control y criminalización de estas personas". Al respecto, ha considerado "especialmente peligroso" que fuerzas políticas "que no se encuadran en la extrema derecha ni en la derecha" estén "haciendo suyo este discurso, reconceptualizando conceptos como el efecto llamada".
"Es un momento para aunar fuerzas en contra de la ola reaccionaria, en contra del discurso de odio, en contra del fascismo que está recorriendo todo este norte global" y para poner en valor "la lucha antirracista y las redes de apoyo y de solidaridad de los colectivos que estamos por la defensa de derechos para todas las personas", ha reivindicado.