Una investigación de la Universidad de Navarra ha identificado nuevos mecanismos que han desencadenado la fibrosis cardíaca tras un infarto, un hallazgo que abre nuevas vías para desarrollar tratamientos frente a esta patología, que en la actualidad no puede frenarse ni revertirse con las terapias disponibles.

El estudio lo ha realizado Nerea Garitano, investigadora de la Universidad de Navarra, quien ha analizado el papel de los fibroblastos cardíacos, células responsables de formar la cicatriz que aparece en el corazón tras un infarto.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo y suponen una gran carga para los sistemas sanitarios, según la Organización Mundial de la Salud.

En este contexto, la fibrosis cardíaca es un proceso clave, ya que la cicatriz que se forma tras el infarto reduce la capacidad del corazón para contraerse y relajarse con normalidad, lo que ha podido derivar en insuficiencia cardíaca y otras complicaciones.

LA TESIS

Garitano, natural de Elorrio y de 28 años, es graduada en Bioquímica y máster en Investigación Biomédica por la Universidad de Navarra. Ha desarrollado su tesis doctoral bajo la dirección de la doctora Beatriz Pelacho, catedrática en Bioquímica.

Su trabajo se centra en identificar las señales que hacen que los fibroblastos cardíacos pasen de desempeñar su función normal en un corazón sano a un estado que favorece la fibrosis.

"Entender cómo se ha iniciado este cambio ha sido fundamental, porque no se ha podido frenar ni se ha podido revertir un proceso sin conocer primero cómo ha empezado", ha señalado la investigadora.

La principal novedad del estudio radica en la identificación de un mecanismo de activación de los fibroblastos que ha sido más susceptible de ser modulado con fármacos.

Además, los resultados sugieren que esta vía no ha sido exclusiva del corazón. "Hemos observado que también ha estado implicada en procesos de fibrosis en otros órganos, lo que ha sugerido que podría tratarse de una vía común en distintas enfermedades fibróticas", ha afirmado Garitano.