Consultorio de nutrición: ¿Qué cena ayuda a dormir mejor?PIXABAY
Uno de los errores más habituales está en el momento en el que cenamos, según el nutricionistaJavier Fernández Ligero (@nutriligero). En general tendemos a retrasar mucho esta comida, lo que implica acostarnos con el proceso digestivo todavía activo. Esto puede enturbiar el sueño, hacerlo más ligero y reducir su calidad. Adelantar la cena permite que el organismo complete mejor la digestión antes de dormir, favoreciendo un descanso más profundo y reparador.
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La redacción de DIARIO DE NOTICIAS seleccionará las preguntas de los lectores que se publicarán en noticiasdenavarra.com, siempre acompañadas de la respuesta del nutricionista.
Alimentos que favorecen el descanso
El nutricionista afirma que la elección de los alimentos también es clave. Conviene priorizar aquellos que contribuyen a la producción de melatonina, la hormona directamente relacionada con el sueño. En este sentido, resultan especialmente adecuados los alimentos de fácil digestión y con un vaciado gástrico rápido, ya que evitan molestias nocturnas y ayudan al cuerpo a relajarse.
Las verduras cocinadas, como en puré o ligeramente hervidas, combinadas conproteínas ligeras como el pescado blanco o el huevo, son una opción especialmente recomendable. Estos alimentos aportan vitaminas del grupo B, que participan en los procesos que estimulan la secreción de melatonina y favorecen el descanso nocturno.
Qué conviene evitar por la noche
No todas las verduras son igual de recomendables a última hora del día. Las verduras crudas en grandes cantidades pueden resultar pesadas, provocar hinchazón, gases o sensación de inflamación, lo que dificulta conciliar el sueño. Aun así, pequeñas cantidades de hojas suaves y fáciles de digerir, como cogollos, rúcula o canónigos, sí pueden formar parte de la cena sin problema.
Un cierre ligero y equilibrado
Si después de cenar aparece algo de hambre, se puede recurrir a un pequeño complemento ligero. Un lácteo acompañado de frutos rojos y una pequeña porción de chocolate negro puede ser una buena opción. Este tipo de alimentos contribuye a la liberación de serotonina, precursora de la melatonina, ayudando así a preparar el organismo para el descanso.
En definitiva, cenar antes, elegir alimentos ligeros y apostar por combinaciones que favorezcan la digestión y la producción hormonal adecuada puede marcar la diferencia entre una noche inquieta y un sueño verdaderamente reparador.