El Salón del Trono del Arzobispado de Pamplona ha sido el escenario del juramento de los nuevos cargos diocesanos, en un acto que ha estado presidido por el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló, y por el canciller secretario general, Carlos Esteban Ayerra Sola.
José Javier Anaut Mainz ha tomado posesión como vicario para el Clero; José Manuel García de Eulate, como vicario para Laicos, Familia y Vida; María Sagaseta de Ilurdoz Uranga, como nueva delegada de Pastoral de la Salud; y Pilar Villarreal Gastón, como miembro del Consejo Diocesano de Asuntos Económicos.
Al acto han asistido el vicario general, Miguel Larrambebere Zabala; el vicario de la zona de Mendialde, Francisco Javier Azpíroz Elduayen; el vicario de Estella/Zona Media, Javier Resano Resano; el vicario de la Ribera, Sergio Álava Torreguitart; el vicario para la Vida Consagrada, Jesús María Galdeano Aramendía; el vicario de Educación, Abel Arrieta Azpilicueta; el vicario de Pastoral Social y Promoción Humana, Juan Zabala Osés, y personal de la curia.
Roselló ha agradecido a los nuevos cargos su compromiso "por lo que supone de responsabilidad, de esfuerzo y de renuncia" y les ha animado a trabajar en comunión con el arzobispo y el resto de la Iglesia navarra. No obstante, ha subrayado que "en la Iglesia los cargos no son cargas, sino servicios, porque suponen trabajar por el bien de la Iglesia y de la sociedad navarra".
Juramento de Fidelidad
Los nuevos cargos han prestado el llamado Juramento de Fidelidad en los siguientes términos: "Prometo guardar siempre, tanto en las palabras con que me exprese, como en mi manera de actuar, mi comunión con la Iglesia Católica. Cumpliré con gran diligencia y fidelidad las obligaciones con las que me vinculo a la Iglesia, tanto Universal como Particular, en la que he sido llamado/a a ejercer mi servicio, según lo establecido por el Derecho. Seguiré y fomentaré la disciplina común a toda la Iglesia, y cumpliré todas las leyes eclesiásticas, en especial, las contenidas en el Código de Derecho Canónico. Prestaré cristiana obediencia y ayudaré fielmente al Obispo Diocesano para que la acción apostólica, que debe ejercer en nombre y por mandato de la Iglesia, se realice siempre en comunión con la misma Iglesia. Que Dios me ayude".