La Campaña Mundial por la Educación se moviliza en Navarra para poner el foco en la educación digital en contextos de emergencia, bajo el lema “Acción por la Educación”, con el objetivo de garantizar este derecho fundamental incluso en situaciones de crisis. La iniciativa se enmarca en la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME), que se celebra en más de 120 países del 27 de abril al 3 de mayo de 2026.

El equipo territorial navarro ha presentado en Pamplona las actividades previstas, con el apoyo del Gobierno foral, para movilizar a la comunidad educativa y visibilizar el papel de la educación como herramienta clave en contextos como guerras, desplazamientos forzosos o desastres naturales, donde se convierte en un elemento de protección, esperanza y desarrollo para niños, niñas y jóvenes.

Movilización educativa

Navarra acogerá dos actos centrales con alumnado y profesorado de cerca de 30 centros educativos. El primero tendrá lugar el 28 de abril en el Parlamento de Navarra, en Pamplona, y el segundo el 29 de abril en la Plaza de los Fueros de Tudela. Estas acciones forman parte de una movilización global que también se desarrollará en otras comunidades autónomas y en más de 124 países, en línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS 4), centrado en garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad.

Los datos reflejan la magnitud del problema. En 2024, más de 242 millones de estudiantes vieron interrumpida su educación debido a desastres climáticos, mientras que cerca de mil millones de menores viven en zonas de riesgo climático extremo, según UNICEF. A esto se suman los conflictos armados, que mantienen a más de 52 millones de niños y adolescentes sin escolarizar y pueden prolongarse durante años, afectando a generaciones enteras.

Además, los ataques a centros educativos han aumentado significativamente en los últimos años. En 2024 crecieron un 44 %, afectando a más de 1.200 escuelas, muchas de ellas destruidas o saqueadas, según datos de UNESCO.

El reto de la educación digital

En este contexto, la educación digital se presenta como una herramienta clave para garantizar la continuidad del aprendizaje, aunque sin sustituir a la presencial. Permite mantener el contacto entre alumnado y profesorado, preservar las relaciones sociales y favorecer el bienestar emocional y cognitivo en situaciones de crisis.

Sin embargo, su desarrollo también plantea desafíos importantes, como la brecha digital, que puede agravar las desigualdades ya existentes. Por ello, se insiste en la necesidad de mejorar el acceso a recursos, la formación y las infraestructuras tecnológicas para asegurar que esta transformación contribuya a una educación más justa e inclusiva.

La educación, subrayan desde la campaña, es esencial para el desarrollo pleno de las personas, ya que contribuye a reducir la pobreza, promover la igualdad de género, prevenir la violencia y fomentar la resiliencia. En este sentido, la SAME reivindica la necesidad de priorizar políticas públicas que garanticen el acceso a la educación en cualquier circunstancia y avanzar hacia sociedades más justas, pacíficas y sostenibles