Miembros de la Asociación de Consumidores de Navarra Irache afectados en su momento por el cierre de las clínicas dentales de Dentix ya están comenzando a recuperar su dinero. A diez de ellos los jueces ya les han dado la razón y han obligado a la entidad que financió el tratamiento que devuelva todo el dinero pagado por los clientes, importes que van desde los 1.000 hasta los 3.000 euros.
Además de las diez sentencias ya favorables, desde Irache se está trabajando en otras setenta demandas en representación de otros tantos socios afectados.
180 clínicas, tres en Navarra
La franquicia Dentix, que llegó a tener 180 clínicas dentales en toda España, tres de ellas en Navarra, quebró en 2020 tras un proceso largo y progresivo. En abril de ese año, la empresa solicitó preconcurso de acreedores; en octubre se declaró en concurso voluntario y en noviembre cerró sus clínicas.
Tratamientos a medias
Esta situación inestable se prolongó durante meses y dejó a miles de personas con diferentes tratamientos dentales sin concluir. Algunas veían cómo anulaban las citas que tenían, otras llamaban para concertar otras nuevas y les daban excusas o las iban posponiendo y otras se encontraron finalmente con las puertas del establecimiento cerradas. En algunos casos, la falta de atención hizo que surgieran o se agravaran algunos problemas del tratamiento, como pérdidas de piezas, problemas estéticos o de masticación.
Durante todo este tiempo, los consumidores recibieron ofertas de diferente naturaleza. A algunos consumidores les enviaron documentos para “cancelar anticipadamente” el tratamiento.
Pagos financiados
Además, en el momento del cierre muchos clientes ya habían pagado total o parcialmente el coste de su tratamiento, que podía ascender a varios miles de euros. Buena parte de ellos lo fueron abonando mes a mes tras aceptar la financiación que les ofrecieron desde la clínica.
Algunas financieras siguieron girando a los clientes las cuotas de tratamientos interrumpidos meses atrás. Otras, incluso, cargaron comisiones por impago y amenazaron a los consumidores con incluirles en ficheros de morosos si devolvían los recibos.
Muchas de estas personas, desconcertadas, acudieron a Irache, desde donde se reclamó el cumplimiento del contrato y la conclusión completa del tratamiento dental o, en su defecto, la devolución de todo el dinero abonado.
Demanda a la financiera
Si no se dio ninguna solución satisfactoria, y dado que Dentix ya estaba en concurso de acreedores, se ofreció a los afectados ir contra la financiera por la vía judicial. Hasta ahora ya hay diez sentencias que han dado la razón a los consumidores y han obligado a devolverles el dinero pagado y se está trabajando en otras setenta.
Los jueces están reconociendo la legitimidad de dirigir la acción contra la entidad financiadora del tratamiento y sustentarla en el incumplimiento del contrato por parte del proveedor, Dentix, sin necesidad de demandar también a este último.
También están considerando probado que los tratamientos no se culminaron por responsabilidad de Dentix. En los diferentes casos se han aportado pruebas como los contratos con la clínica y con la financiera, las cuentas bancarias que demuestran los abonos, las comunicaciones extrajudiciales e incluso los informes y presupuestos de otras clínicas a las que acudieron los afectados para poder concluir su tratamiento dental.
Si el contrato se incumple, se anula la financiación
Las sentencias recuerdan que el incumplimiento del servicio contratado determina la ineficacia de la financiación y que, como consecuencia de la nulidad o resolución de los contratos, las partes deben restituirse recíprocamente las prestaciones realizadas.
Por todo ello, los jueces están estimando íntegramente las demandas y condenando a las financieras a devolver los abonos pagados, que pueden ir desde 1.000 hasta 3.000 euros, según el caso.