Sarah Santaolalla: "Un tipo me dijo que me iba a violar, matar y hacerme pedacitos"
La analista política señala en Pamplona que el "feminismo está más vivo que nunca" | Lunes Lilas organiza una jornada para analizar la evolución del feminismo tras 18 años del asesinato de Nagore y diez años de la violación grupal de La Manada | Las seis ponentes coincidieron en que hay que frenar unidas a la ultraderecha
El feminismopasa por tiempos difíciles con el avance de la extrema derecha, afirma Luciana Peker. Solo se salvan cinco comunidades: Navarra, la CAV, Asturias, Catalunya y Castilla-La Mancha. La organización social y la unión de las mujeres favorecerá defender con “uñas y dientes” todos los derechos conquistados y evitar su reversión, añade Marisa Kohan. Además, hay que aprender a desobedecer a aquellos que vulneran los derechos humanos, siendo conscientes de que eso puede suponer “acabar en la trena”, remarca Cristina Fallarás.
Relacionadas
El feminismo no se va a poner de perfil ante el avance de la derecha “fascista y nazi”, define Sarah Santaolalla, y contra ella cabe “la autodefensa en favor de la democracia”, propone Laura Arroyo. Para frenar los retrocesos “hay que votar”, repitió Sagrario Zabaleta.
Estas conclusiones surgieron de la jornada organizada por Lunes Lilas en el Civivox Pompelo el pasado 12 de junio con motivo de los diez años de La Manada y de los 18 años del asesinato de Nagore Laffage.
"El feminismo hay que bailarlo, celebrarlo y la que pueda, follar"
Las periodistas Luciana Peker, Marisa Kohan, Sarah Santaolalla, Cristina Fallarás, Laura Arroyo y Sagrario Zabaleta Echarte expusieron sus puntos de vista sobre la evolución de la mujer en la sociedad y sus derechos tras el asesinato cometido por Diego Yllanes y la violación grupal de La Manada, ocurridos en Sanfermines. Tere Saez moderó la mesa en un auditorio lleno, con la asistencia de la presidenta María Chivite. La integrante de Lunes Lilas formuló a las ponentes una pregunta: “¿Y ahora qué?”.
Movimiento que nació en el sur
La periodista y escritora argentina Luciana Peker ha publicado este año el libro la Odiocracia, al fondo a la derecha. “España está a tiempo de evitar que gobiernen quienes fomentan la apología de la humillación. El país debe aprovechar ese tiempo, dejar el colonialismo cultural y aprender de Latinoamérica”, indicó durante su intervención.
Desde el escenario del Civivox Pompelo, Peker insistió ante las personas congregadas en que gobernantes como Javier Milei o Donald Trump “atacan por los avances logrados por el feminismo”. Luciana se exilió de su país ante la deriva ultraderechista. “Milei suprimió el Ministerio de la Mujer y las políticas para erradicar las violencias hacia las mujeres; niega el feminicidio e intentó derogar dicha figura en el código penal”, citó.
“Quienes hemos sufrido violencia sexual en algún momento, defendemos la libertad sexual de las jóvenes”
Luciana consideró que en el balance histórico el feminismo ha alcanzado logros contra la violencia sexual; motivo por el que surge el concepto de odiocracia.
Luciana abogó por la unidad de las mujeres para combatir esta oleada global. Recordó que el 3 de junio se cumplieron once años de Ni una menos en Argentina y su extensión al resto de Latinoamérica. “Emergió en 2015 en el sur no en Europa. Hemos cambiado leyes, la conversación pública, la naturalización de asesinatos y la violencia sexual. Quienes hemos sufrido violencia, defendemos la libertad sexual de las jóvenes”, especificó. “El caso de La Manada se conoce en Navarra, en España y en el mundo y enlaza con la cuarta ola feminista de América Latina”, reiteró.
Una justicia patriarcal
Marisa Kohan, periodista de origen argentino, especializada en género, igualdad, cooperación al desarrollo y derechos humanos, pronunció unas cifras escalofriantes: “En España se denuncian menos del 10% de todas las violencias sexuales. El año pasado las agresiones con penetración denunciadas ascendieron a 5.300; que se traducen a catorce diarias y a una cada hora y media”, especificó la colaborada de Diario Público.
Con la pantalla del móvil encendida para informar de esos datos que tenía apuntados para no equivocarse, continuó con su narración: “De ese 10% de denuncias, el 80% nunca llega a juicio al quedarse en una investigación, porque argumentan que no existe suficiente materia probatoria. Así que se juzgan un 20% de esas denuncias y solo uno de cada diez hombres son declarados culpables”.
Diego Yllanes que mató a Nagore Laffage en 2008 fue condenado por homicidio en lugar de asesinato; y los cinco de La Manada por abuso en vez de agresión. “El sistema de justicia español sigue trabajando con patrones muy patriarcales y prejuicios contra las mujeres. Hay muchas barreras que solucionar”, reiteró.
“El sistema de justicia español sigue trabajando con patrones patriarcales contra las mujeres”
Sagrario Zabaleta agregó que en los puentes forales de 2016 dos mujeres fueron violadas en Pamplona por sumisión química. El caso se archivó en instrucción sin juzgar a los culpables, y a finales de 2025, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo hizo justicia.
Marisa Kohan manifestó que el asesinato de Nagore y la violación grupal de 2016, ambos sucesos ocurridos en Sanfermines, impulsaron un movimiento feminista de todas las edades, con especial hincapié entre las jóvenes para avanzar en suprimir esos comportamientos censurables. También citó el papel perverso de los medios de comunicación ante casos mediáticos como La Manada. “De la información se pasó al espectáculo, un enjambre de ruido y mierda para atacar a la víctima”, rememoró.
“Señalar a los guarros”
Sarah Santaolalla, analista política, contó que “cuando La Manada violó brutalmente a la joven madrileña y unos jueces machistas no le dieron la razón”, ella con 17 años salió a la calle como otras muchas adolescentes y ese caso despertó a una generación que actualmente está “más viva que nunca”.
Santaolalla, con el micrófono en la mano, captaba la atención de las asistentes con su testimonio. “Yo he llevado a un juzgado a un tipo influencer macrabo que me dijo que me iba a violar, matar, hacerme pedacitos, y que grabó unos vídeos en los que rajaba unas fotos en las que salía. Denuncié esos hechos, y ¡una jueza! –exclamó– me dijo que yo era un personaje público y que debía estar acostumbrada. No estamos ni queremos acostumbrarnos a esto. Los juzgados se han convertido en una nueva institución contra la mujer”, explicó.
Una década después de La Manada, Santaolalla reiteró que todas rechazan que una mujer tenga que pasar por “un calvario judicial o que un juez sin formación en violencia de género ponga en duda la forma de ser, vivir y vestir”. La comunicadora también añadió que “hay medios y escaños podridos”. Por eso, subrayó que “ante un Abascal o Milei; en definitiva, ante un machista que devora los derechos de las mujeres, hay que arroparse entre todas para pelear por lo conseguido, ser solidarias y señalar a quien comete una agresión”.
“He llevado a un juzgado a un tipo macabro que me dijo que me iba a violar, matar y hacerme pedacitos”
La analista política, con voz enérgica, destacó que hay “futbolistas, políticos, presidentes de gobiernos, periodistas o cantantes que se creen que pueden violar a una mujer”, y que por desgracia “existen mujeres que cada vez les cuesta más denunciar”. Sin embargo, Santaolalla animó a “señalar a los guarros con poder”.
Esta feminista reforzó su mensaje con una afirmación: “Todas en algún momento hemos sufrido a un mal tipo en situación de acoso en distinto grado de violencia. Eso nos ha llevado a conocernos, cuando un hombre nos jodió la vida”. También mencionó el acoso digital de quienes defienden el feminismo en las redes: “De eso, Cristina sabe mucho”. En ese momento, arrancó el aplauso del público antes de que Fallarás iniciara su exposición. “No callaremos frente al hostigamiento de la derecha”, repitió Sarah.
La revolución
Cristina Fallarás recogió el testigo a Santaolalla para abrir los ojos a las presentes. Prácticamente cada una de sus aportaciones fue aplaudida por las asistentes al evento. “Las instituciones trabajan para que el feminismo sea una fuerza contrarrevolucionaria y triste de la que hay que apartarse. Eso desgasta y provoca que haya quien deserte”, pronunció con tono beligerante.
Tras años creyendo lo contrario, esta periodista está convencida de que “el poder judicial es una construcción contra la libertad sexual, la autonomía del cuerpo y la libertad en cualquier ámbito de las mujeres. Está para silenciar al feminismo”.
Quiso gritar a los cuatro vientos que “las mujeres están haciendo la revolución más grande de los últimos siglos”. Desde su silla en el escenario, acompañaba su discurso con gestos para reafirmar sus convicciones: “Por primera vez en la historia de la Humanidad, las mujeres nos lanzamos a relatarnos por todo el mundo”. Por ello, según ella, los poderes quieren frenar esa ola: cada año una encuesta estudia más de mil millones de noticias online. En 2025, registró el año con menos artículos sobre violencia machista y desigualdades de la última década, puso como ejemplo. “El feminismo es el único movimiento universal y solidario que puede modificar el mundo y plantar cara al fascismo global”, zanjó.
“El feminismo es el único movimiento universal y solidario que planta cara al fascismo global”
Cristina Fallarás reiteró que las instituciones quieren arrebatar la voz al feminismo. Acumula 1,3 millones de euros en demandas. “Tengo la de un rapero, un publicista charlatán de feria, un cirujano de Santander, un comadrón de Sevilla, de Vox como partido político y así puedo seguir enumerando. La última recibida es la de un músico acusado en los juzgados de abuso sexual contra una menor y me denuncia por faltar a su honor de macho”, contó.
Fallarás dejó claro que las mujeres deben celebrar los logros alcanzados desde la espontaneidad contra el machismo y la violencia sexual. “Bailarlo y quien pueda que folle”, motivó.
Concienciar desde el medio local
Sagrario Zabaleta, periodista de DIARIO DE NOTICIAS, expuso el compromiso del rotativo con el feminismo y el tratamiento con rigor y sensibilidad de casos como el asesinato de Nagore Laffage y la violación de La Manada. Defendió el papel del periódico como medio para fomentar la concienciación contra la violencia sexual en la sociedad; y añadió que en estos años el lenguaje ha evolucionado y ahora cualquier agresión, no importa su intensidad, es rechazada.
“Antes, muchas de nosotras aceptábamos un roce no consentido o un beso robado porque estaba normalizado. Ahora, no”, dijo. Abogó por el respeto, como la campaña del Gobierno foral para las próximas fiestas patronales de este verano.
Zabaleta rememoró qué sintió hace 18 años al enterarse del crimen de la joven de Irun y cómo reaccionó hace una década ante la violación de La Manada. “Vivo cerca del bloque de pisos en el que Yllanes mató a Nagore. El día que trascendió la noticia, salí a la calle, observé el edificio y sentí tristeza e impotencia de estar tan cerca y no poder haber hecho nada”, expuso. Fijó el siguiente recuerdo en 2017 con su participación en el concurso de carteles de Sanfermines.
“Ha evolucionado el lenguaje y ahora no hacemos distinciones entre agresiones, todas son agresiones”
“Quería aportar mi granito de arena con una temática que transmitiera el mensaje de igualdad y contra lo ocurrido un año antes. Plasmé en un fondo rojo infinidad de manos abiertas contra las agresiones sexistas y una palabra sobre un rectángulo lila: iguales/berdinak. Solo pensaba en que si elegían el cartel, ese mensaje llegaría a un montón de sitios a través de todos los soportes en los que aparece. Pero no ocurrió”, aclaró. Así, invitó a las personas presentes a que hicieran ese ejercicio de memoria para comprobar que cuando un suceso impacta, queda archivado y puede provocar una reacción social en cadena.
“No es abuso, es violación”
Laura Arroyo Gárate, periodista, comunicadora política y cantautora peruana, expresó que aquel abril de 2018 cuando se conoció la sentencia de La Manada había “una voluntad imperiosa” de salir a la calle y mostrar ese enojo. “El cabreo moviliza”, enfatizó entre aplausos.
“Me encontré con Gabriela Wiener, escritora y periodista peruana, y nos abrazamos entre un llanto de frustración e impotencia”, hizo hincapié esta mujer que se marchó de Perú y eligió España por el movimiento del 15-M.
Esta periodista, que está a punto de cumplir 40 años, evocó la súper huelga general feminista del 8 de marzo de 2018. “Nos hemos enterado que podemos ganar, y eso es a lo que tienen miedo los hombres. En muchas ocasiones, hemos ganado derechos que no pensábamos que podíamos conseguir. Las palabras crean el mundo, y eso es vencer”, defendió.
“Con la regulación extraordinaria de migrantes vamos a ser más para frenar a los Vito Quiles”
Pero ese triunfo lleva aparejado “pagar una factura cara, que a algunas les cuesta más que a otras; y por ello, hay que socializar esas facturas”, planteó. Arroyo señaló que la gran medida feminista de esta legislatura ha sido la regulación extraordinaria de migrantes. “Vamos a ser más para hablar sin miedo frente a los Vito Quiles de turno. Cuando logras el DNI te empoderas. Las mujeres del sur global hemos padecido todas las formas de patriarcado”, dejó claro.
Por último, aconsejó que el feminismo antirracista y antifascista debe ir cogido del brazo de todas. “El aprendizaje colectivo me hace sentir esperanzada: ellos han tenido que aceptar que ganamos, y ahora nos toca redoblar. Estamos generando alianzas. Hay que ganar de nuevo subiendo el volumen en todos los foros”, concluyó.