El galápago de Florida ha sido una mascota popular a lo largo de los años, pero al ir creciendo y requeririendo más alimentación y espacio, suele ser frecuente que sus propietarios se terminen desprendiendo de ellas soltándolas en balsas urbanas o en ríos de la cuenca de Pamplona donde han terminado asentándose y reproduciéndose. 

En nuestro medio ambiente, la tortuga Florida muestra un comportamiento depredador, muerde a los galápagos europeos y su capacidad reproductora es unas seis veces superior a la de nuestros galápagos autóctonos, lo que hace que esté poniendo en riesgo la ya de por sí delicada situación del galápago europeo en las zonas del Aragón y del Ebro donde se encuentra. 

Por todo esto, fue incluida en el Real Catálogo de Especies Exóticas Invasoras a nivel nacional (Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto), y hoy es reconocida como una de las especies de carácter más invasivo de las que se han vendido como mascotas. En consecuencia, su venta y pertenencia se encuentra prohibida y deben hacerse esfuerzos para su erradicación con el fin de evitar el daño a las especies autóctonas.

Las medidas de control

La iniciativa que se ha llevado a cabo desde 2021 en Navarra es la campaña anual de Medio Ambiente de control de Galápagos, que, como todos los años, ha iniciado este mes de junio. La revisión semanal ha tenido la presencia de la directora general de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, Ana Bretaña de la Torre, acompañada por personal técnico del Servicio de Biodiversidad de la demarcación de Pamplona para presenciar la revisión y concienciar a las personas del grave peligro que suponen estas especies.

Bretaña ha destacado que es muy importante la "responsabilidad, colaboración y ciudadanía" para solucionar este problema "tan serio, especialmente en el contexto de cambio climatico en el que los hábitats se degeneran y se desplaza a nuestra población autóctona". El protocolo se va a extender por primera vez a varias localidades de Tudela: Corella, Funes y Cintruénigo, también en enclaves naturales. "Una vez que una especie se implanta en un territorio, erradicarla es especialmente complejo, sobre todo en cauces naturales". "En Navarra estamos especialmente preocupados por el visón americano. Somos la mayor colonia a nivel europeo (por detrás de Croacia) del visón europeo, un potencial tremendo desde la biodiversidad, y se está viendo amenazado por este visón americano", ha alarmado.

La labor de revisión de las trampas la han desarrollado dos guardas de medio ambiente de la demarcación de Pamplona en el lago de Mendillorri, donde han conseguido extraer a dos galápagos. Su misión ha comenzado cuando los guardas se han subido a una piragua, y remado hasta la ubicación de una de las trampas, donde han sacado la red y capturado uno por uno a los dos galápagos que cayeron en ella días antes.

Dani González, uno de los guardas, ha explicado que han llegado a sacar individuos "de hasta 35 centímetros", "yo estimaría que ahora mismo podría haber unos 100, de hecho, en 2016 se realizó el vaciado del lago de Mendillorri y se extrajeron más de 200 galápagos". En cuanto al funcionamiento del sistema de las trampas, González ha comentado que "a los galápagos les encanta tomar el sol, y siempre están buscando una superficie donde hacerlo. En este caso, es una trampa cuadrada donde tienen dos rampas en las que se suben para solearse, y una vez se han calentado y bajan, caen en la trampa que contiene una red en la que quedan flotando y nadando". Tras recogerlas de los lagos, las transportan al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Ilundáin, y de ahí les dan salida a centros como la Granja Escuela Basabere o el parque de Sendaviva. "Si has ido alguna vez a Sendaviva, habrás visto muchos galápagos, la mayoría de ellos han sido extraídos de estos medios naturales", ha apuntado.

Asimismo, el guarda ha comentado que en las demarcaciónes de Pamplona y Tudela es donde más urgencias ambientales tienen lugar: "Andamos en torno a unos 800 o 900 avisos al año de recogida de fauna tanto silvestre autóctona como exótica de todo tipo de especies (camaleones, iguanas, culebras exóticas...)".

Por último, González ha aprovechado para comunicar que en vez de soltar especies que han sido mascotas a la naturaleza, siempre está disponible su servicio para llamarles y entregarlas "sin ningún tipo de sanción", ha afirmado. La directora de Medioambiente también ha concluido explicando que la responsabilidad del ciudadano es entender que "las especies naturales no son un juguete, el medio ambiente no se puede permitir estas intrusiones".