Tres vecinos de Pamplona, de 22, 23 y 24 años, están siendo investigados por la Guardia Civil de Navarra, acusados de robar material en las obras de la A-21, cerca del pueblo abandonado de Escó (Zaragoza) por un valor superior a los 11.000 euros.
Fue un agente de la Policía Foral fuera de servicio quien dio aviso este pasado domingo al Instituto Armado, que desplazó patrullas de Yesa, Sangüesa y Lumbier para su detención.
Los jóvenes son los presuntos autores de hurto de materiales de obra, herramientas, más de 1200 kilos de chatarra y varias piezas de una máquina buldozer que transportaban en una furgoneta y de los que no pudieron acreditar su procedencia ante las autoridades cuando los interceptaron en el km 28 de la A-21, en la salida de la localidad de Izco, ya en Navarra.
Los agentes se pusieron en contacto con varios representantes de empresas encargadas de las obras para averiguar si el material era suyo. Dos de ellas detectaron la falta de material y acreditaron mediante facturas la propiedad de diferentes objetos, entre ellos las piezas de una máquina buldozer, ya han sido devueltos a sus legítimos propietarios.
La Guardia Civil destaca que el agente de Policía Foral realizó un seguimiento discreto de la furgoneta, de la cual se percató por su exceso de peso, hasta que se procedió a la detención.