El Gobierno de Navarra ha acordado en su sesión de hoy la toma en consideración del Anteproyecto de Ley Foral de Salud y lo ha elevado al Consejo de Navarra para la emisión de dictamen preceptivo. Ahora, el órgano consultivo superior de la Comunidad Foral dispone de 45 días hábiles para emitir su dictamen, por lo que se espera remitir el texto definitivo al Parlamento foral tras el verano para iniciar su debate y posterior votación.
Tal y como ha explicado el consejero del Departamento de Salud, Fernando Domínguez, en la rueda de prensa posterior a la sesión de gobierno, la elaboración de la nueva Ley Foral de Salud es una de las prioridades del Ejecutivo para esta legislatura, que está contemplada en el Acuerdo de Gobierno 2023-2027.
Según ha destacado, el proceso de elaboración, participación, tanto pública como la tramitación con diferentes departamentos e instancias, “ha sido largo, pero está llegando ya a la última etapa antes de registrarlo en el Parlamento para su debate”.
"Priorizar a la ciudadanía"
Domínguez ha recordado que “el principal objetivo de esta norma es priorizar a la ciudadanía, convertirla en el centro del sistema sanitario público organizando recursos, territorialidad, circuitos asistenciales y formas de trabajo, en torno a ella para dar respuesta a las necesidades reales de las personas”.
Además, también ha destacado como fin de esta nueva ley el de “promover condiciones de vida saludables, mejorar el estado de salud de la población, reducir las desigualdades sociales y territoriales, la igualdad entre mujeres y hombres y garantizar las mejores condiciones posibles, la seguridad y el acceso efectivo de la población a la prevención y a los cuidados”.
En el texto que se eleva al Consejo de Navarra, se consagran los principios rectores de la máxima ley en Salud: la universalización de la atención sanitaria, la equidad en el acceso a las prestaciones del sistema, y la superación de los desequilibrios territoriales y sociales.
“También se parte de una visión integral de la salud que abarca todos los aspectos biopsicosociales, reconociendo la importancia de los determinantes de la salud; del concepto de salud en todas las políticas de las Administraciones Públicas de Navarra; de la humanización de la atención y de la importancia de tener presentes los aspectos éticos y bioéticos en la actividad sanitaria”, ha enumerado el consejero de Salud.
Las novedades
En cuanto a las novedades respecto a la norma actual, que data de 1990, Domínguez ha recordado que el pasado 30 de marzo el director general de Salud, Antonio López, quién ha coordinado todo el proceso de elaboración, detalló uno por uno los principios, cambios y objetivos de la ley, pero ha incidido en la creación de una única área de Salud, con una nueva distribución territorial de los recursos, con los distritos sanitarios y zonas básicas de salud; la articulación de un sistema de rendición de cuentas de la propia organización basado en resultados en salud, la incorporación de nuevas tecnologías y nuevas prestaciones derivadas del conocimiento científico y la autonomía (financiera y de gestión) y la agilidad en las decisiones del Servicio Navarro de Salud y el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra.
Como ha explicado el consejero de Salud, “la Ley de Salud debe adaptarse en buena medida al gran desarrollo alcanzado por la medicina desde la segunda mitad del pasado siglo, a la evolución tecnológica y el aumento de la demanda asistencial, al nuevo perfil de la sociedad (con mayor cronificación y envejecimiento), y a nuevas técnicas y áreas que nos abocan a nueva era en Salud: como la medicina personalizada, las terapias avanzadas, la terapia celular y genética, la inteligencia artificial, las nuevas técnicas de imagen o la biotecnología". "En este sentido, los valores éticos y las visiones políticas, sanitarias y sociales serán determinantes.”, ha destacado.