La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra ha ratificado íntegramente la sentencia condenatoria a un hombre de nacionalidad senegalesa que protagonizó un incidente violento en el Casco Viejo de Pamplona durante las fiestas de San Fermín de 2023. La resolución judicial confirma la pena de 13 meses de prisión por un delito de robo con violencia en grado de tentativa, la cual será sustituida por la expulsión del territorio nacional y la prohibición de regresar a España durante un periodo de 5 años.

Según la sentencia, que puede ser recurrida ante el Supremo, los hechos ocurrieron aproximadamente a las 6.30 horas del 9 de julio de 2023 en el interior de un establecimiento de la calle San Saturnino. Según el relato de hechos probados, el acusado sustrajo un teléfono móvil del bolso de una mujer, quien notó un tirón y procedió a increparlo al descubrir que el hombre portaba dos terminales. En su intento por huir con el dispositivo, el condenado empujó y golpeó tanto a la propietaria del teléfono como a una amiga de esta que intentó auxiliarla.

La intervención de una tercera persona permitió retener al autor hasta la llegada de la Policía Municipal de Pamplona. Al ser identificado por los agentes, el acusado arrojó el teléfono sustraído al suelo, permitiendo así su recuperación inmediata. Como consecuencia del forcejeo, la víctima sufrió diversas lesiones, incluyendo hematomas en el brazo y una contusión en el labio, que requirieron diez días de curación.

La defensa interpuso un recurso de apelación alegando una vulneración de la presunción de inocencia y un error en la valoración de la prueba, argumentando que nadie vio físicamente al acusado sustrayendo el terminal. Sin embargo, el tribunal ha desestimado estas alegaciones al considerar que existe prueba de cargo suficiente y lícita. Los magistrados destacan la claridad del testimonio de la denunciante y el hecho determinante de que los agentes vieran cómo el hombre se desprendía del móvil de la víctima justo antes del cacheo.

Además de la medida de expulsión, el fallo impone al condenado el pago de una multa de 408 euros por dos delitos leves de lesiones y una indemnización de 360 euros a la víctima por los perjuicios personales sufridos.