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Seis medidas para proteger la casa del pueblo o de la playa

Digitalizar las escrituras, instalar detectores de apertura de puertas e inspeccion periódicas, algunos de los consejos

Seis medidas para proteger la casa del pueblo o de la playaREDACCIÓN DDN

Prevenir es siempre más fácil que desalojar. Esa es la conclusión práctica que se desprende del diagnóstico que ofrece la Guardia Civil sobre la ocupación ilegal en Navarra. El capitán Sergio Álvarez resume en seis puntos lo que todo propietario debería tener en orden antes de que surja el problema.

Digitalizar la documentación

Lo primero que pide la Guardia Civil ante una denuncia son las escrituras y los recibos de suministros. Tenerlos escaneados y guardados en la nube o en el correo electrónico permite presentarlos en cuestión de minutos, sin depender de cajones o notarías. Un simple PDF fotografiado con el móvil puede marcar la diferencia entre un trámite ágil y uno demorado.

Realizar inspecciones periódicas

Una vivienda desocupada durante meses es un objetivo silencioso. Pasar por ella con regularidad –o pedir a alguien de confianza que lo haga– permite detectar señales tempranas: cerraduras forzadas, cristales rotos, rastros de presencia. Cuanto antes se descubra la ocupación, mayor es la probabilidad de actuar por flagrancia y lograr el desalojo inmediato.

Alarmas con sensores de apertura de puertas

Los sensores de apertura de puertas y ventanas que envían una notificación al teléfono son hoy asequibles y fáciles de instalar. Si la alarma salta en el momento en que alguien entra, el propietario puede llamar al 062 de inmediato, la patrulla se desplaza y puede pillarlo en el acto. "No hay un tiempo establecido. En el momento que te avisa la alarma, lo comunicas y nosotros vamos a desplazar una patrulla", explica Álvarez.

Inversión en seguridad y reforzamiento de accesos

Una puerta antiocupa certificada no es inexpugnable, pero sí suficiente para disuadir y ganar tiempo. Los ocupantes buscan entradas rápidas y discretas; una puerta blindada los lleva a buscar otro objetivo. Álvarez lo enmarca en una lógica histórica. "Nuestros abuelos pusieron rejas en las ventanas, hay que ir adaptándose".

Red vecinal de vigilancia y alerta

Los vecinos son los mejores sensores humanos de un pueblo. Informarles de que la vivienda está vacía y pedirles que avisen ante cualquier movimiento inusual cuesta nada y puede adelantar días, incluso semanas, la detección de una ocupación ilegal. La Guardia Civil también recoge sus testimonios como parte del atestado.

Asesoría jurídica concertada

Tener identificado a un abogado con experiencia en derecho inmobiliario –o disponer de un seguro de hogar que lo incluya– puede reducir drásticamente los plazos. Con la asesoría adecuada, es posible solicitar el desalojo cautelar en menos de 24 horas. Sin ella, los propietarios llegan al juzgado sin saber qué pedir ni cómo pedirlo.