Pamplona vuelve a ser escenario de un suceso vinculado a delitos patrimoniales tras la detención de un hombre por parte de la Policía Nacional, acusado de sustraer material de latón del organismo para el que trabajaba y venderlo posteriormente en una chatarrería.

La investigación se inició en diciembre de 2025, cuando el responsable de un almacén denunció en la Jefatura Superior de Navarra la desaparición de siete piezas de latón, cada una de entre 16 y 18 kilos de peso, con un valor conjunto de 2.600 euros. Meses después, en febrero de 2026, se registró una segunda denuncia por la sustracción de otras cuatro piezas similares, valoradas en 1.500 euros.

Las pesquisas, desarrolladas por agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial, permitieron centrar las sospechas en un trabajador del propio organismo. Según las investigaciones, el hombre se encontraba de baja laboral en el momento de los hechos, pero habría accedido a las instalaciones en horarios inusuales, incluyendo fines de semana y momentos con menor vigilancia.

Los agentes detectaron movimientos irregulares en los registros de entrada que coincidían con las fechas de las desapariciones. Además, comprobaron que el presunto autor vendió parte del material sustraído en una chatarrería, obteniendo beneficios muy por debajo de su valor real: por cuatro piezas habría percibido menos de 100 euros.

Con estos indicios, la Policía confirmó su implicación en los hechos y procedió a su identificación y posterior detención como presunto autor de un delito de hurto.