- Desconfiar de mensajes que informen de devoluciones económicas, incidencias fiscales o trámites urgentes e incluyan enlaces para acceder a la información.
- Comprobar siempre la dirección completa de la página web antes de introducir cualquier dato personal o bancario.
- Acceder a los servicios tributarios escribiendo manualmente la dirección oficial en el navegador o utilizando aplicaciones oficiales.
- No facilitar contraseñas, códigos de verificación o datos bancarios a través de enlaces recibidos por SMS o correo electrónico.
- Ante cualquier duda, contactar directamente con el organismo correspondiente a través de sus canales oficiales.