El verano de 2024 fue de lo más ajetreado en la gestión de las piscinas municipales de Allo. La contratación primera de una empresa que se iba a encargar tanto de la venta de entradas, del bar y de los socorristas resultó frustrada a los pocos días de que se adjudicara. Y el Ayuntamiento encontró rápida a una vecina de Tierra Estella dispuesta a encargarse de la gestión de accesos a las instalaciones y del local de hostelería.
El problema fue que esta mujer se quedó luego para sí el dinero que se había obtenido durante el verano de la venta diaria de entradas, casi 5.000 euros, además de apoderarse de alguna herramienta que había en el lugar. El Ayuntamiento de Allo denunció la apropiación en la Guardia Civil de Estella y, ahora, la mujer ha sido condenada de conformidad a dos años de prisión por un delito de malversación. Además, debe abonar 5.008 euros al Consistorio en 36 meses, con cuotas mensuales de 180 euros. Se le suspende la pena de prisión y por lo tanto no será encarcelada a condición de que no vuelva a cometer un delito en tres años y abone la indemnización citada.
El relato que ha aceptado la acusada recuerda que el día 28 de junio de 2024, la acusada firmó un contrato con el Ayuntamiento de Allo, por el que se encargaba de la gestión de las instalaciones de las piscinas municipales durante la temporada de verano. En concreto, la acusada tenía encomendada la gestión del bar, la limpieza de las instalaciones y el cobro de las entradas a las instalaciones municipales.
Respecto del cobro de las entradas, la acusada se encargaría de la cobrar el importe de las entradas diarias por acceso a las instalaciones, debiendo efectuar el ingreso los días 15 de julio, 15 de agosto y 15 de septiembre de 2024, de las cantidades recaudadas en la cuenta bancaria designada al efecto por el Ayuntamiento, debiendo informar asimismo en cada ingreso de las cantidades que se hubieran vendido. La acusada, pese a que recaudó 4.891 euros por la venta de entradas a las piscinas municipales a lo largo de la temporada de verano de 2024, no entregó cantidad ninguna al Ayuntamiento de Allo, quedándose para sí con los 4.891 euros.
Asimismo, la acusada incorporó a su propio patrimonio, una bandeja de horno, una escalera y una bombona de gas del propio Ayuntamiento que era parte del mobiliario de las piscinas, con un valor total de 114 euros.
El Consistorio pudo comprobar el taco de entradas seriadas que no habían sido vendidas y las que sí se habían vendido aquel verano. También quedó grabado en cámaras el acceso de la procesada para llevarse esas herramientas y enseres. A partir de ese verano cambió y desglosó la gestión de las instalaciones municipales y, por ejemplo, del cobro de entradas se encargan jóvenes del propio pueblo para que no ocurra lo que sucedió hace dos veranos.