La Comisión Europea ha presentado un nuevo paquete de medidas que apuesta por fomentar los planes de pensiones privados como fórmula para mejorar los ingresos durante la jubilación y, al mismo tiempo, fortalecer la economía comunitaria. Estas propuestas forman parte de la estrategia de la Unión de Ahorros e Inversiones (SIU) de la UE y buscan complementar el predominante modelo de reparto, en el que la población activa sostiene el sistema público de pensiones.

Los cambios se diseñaron teniendo en cuenta las transformaciones sociodemográficas y del mercado laboral, que tensionan la viabilidad de una jubilación basada únicamente en el sistema público. La brecha de género en pensiones públicas, según la Comisión, alcanza actualmente el 24,5%, afectando de manera más significativa a mujeres y personas en situación de vulnerabilidad. Según datos de la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (EIOPA), un 20% de la ciudadanía participa en planes de pensiones de empleo, mientras que un 18% cuenta con un producto de ahorro individual.

Medidas propuestas

El paquete plantea dos cambios legislativos principales: uno sobre la Directiva de fondos de pensiones de empleo (IORP II), para mejorar su eficiencia, ampliar su escala y eliminar barreras de inversión; y otro sobre el Reglamento de productos paneuropeos de pensiones individuales (PEPP), destinado a hacer estos planes más atractivos y accesibles para la ciudadanía.

Además, la Comisión Europea incluye una Recomendación dirigida a los Estados miembros, que propone: implementar la inscripción automática en los planes de pensiones, respetando el derecho a no participar; desarrollar sistemas de seguimiento que permitan conocer los derechos de pensión y prever prestaciones; y elaborar cuadros de indicadores para que los responsables políticos obtengan una visión global sobre la sostenibilidad y adecuación de los sistemas.

Contexto europeo

Según el informe Pensions at a glance de la OCDE, pocos países europeos cuentan con un sistema privado obligatorio, como Dinamarca, Holanda o Suecia. La mayoría, entre ellos Alemania, Bélgica, España, Francia o Italia, combinan el sistema público con planes voluntarios.

Unión de los mercados de capitales

El desarrollo de estos planes no solo beneficia a nivel individual, sino que se enmarca en la consolidación de un mercado único de capitales en la UE, con el objetivo de incentivar el crecimiento económico y la competitividad comunitaria.

El paquete europeo sostiene que un mercado de capitales integrado diversificaría las fuentes de financiación de las empresas, favorecería la inversión transfronteriza, estabilizaría y haría más resiliente y competitivo el sistema financiero, facilitaría el ahorro de la ciudadanía y reduciría los costes de financiación de las empresas. También reforzaría el euro como moneda de inversión internacional, promovería la innovación y apoyaría las transiciones ecológica y digital de la UE.