Aproximadamente una de cada cinco entregas de comercio electrónico en el Estado no logra completarse en el primer intento, lo que supone que hasta el 20% de los envíos de paquetería domiciliaria derivan en reintentos de entrega. Este volumen de operaciones fallidas genera un impacto directo en la convivencia de las comunidades de propietarios, incrementando el tránsito de repartidores por las fincas y saturando los sistemas de recepción tradicionales.

El fenómeno se produce en un escenario de crecimiento estructural, donde la facturación del e-commerce ya supera los 21.000 millones de euros trimestrales según los indicadores de CNMCData. Esta cifra récord confirma que la presión logística sobre los edificios residenciales seguirá en aumento, obligando a una transición hacia modelos de recepción más eficientes que eviten el desorden en las zonas comunes y reduzcan la huella de transporte en los núcleos urbanos.

Para gestionar los más de 2.477 millones de envíos anuales registrados en los informes del sector postal de la CNMC, el marco normativo ha reforzado la importancia de la infraestructura física en los edificios.

Según lo dispuesto en el Real Decreto 1829/1999, que regula la prestación de los servicios postales, los inmuebles deben contar con instalaciones que garanticen la seguridad y el secreto de las comunicaciones. En este sentido, la obligatoriedad de mantener un “buzón número uno” —un casillero técnico reservado exclusivamente para la devolución de correspondencia y para el uso de los operadores— se ha convertido en una herramienta esencial. Este buzón facilita que el flujo de envíos fallidos regrese al sistema de forma ordenada, evitando el desorden en las zonas comunes y garantizando la profesionalidad en el servicio.

Sistemas inteligentes

La solución más avanzada para eliminar los reintentos de entrega es la transición hacia sistemas de recepción automática o buzones inteligentes, cuya implementación cuenta con un respaldo jurídico ágil en el Estado. 

De acuerdo con la Ley de Propiedad Horizontal, la instalación de estos dispositivos en las zonas comunes de los edificios se considera una mejora de los servicios comunes. Por ello, para su aprobación en una junta de propietarios, solo se requiere el voto favorable de la mayoría de los propietarios que, a su vez, representen la mayoría de las cuotas de participación. Este requisito de mayoría simple facilita que las comunidades de vecinos modernicen sus portales, permitiendo la recepción de paquetes las 24 horas del día sin necesidad de que el destinatario esté presente en su vivienda.