La Asociación Cultural Somos Marte organizó el segundo Día del Orgullo LGTBI

05.07.2020 | 11:38
En el año y tres meses de su existencia, este colectivo ha organizado mutitud de actividades.

CELEBRACIÓN - El pasado 28 de junio, el colectivo murchantino Somos Marte celebró el II Día del Orgullo LGTBI. Entre los actos organizados, entregaron a los bares de Murchante unas banderitas multicolores para poner en los pinchos; pintaron dos bancos, uno con los colores de la bandera del Día del Orgullo y otro de morado con las palabras Respeta la Diversidad; etc.

A las 13.00 horas, en la plaza de los Fueros de dicha localidad, tres miembros de Somos Marte leyeron un comunicado conmemorando el Día del Orgullo LGTBI: "Este año queríamos dar un paso más allá y lanzar un mensaje que estuviera presente todos los días. Por eso hemos pintado dos bancos que están en el colegio: uno con la bandera multicolor, y otro con el mensaje Respeta la Diversidad; elegimos los bancos junto al colegio porque nos parece clave que desde pequeños se eduque a niños y niñas en el respeto y tolerancia a lesbianas, gays, tran-sexuales y otras identidades u orientaciones sexuales. Desafortunadamente, a día de hoy, muchos jóvenes sufren acoso, rechazo o maltrato por ser ellos mismos. Todos jugamos un papel importante en esta historia. Educamos con lo que hacemos, con lo que decimos y también con lo que callamos. Quererse y querer. A eso se reduce todo. A poder disfrutar. A poder decidir libremente con quien te besas, te acuestas, tienes hijos o decides compartir tu vida, sin sentirte avergonzado o observado. Sin perder oportunidades laborales, sin miradas de asombro, sin cuchicheos, sin dar explicaciones...".

Además, también compartieron, con las personas presentes en la plaza, una grabación de Jorge Garriz, un vecino de Murchante residente en Londres. En su infancia y adolescencia, explicó Garriz, él y otras personas homosexuales de Murchante... "hemos tenido que soportar y escuchar una larga lista de palabras (mariquita, bollera, gay, maricón, bujarra, camionera, un largo etcétera...), a veces a grito pelado en la calle. Pasar por ello no fue fácil.
Afortunadamente, la sociedad española y murchantina han cambiado mucho, un cambio producido por un duro y extenso trabajo por la igualdad y el respeto llevado a cabo por los colectivos y personas de Murchante. En España tuvimos una larga dictadura, nos llamaban a los homosexuales vagos y maleantes o personas peligrosas que requerían de una rehabilitación social, creo que es necesario y debemos recordar a todas nuestras vecinas y vecinos que fueron tratadas como peligrosas sociales, ellas y ellos son las personas que más se merecen disfrutar de que en el balcón cuelgue la bandera del arcoíris o que el orgullo se celebre en Murchante". "Aunque aún queda mucho por hacer", afirmó Garriz, "la discriminación y la burla siguen existiendo a niveles casi indetectables; todavía queda mucho por hacer y más ahora que parece que viejos y apolillados tiempos quieren regresar".