Jesús Gallo: "En España hay que hacer mucha serie y cine para vivir desahogado"

Jesús Gallo es un habitual en películas y series españolas, pero también en producciones internacionales. Nacido en Aranda de Duero (Burgos), Gallo se ha formado en diferentes escuelas de interpretación.

02.07.2020 | 21:21
Gallo, fotografiado en Londres, donde reside habitualmente.

A este joven burgalés lo hemos podido ver en series de televisión tan conocidas como Acacias 38 (La 1), La casa de papel (Netflix), Motivos personales (Telecinco) o Presunto culpable (Antena 3), y en películas como Bohemian Rhapsody (2018) o Maléfica 2 (2019), entre otras. En la actualidad vive a caballo entre España y Londres, aunque es en la capital inglesa donde pasa más tiempo debido a sus compromisos laborales y al aprendizaje del idioma en el que está embarcado.

¿En qué momento de su vida se dio cuenta de que quería ser actor?
Creo que hay uno crucial, que fue uno de mis primeros días de instituto, con solo 14 años. Había un cartel en la entrada en el que se anunciaba la búsqueda de alumnos para el grupo de teatro. Fue como una energía misteriosa que me dijo: Este es tu sitio.

Y más adelante, ¿dónde estudió interpretación?
En diferentes escuelas: el Teatro de Cámara de Madrid con Ángel Gutiérrez como maestro; en el Instituto del Cine de Madrid (N.I.C), donde me especialicé en interpretación cinematográfica con profesores como Juan Fernando Andrés y Esteban Roel, directores de la película Musarañas; y también he realizado seminarios con Laila Ripoll, o por ejemplo el que hice en la escuela Juan Antxieta de Bilbao con Rafael Álvarez El Brujo.

En la pequeña pantalla le hemos visto en muchas series. Parece que siempre se acuerdan de usted para darle un papel.
Y que se sigan acordando (risas). La verdad es que he trabajado en grandes proyectos últimamente, pero que no decaiga. Yo sigo preparándome y entrenando a diario para el siguiente que venga. La serie Patria (HBO) retrasó su estreno debido al Covid-19, pero ya está en emisión y la recomiendo. Viendo el trabajo del equipo en el rodaje y cómo se quiso contar la historia, auguro que va a ser una grandísima serie. Fue genial rodar en Euskal Herria.

Ha participado en películas triunfadoras como Bohemian Rhapsody. ¿Qué recuerdos guarda de ella?
Los de unos madrugones tremendos (risas). Ahora en serio, fue una experiencia casi mística. Participé en el rodaje de todos los conciertos de interior, sobre todo los del Madison Square Garden. Fueron días muy largos de rodaje, pero había momentos en los que parecía que estabas allí de verdad. La recreación del escenario, el vestuario, las coreografías de Rami Malek haciendo de Freddie Mercury€ Todo era idéntico. Incluso algunas de las guitarras eran auténticas. Un día se pasó por allí Brian May, y nadie mejor que él para opinar sobre lo que se estaba rodando.

¿Llegó a conocer a Angelina Jolie en Maléfica 2?
Tanto como conocerla€ Participé en alguna secuencia en la que estaba ella. Yo era un soldado de la guardia real de la reina Ingrith (papel interpretado por Michelle Pfeiffer). Una de las secuencias que rodé era para la parte final de la película, en una torre, donde mi único cometido era estar tirado en el suelo después de morirme. Claro que era una escena muy importante y compleja a nivel de planos, con lo que me tocó estar tres días en la misma posición (risas). En la escena, Maléfica tiene una lucha fratricida con Ingrith. Las dos actrices estaban muy concentradas y en una de estas que cortaron se acerca Angelina y me dice: Wouldn't you be sleeping? (¿No estarías durmiendo?) (risas). Yo por supuesto le dije que no, que cuando me muero, me muero en serio. Nos reímos y ella volvió a la esquina donde empezaba la escena para concentrarse. Es una persona muy agradable y simpática.

Ha hecho también bastante teatro con obras como Don Juan en Alcalá, El diario de Ana Frank, Sexageración o Nada es lo que parece. ¿Le da subidón la cercanía que tiene el teatro con el público?
A mí me da subidón siempre que tengo que ir a trabajar, y creo que por eso elegí esta profesión. Evidentemente, tener al público delante siempre genera una adrenalina especial. Un actor, siempre que actúa tiene que ser en el aquí y en el ahora. La diferencia es que en el teatro es aquí, ahora, y además en el momento y en directo. Lo que hagas es lo que el público va a disfrutar en ese momento, no hay vuelta atrás. Y eso da subidón, sí.

Sorprende que haya participado en Cosí fan tutte o Fidelio, dos obras operísticas, ¿tan bien canta?
A esos niveles, no (risas). Los cantantes de ópera son de otro mundo, y yo solo actuaba en ellas. Fueron dos experiencias maravillosas, porque las producciones del Teatro Real son excepcionales. También porque Cosí fan tutte estaba dirigida por el gran Michael Haneke, al que admiro. Es uno de los grandes maestros del cine actual. Estuvimos también en Bruselas y en Viena con esta obra. Fue un año extraordinario.

Ha trabajado para producciones nacionales e internacionales, ¿qué diferencias encuentra?
El dinero, esa es la principal diferencia. El proceso de trabajo es exactamente igual, con la diferencia de que en las producciones internacionales hay el triple de personal para todo. Si hay un problema con el decorado, tienen una nave entera con todo tipo de máquinas y materiales pegada al estudio. Si se rueda en exteriores, se llevan un camión entero para cada departamento. En teatro, por ejemplo, he visto salas alternativas del circuito Off que tienen más medios de producción que algún teatro de Madrid. Como hay muchos más medios está todo mucho más estructurado, y evidentemente tienen mucho más tiempo para todo. Sin embargo, en rodajes en España he visto reaccionar mucho más rápido y de modo más resolutivo que en rodajes internacionales, básicamente porque en España, si no lo ruedas en ese momento, no vas a tener otro día para hacerlo.

¿Hay algún papel que haya tenido un significado especial para usted?
Todos han sido importantes por un motivo u otro, y siempre digo que el más especial será el siguiente que tenga que hacer. Para mí siempre es así.

¿Qué compañeros le han ayudado especialmente a lo largo de su carrera?
Los que realmente han sido compañeros, aunque de los que no lo han sido tanto, también he aprendido mucho.

¿Dónde se siente mejor, en cine, teatro o televisión?
Donde tenga que actuar en mi próximo proyecto. Ahí es donde estaré más a gusto.

¿Y en cuál de los tres medios se paga mejor hoy en España?
Evidentemente se paga más en televisión y en cine que en teatro, pero luego entran muchos factores, como la fama o popularidad que tenga el actor, el tipo de producción... Es difícil de contestar. Un actor o una actriz a veces cobra menos de la mitad de su caché porque le interesa la historia, pero esa producción no tiene presupuesto suficiente para contratarle. Lo que sí puedo decir es que en España hay que hacer mucha serie y mucho cine para empezar a vivir desahogado. Los sueldos están muy lejos de las producciones inglesas o estadounidenses.

¿Es complicado encontrar hueco en las producciones?
Como dicen por ahí, este oficio siempre está en constante crisis (risas). Todo depende de muchos factores y a veces son ajenos de ti. Yo prefiero no pensar en si es complicado o no, sino en estar preparado y trabajar para que los factores que dependen de mí no sean un problema a la hora de encontrar ese hueco. Nadie regala nada, así que no hay que cavilar sobre si es complicado o no. Mejor pensar que es allí donde quiero estar.

¿Qué hace un actor si no le suena el teléfono para ofrecerle trabajo?
Conectarlo a la red por si está sin batería (risas). Cómo ya he comentado, lo que hago es seguir preparándome, leer, informarme, entrenarme física y mentalmente€ Un atleta tiene que entrenar todos los días, pero luego no tiene tantos días de competición. Pues esto es igual: hay que estar preparado para cuando te llaman, y además es sano. Así te olvidas de que no suena el teléfono.

Qué consejos daría a quienes quieren iniciarse en la interpretación...
Que vean mucho cine, que lean mucho teatro y que actúen donde sea, en un corto, en una compañía amateur, en la calle€ pero que no dejen de actuar. Si lo hacen así descubrirán los siguientes pasos que tienen que dar de forma natural.

¿Utiliza mucho las redes sociales?
Pues he de confesar que no (risas). Nunca he sido de redes sociales. Me gusta el contacto humano y las redes siempre me han parecido un poco deshumanizadas y un poco la comunicación incomunicada. Ahora tengo Instagram y, bueno, intento sacarle el lado positivo. Viene bien para mostrar tus trabajos, por ejemplo. También es bonito cuando te escriben los fans.

¿Qué hace en Londres en la actualidad?
Esperar a que se reanuden los rodajes. Empezaba a trabajar en un nuevo proyecto de la productora Pinewood Studios, pero entramos en lockdown (confinamiento) y se tuvo que parar.

¿Suele ir habitualmente a Aranda de Duero, su ciudad natal?
Desde que paso más tiempo en Londres estoy yendo mucho menos de lo que me gustaría. Es que cuando voy a España tengo que dividirme entre el trabajo, Madrid y Aranda, pero intento ir siempre que puedo. 

PERSONAL
Edad: Como dice él, "entre 35 y 45 años". 
Lugar de nacimiento: Aranda de Duero (Burgos).
Estado civil: Soltero.
Formación: Gallo se ha formado en diferentes escuelas de interpretación como el Teatro de Cámara de Madrid o el Instituto del Cine de Madrid, donde se especializó en interpretación cinematográfica. 
Trayectoria: Ha participado en multitud de películas, series de televisión y obras de teatro. Entre sus trabajos hay que destacar las películas Bohemian Rhapsody (2018) y Maléfica 2 (2019), las series de televisión Acacias 38 (La 1), Élite y La casa de papel (las dos de Netflix), Motivos personales (Telecinco), Presunto culpable (Antena 3) y Patria (HBO), y las obras de teatro Don Juan en Alcalá, El Diario de Ana Frank, Sexageración y Nada es lo que parece.
 
EN CORTO
Una virtud: "Casi nunca tengo miedo".
Un defecto: "Darle demasiadas vueltas a las cosas".
Un vicio: "Trabajar".
Una afición: "El cine, el teatro y la televisión ".
Qué valora de la gente: "Que sean gente".
Un libro: "Obras completas, de William Shakespeare".
Una película: "¿Solo una?".
Una comida: "Cualquiera en buena compañía".
Una bebida: "El vino".
Una ciudad para vivir: "Madrid".