Cristina Villar: "Creemos en el 'slow fashion': producir menos pero con calidad"

Bajo la dirección creativa de Cristina Villar, la firma donostiarra Indi&Cold ha logrado posicionarse en un mercado tan complicado como el de la moda y hacerlo con una filosofía que apuesta por la sostenibilidad y un estilo muy femenino que responde a la tendencia shabby chic.

21.07.2020 | 16:46
Cristina Villar.

Al hablar de Indi&Cold, a muchas mujeres que conocen la marca les vienen a la mente, de forma casi inconsciente, imágenes de prendas especiales, con bonitos estampados y tejidos que responden a un estilo personal, que se sale de lo habitual, con toques femeninos y cierto aire retro. Lo que muchas clientas no saben es que detrás de esta firma se encuentra una familia donostiarra, encabezada por los hermanos Diego y Gonzalo Santaolalla, quienes en 1991 comenzaron su propia andadura en el mundo de la moda, y a quienes se unió, en 2012, Cristina Villar –mujer de Gonzalo–, para crear Indi&Cold. Su papel en este equipo es encargarse de la Dirección Creativa de la marca, así que charlamos con ella para conocer más a fondo esta empresa vasca, que ha sabido colarse en el armario de muchas mujeres en los últimos años.

Lleva al frente de la marca desde 2012, ¿cómo surgió esta propuesta y qué supuso su llegada?
Mi colaboración con la marca familiar venía de tiempo atrás, pero fue en 2012 cuando decidimos dar el paso a integrarme al 100% en la empresa para hacer cambios estructurales a nivel de equipo y colección, y poder afianzar el crecimiento de nuestro canal de exportación, que es actualmente el motor de la empresa. Hicimos un esfuerzo importante a nivel organizativo para adaptar la empresa a las nuevas necesidades de mercado, ajustando la estructura productiva a un modelo más sostenible y reforzando la transformación digital para el canal on line.

Se unió al equipo que formaban su marido, Gonzalo Santaolalla, y el hermano de él, Diego, que habían empezado a trabajar juntos años atrás. ¿Cuál fue su estrategia?
Ellos tomaron el relevo del negocio familiar desarrollando el canal de tiendas propias a nivel nacional, además del negocio multimarca. A lo largo de los años, las marcas fueron evolucionando hasta llegar a 2012, momento en que se produjo la unificación de la marca Cold Alaska, del canal propio, y la marca Indiwoman, del canal multimarca, en lo que es hoy Indi & Cold.

¿Cuál es su papel como directora creativa de la marca?
Conseguir que todo lo que hacemos, tanto a nivel de producto como en nuestras tiendas propias, nuestra imagen en redes o en nuestra tienda on line, respire la esencia de la marca.

¿Dónde busca la inspiración para preparar cada colección?
Nuestra marca es un estilo de vida y por ello, la inspiración puede venir de un cuadro, un viaje, una época, un aroma€ Siempre intentamos que nuestras colecciones tengan un hilo conductor que te transporte a un lugar o un momento. Creamos una historia, no prendas sueltas.

¿Cómo define el estilo de la marca?
Nuestro estilo es un shabby chic, femenino y con un toque de nostalgia retro.

¿Qué tipo de mujer responde a estas ideas?
La mujer que valora diferenciarse, a la que le gusta la calidad y aprecia todo lo que rodea nuestro universo de marca.

¿Somos las mujeres vascas atrevidas a la hora de vestir o les cuesta salir de lo clásico?
En nuestra cultura están bastante interiorizados la calidad y el trabajo bien hecho, y creo que por esta razón, por encima de tendencias, valoramos mucho una buena materia prima o un buen patrón. Por otro lado, creo que por nuestra cercanía con Francia, en San Sebastián siempre nos hemos considerado bastante abiertos a otras tendencias.

Hay muchas marcas en el mercado y muchas firmas low cost. ¿Es difícil mantenerse entre tanta competencia?
Sí, pero nuestra batalla nunca ha estado en luchar contra el low cost; de hecho, nuestra estrategia ha sido siempre la de diferenciarnos, buscar una identidad única y cuidar el producto. Creemos sinceramente en el slow fashion, producir menos pero con más calidad y durabilidad.

De hecho cada vez se apuesta más por esta forma de producir y se escuchan términos como moda sostenible, armarios cápsula, prendas atemporales...
Sí, y para nosotros el mejor cumplido es cuando nuestras clientas nos dicen que tienen prendas de hace años en su armario porque les da pena regalarlas, ya que siguen siendo tan bonitas cómo el día que las compraron.

Indi&Cold es una firma que nació en Donostia. ¿Alguna vez se ha planteado si sería más fácil su trabajo desde una gran ciudad como Madrid o Barcelona?
Evidentemente, a nivel de comunicación o de captación de talento, una gran ciudad tiene muchas más posibilidades, pero hoy en día, con la transformación digital, la visibilidad de marca se puede conseguir sin salir de la bahía de La Concha.

Son muchas las firmas guipuzcoanas que pueden presumir de ser empresas familiares: Indi&Cold, Minimil, Box San Sebastián€ ¿Es difícil separar trabajo y familia?
Sí, es cierto que la cultura vasca tiene mucho de tradición familiar y en nuestro caso puedo decir que lo llevamos bastante bien, aunque a veces, en momentos difíciles cómo los que estamos pasando ahora, es complicado separar trabajo y familia. Creo que si el entrevistado fuera mi marido, te diría que yo tengo un problema con eso.

¿Continuará la siguiente generación trabajando en la empresa?
Nuestros hijos están ya, en mayor o menor medida, involucrados en el negocio y serán claves para la transformación digital de la empresa, al mismo tiempo que cuentan con el bagaje de haber vivido el negocio desde que han nacido.

¿Cuántas personas forman su equipo en la actualidad?
Somos unas 100 personas, el 95% mujeres. Indi&Cold está presente en Bilbao, Vitoria, Donostia y Pamplona, además de en otras tantas ciudades. Actualmente tenemos 18 tiendas.


La colección de verano

El armario de verano de Indi&Cold se inspira en dos ideas: 
 
Folk. Una parte de la propuesta está inspirada en el arte polaco folk y en particular en su cultura de dibujar flores en las fachadas de las casas. "Nos hemos inspirado en ella para trasladarlo a la parte más femenina de la colección", apunta Cristina Villar.
 
 
 

Motivos étnicos y coloridos. La segunda ambientación de la colección se ha creado alrededor de la cultura indígena de la tribu Wayuú, ubicada en la Guajira colombiana. Las prendas de esta colección destacan por sus motivos étnicos, por emplear una paleta de color más viva y materias más rústicas.