Este invierno, dieciséis jóvenes procedentes del Magreb van a poder pasar las noches resguardados de las gélidas temperaturas en la librería Katakrak, donde además podrán desayunar. La de este lunes ha sido la primera de las noches que van a pasar en el establecimiento; una madrugada en la que se han rozado los -2 ºC . Después, los chicos podrán dormir allí hasta el 31 de marzo, cuando el frío comience a remitir. Según ha revelado Aitor Balbás, del grupo promotor de la iniciativa, Negu Gorriak / Derecho a Techo, la idea surge de la "falta de soluciones por parte de las administraciones".
El grupo activista ha conocido esta misma mañana que "el Ayuntamiento de Pamplona ha ubicado a 50 personas sin hogar en el edificio de Cruz Roja, en la calle Esquíroz". Sin embargo, esto todavía deja a unas "150-200 personas durmiendo en la calle, en una situación que la sociología califica de vulnerabilidad extrema". De hecho, ha señalado Balbás, quienes permanecen en esas condiciones durante más de seis meses "comienzan a sufrir un deterioro físico y mental muy importante".
Se trata de jóvenes de entre 18 y 30 años que proceden de la antigua ikastola Jaso y del convento de Agustinas de Aranzadi, dos ubicaciones que reúnen en su interior a más de 100 personas sin hogar. Según ha detallado Balbás, "la mayoría son de Marruecos o Argelia y algunos de ellos vinieron hasta aquí andando, atravesando Turquía, los Balcanes...". Llegaron el domingo por la noche a Katakrak "muy asustados por el frío" y recibieron llamadas de compañeros que pedían un refugio para pasar la gélida madrugada. "Es francamente desagradable tener que decirles que no", ha lamentado. La selección se ha hecho en función a la afinidad o la dificultad de las situaciones que atraviesan porque "entre ellos también hay gente con discapacidad". Igualmente, han deplorado, "ha sido una lista muy difícil de hacer".
Las administraciones no actúan
El pasado domingo, el colectivo Punto de Información para personas Migradas (PIM) acusó al Ayuntamiento de Pamplona de incumplir su protocolo de actuación para la atención de personas sin hogar, al no activarlo ese día pese a que se esperasen temperaturas mínimas de - 4ºC en la capital navarra y se acordase, el pasado invierno, que "el protocolo se activaría con mínimas por debajo de 1 ºC".
Ya en enero de 2025, este protocolo fue modificado para acoger a personas sin hogar solo cuando las situaciones fueran excepcionales, lo que se tradujo en un total de cuatro días. Esta vez, el Plan de Actuación ante Nevadas 2025-2026 indica que habrá ocho plazas más en el albergue de Trinitarios y que se atenderá a algunas otras personas en situación de especial vulnerabilidad. Aun así, Aitor Balbás ha insistido que "con el albergue de Jesús y María y el de Villava, todas las personas en situación de calle podrían tener un lugar donde dormir".
Asimismo, Balbás ha considerado que esto no se trata de un problema de infraestructura, "porque cuando se produjo la explosión de Noáin, se habilitaron espacios municipales para que la gente pasara las noches". No obstante, ha puntualizado, "al menos no se han producido macro desalojos como los de Badalona, Bilbao o Donosti".
El grupo activista ha exigido que los ayuntamientos, tanto locales como autonómicos, "tomen cartas en el asunto para que en invierno, todo el mundo pueda dormir a cubierto", al mismo tiempo que han admitido estar convencidos de que habrá más colectivos y establecimientos que se sumarán a la iniciativa. "Sabemos que hay problemas logísticos —hay que pagar la calefacción, los desayunos, las medicinas...— y que hay gente que tiene ciertos miedos, pero el año pasado se hizo y salió todo fenomenal". Finalmente, ha concluido Balbás, "las personas que consideramos que la riqueza debería estar mejor repartida por el mundo no podemos quedarnos quietos", ha concluido.