'Luz azul': el abuso la convierte en dañina

El exceso de la llamada 'luz azul' que emiten los dispositivos electrónicos, no solo provoca insomnio y trastornos del sueño, sino también envejecimiento cutáneo, además de incrementar el riesgo de padecer obesidad y diabetes. Los expertos recomiendan exponerse a ella de forma moderada.

18.06.2020 | 14:28
La llamada 'luz azul' es la que emiten los dispositivos.

En el Estado español hay más teléfonos móviles que habitantes, según datos dados a conocer por el Instituto de Estadística. Cerca del 60% de la población cuenta también con una tableta electrónica, cifras que se incrementan hasta llegar casi al cien por cien de los hogares en el caso de que haya niños y adolescentes. Pero hay que tener en cuenta que estos dispositivos electrónicos producen una luz azul que, en exceso, puede resultar perjudicial para nuestra salud.

Es una luz que, por otro lado, se encuentra igualmente en los rayos de sol, y en este caso puede llegar incluso a ser beneficiosa si no nos excedemos en nuestra exposición. Sin embargo, la sumamos al tiempo que estamos frente a los dispositivos tecnológicos, que según distintos estudios se eleva a unas 74 horas a la semana, 18 más que las que empleamos en dormir, y si no seguimos unas recomendaciones que nos ofrecen los expertos para evitar la sobreexposición, la salud se puede resentir.

TRASTORNOS DE VISIÓN
Estrés y fatiga visual.
Conocida como síndrome visual informático. Tiene lugar cuando se pasan demasiadas horas con un smartphone u otras pantallas, y la sufren dos de cada tres personas en edades comprendidas entre los 30 y los 60 años. Entre sus síntomas más comunes están ojos irritados, fatiga y estrés visual.

Ojo seco. También se ha demostrado que un exceso de luz azul incrementa los casos de ojo seco, que afecta a cinco millones de personas en el Estado español y potencia el desarrollo de la miopía.

Degeneración Asociada con la Edad (DMAE). Es un trastorno grave y una de las principales causas de ceguera. Se suele dar en personas mayores, pero en los últimos años está afectando también a las jóvenes. Esta patología destruye del todo la visión central, provocando dificultades para leer y visualizar los detalles más finos.

PROBLEMAS DE SUEÑO
Confusión horaria. La luz azul que emiten los aparatos tecnológicos hace que nuestro cerebro crea que todavía es de día, lo que sobreexcita y retrasa la secreción de melatonina, la hormona del sueño, generando serios problemas para dormir. De los últimos estudios se desprende que el 28% de los adultos ha sufrido insomnio como resultado del uso de pantallas en la cama, dato que se incrementa hasta el 98% en el caso de los millennials.

SALUD CUTÁNEA
Envejecimiento.
La piel es otra parte de nuestro cuerpo muy afectada por los efectos de esta luz. Este tipo de rayos disminuyen el colágeno y la elastina de la dermis, provocando así hiperpigmentaciones y rojeces cutáneas, además de una deshidratación profunda al dañarse las proteínas que transportan agua a las células, lo que puede producir un deterioro en el efecto barrera natural de la piel.

DOLENCIAS METABÓLICAS
Obesidad.
El exceso de luz puede provocar importantes trastornos metabólicos como el incremento de peso, ya que afecta a la digestión y al aumento de los niveles de glucosa en sangre, por lo que potencia el riesgo de sufrir diabetes.

Otros daños. Un reciente estudio de la Universidad de Tokio ha relacionado las alteraciones del ritmo circadiano provocadas por la luz azul con el desarrollo de dolencias diversas como depresión, diabetes, obesidad, hipertensión y algunos tipos de cáncer.


RECOMENDACIONES
* Evita los dispositivos si hay poca luz ambiental. Los expertos sostienen que no se deben de utilizar móviles y otros aparatos tecnológicos en lugares oscuros, ya que cuando la iluminación es escasa se fuerza más la vista.

* No uses la tecnología por la noche. Es importante no tener ningún dispositivo electrónico en tu habitación. Así se mantiene el cerebro descansado para que recupere su ciclo de sueño natural.

* Reduce la exposición. Evidentemente, vivir desconectados es la solución más rápida, pero también la menos realizable. Respecto al cansancio ocular, lo que recomiendan los expertos es hacer descansos durante la jornada (importante: no mirar el móvil mientras) para no dejar que el ojo se acostumbre a las ondas electromagnéticas que genera la pantalla. También existen gafas con filtro contra los rayos de luz azul en sus cristales que, aunque no los eliminan por completo, sí reducen sus daños. 

MÁS DATOS

También puede ser beneficiosa...
La pregunta es: ¿también puede ser beneficiosa esta luz? Sí, porque una correcta exposición a ella, principalmente si es luz azul-turquesa, con una longitud de onda más larga, incrementa la agudeza mental, ayuda a la memoria y a la función cognitiva, y eleva el estado de ánimo. Y según un estudio de la Universidad de Surrey (Reino Unido), rebaja la presión arterial, reduciendo de este modo las probabilidades de tener enfermedades cardiovasculares.
 
En cifras
* En el Estado español, el 100% de los hogares tienen móviles y tabletas electrónicas si hay niños y adolescentes. Son un signo de los nuevos tiempos en todos los países, y tendencialmente su uso se incrementará.
* La población española está frente a dispositivos 74 horas a la semana, 18 horas más que las dedica a dormir.
* El 28% de los adultos ha sufrido insomnio por utilizar las pantallas electrónicas en la cama.
* Dos de cada tres personas de entre los 30 y 60 años sufre fatiga visual achacable a estos dispositivos.