Trump bate el récord con el cierre administrativo más largo de la historia

Cuesta ya 3.100 millones de euros y 800.000 personas han perdido su empleo

08.02.2020 | 14:52
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Washington - El cierre parcial del Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, entró ayer en su vigésimo segundo día, convirtiéndose en el cierre más largo en la historia de Estados Unidos. El récord anterior se remonta a la Administración del expresidente Bill Clinton, cuyo cierre del Gobierno duró 21 días, desde diciembre de 1995 hasta enero de 1996.

El cierre parcial actual ha dejado sin trabajo a más de 800.000 trabajadores públicos de forma temporal y le ha costado a la economía del país norteamericano más de 3.600 millones de dólares -unos 3.100 millones de euros-, según la agencia de calificación crediticia S&P Global. La firma estima que si el cierre continúa otras dos semanas, el coste podría superar los 5.700 millones de dólares -unos 4.970 millones de euros- que la Casa Blanca quiere conseguir de forma extraordinaria para financiar la construcción del muro entre EEUU y México.

El impacto de un cierre federal de este tipo tiene tanto consecuencias directas como indirectas. Por un lado, S&P Global señala que se encuentran los costes económicos relacionados con la pérdida de visitantes por el cierre de parques nacionales o museos. No obstante, también hay que tener en cuenta el coste de aquellas empresas que tienen contratos con la Administración pública.

a la espera El mandatario estadounidense señaló que esperará a ver la postura del Congreso sobre el cierre parcial de la Administración antes de declarar una emergencia nacional para lograr la financiación que quiere para construir el muro. En respuesta, Nancy Pelosi, la presidenta de la Cámara de Representantes, declaró que es Trump el que debe dar el siguiente paso para poner fin al cierre parcial de la Administración. "Cuando el presidente actúe, nosotros responderemos a lo que haga", subrayó.

Ya la semana pasada, Trump amenazó a los líderes de ambos partidos en el Congreso con mantener cerrado el Gobierno "meses o años" hasta que los críticos cedan, aunque planteó como alternativa que podría usar sus poderes ejecutivos para declarar la "emergencia nacional" en la frontera, lo que le permitiría conseguir el dinero burlando a los legisladores.