El Gobierno vasco pone pie en pared ante el ataque de PP y UPN al Estatuto con una declaración institucional

Josu Erkoreka lee hoy el acuerdo del Consejo de Gobierno con una condena dura a la moción

08.02.2020 | 21:25
El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha presidido hoy un Consejo de Gobierno celebrado en Gernika durante los actos de celebración del 80 amniversario del primer Gobierno vasco.

Josu Erkoreka leerá este martes el acuerdo del Consejo de Gobierno con una condena dura a la moción.

Donostia El Gobierno Vasco no va a dejar correr la ofensiva del PP  y UPNcontra las transferencias pendientes. Hoy, tras la reunión del Consejo de Gobierno, el Gabinete de Urkullu va a proceder a la lectura de una declaración institucional donde condenará de manera enérgica la moción de los populares en el Senado en contra del calendario de transferencias. En sentido estricto, lo que va a leer el consejero de Autogobierno y portavoz, Josu Erkoreka, será el acuerdo que adoptará hoy de manera formal el Consejo de Gobierno. Las fuentes consultadas adelantan que será una declaración pactada entre los dos socios, PNV y PSE. El texto defenderá las competencias, pero también habrá una carga de profundidad contra el ataque de los populares de Pablo Casado desde el Senado. Ha pasado casi una semana desde la aprobación de la moción, pero la tormenta no amaina y el PP, en lugar de corregir su ofensiva, añade más gasolina al fuego proponiendo una moratoria de los traspasos para las comunidades "desleales". La relación con el PP es cada vez más distante y está presidida en este momento por la confrontación que impone la línea de Casado. Esta declaración va a ahondar en la soledad de los populares en suelo vasco.

Esta fórmula se suele utilizar en asuntos sensibles y se ha empleado ya para posicionarse ante debates relacionados con la violencia machista, el drama humano de la inmigración, o la defensa del euskera. Ahora se busca defender el autogobierno, que para el Ejecutivo vasco es la clave del progreso económico y social y, además, es ley y está consagrado en la propia Constitución.

Con esta fórmula solemne, se pretende cerrar filas y poner pie en pared ante un movimiento que, a juicio del lehendakari, es de extraordinaria gravedad y se ha orquestado desde el Senado con una apelación clara a saltarse la ley. La pugna del PP de Casado por hacerse con todo el voto de la derecha ha desembocado en un llamamiento expreso al Gobierno español para que no cumpla los traspasos pendientes. El PP de la comunidad autónoma, por boca de Alfonso Alonso, ha hecho equilibrios intentando matizar que se oponen en concreto a la interpretación del PNV sobre los traspasos y al calendario con 33 materias de la ministra Batet, y no al Estatuto. Para el lehendakari, es una invitación a saltarse la ley y prevaricar. Además, la moción del PP se ha aprobado en una institución, el Senado, que paradójicamente es la Cámara de representación autonómica. El PP aprobó el texto valiéndose de su mayoría absoluta. Urkullu considera que se pretende instaurar un Estado uniforme, un modelo que atenta de manera directa contra el autogobierno en general y, en particular, contra la singularidad vasca. Cree que la situación es grave.

El pronunciamiento de hoy va a profundizar en el aislamiento del PP, que se encuentra completamente acorralado en la comunidad autónoma y hubiera preferido que este asunto pasara ya a un segundo plano porque amenaza su posición en puertas de las elecciones municipales y forales del 26 de mayo. Sin embargo, la declaración del Gobierno Vasco supondrá que no le salgan gratis al PP esta polémica ni su complicidad con un Pablo Casado al que evita desautorizar. La brecha que separa al PP y al Gobierno Vasco es cada vez más grande y los puentes han quedado ya reducidos a astillas. En puertas de las elecciones generales de abril, y las municipales y forales de mayo, la confrontación es la nota dominante en la relación y viene propiciada por el discurso de Pablo Casado contra el nacionalismo vasco y el catalán, y el deterioro en las relaciones tras la moción de censura contra Rajoy. En este contexto, el PP se ha sumado a la reprobación contra el consejero de Salud, Jon Darpón.

La posición del pp La moción del PP rechazaba el calendario de transferencias de la ministra Batet, y pedía también que la negociación de cualquier traspaso quedara condicionada a que se cumplieran antes las leyes básicas y los principios de solidaridad. Era, de alguna manera, una avanzadilla de la moratoria para las comunidades "desleales" que propuso Casado el domingo, y que evocaba por su lenguaje a las provincias traidoras de las que hablaba Franco para referirse a Bizkaia y Gipuzkoa y arrebatarles el Concierto Económico. La moción del Senado fue consecuencia de una interpelación del alavés Iñaki Oyarzábal, aunque no fue él quien llevó la defensa del texto en el pleno final.

El acuerdo de hoy se va a sumar al texto que firmaron en el Parlamento Vasco el PNV, EH Bildu y Elkarrekin Podemos, con el que exigían todos los traspasos y declaraban agotado el modelo de la Constitución. El PSE no se sumó porque no compartía las alusiones al calendario y el agotamiento de la Constitución, y veía el sello de EH Bildu, que fue quien impulsó el texto. Sin embargo, defiende los traspasos. El Gobierno español del PSOE, de hecho, sigue negociando los asuntos pendientes a pesar de la presión y la proximidad de las elecciones..

Alarma en Podemos El PP es un partido con opciones de gobernar tras las generales del 28 de abril. Por ello, desde Podemos de la CAV, Andeka Larrea mostró ayer su preocupación en rueda de prensa por que "puedan estar en peligro" el autogobierno y la cultura vasca si gana el PP, y recordó la alusión de Casado a la moratoria con "insinuaciones ridículas sobre el adoctrinamiento en las escuelas" como excusa para suspender las transferencias.