pamplona - Maiorga Ramirez se postulará para ser el próximo secretario general de Eusko Alkartasuna (EA), después de que el primer presidente de este partido, el exlehendakari Carlos Garaikoetxea, le haya animado a dar este paso en un momento especialmente convulso para la formación abertzale.

Ramirez, parlamentario foral de EH Bildu y presidente de EA en Navarra desde 2004 hasta 2013, hizo el anuncio de su candidatura en una entrevista en Onda Vasca, donde reconoció que en su decisión han influido “las dotes de persuasión” de Garaikoetxea.

Igual de decisivo o más a la hora de convertirse en candidato ha sido, según explicó a este periódico, el hecho de que la Comisión de Garantías de EA obligue a que se clarifique el censo de afiliados antes de que el próximo día 25 se vote al líder del partido. Además del propio Ramirez, se da por hecho que también aspira a llevar las riendas de esta formación Joseba Gezuraga, secretario general en funciones desde que Pello Urizar renunciara el pasado mes de julio al cargo al ser consciente de la marejada interna que se avecinaba. Hasta mañana hay tiempo para que se presenten candidatos, aunque todo apunta a que no habrá otros movimientos.

Ramirez ya disputó el liderazgo de EA a Urizar en 2017 y se quedó a solo 14 votos de conseguirlo, en torno al 10% de los delegados participantes en aquel congreso.

proceso legitimado La presencia de Ramirez en la pugna por liderar EA legitima las primarias y despeja las dudas que existían ante la posibilidad de que los enrolados en el denominado sector crítico no participaran en este proceso, lo que hubiera dejado muy desdibujada la elección del próximo líder.

El cambio de postura llega después de que la Comisión de Garantías, en una resolución del pasado 4 de octubre, ordenara revisar el censo de militantes del partido. Se trata de una de las reclamaciones más importantes de los críticos, entre quienes se encuentran los coordinadores de Navarra, Gipuzkoa y Álava, que tienen dudas de que el fichero de afiliados de Bizkaia se corresponda con la realidad, ya que en este territorio más de la mitad de las personas con derecho a voto no pagaban cuota.

La Comisión de Garantías también exige que el voto por correo sea presencial, para dar más fiabilidad a que lo emitan quienes verdaderamente pertenezcan al partido y reúnan los requisitos que les faculten para participar en las primarias. El más básico es estar al corriente del pago de las cuotas, de las que solo quedan exentos los estudiantes o quienes demuestren tener ingresos inferiores al 1,5 del SMI.

No ocultó Ramirez que el enfrentamiento interno de los últimos meses “ha generado una gran tristeza”, pero se mostró convencido de que EA “va a salir reforzada de todas las crisis” y declaró que la mayor parte de la militancia “ha visto con tristeza el recurso a expedientes disciplinarios o las descalificaciones a compañeros de partido”, en referencia al expediente abierto por la dirección provisionalmente liderada por Joseba Gezuraga a los tres líderes del sector crítico (Miren Aranoa, Mikel Goenaga e Iratxe López de Aberasturi).

El parlamentario foral de EH Bildu se presenta como la persona que puede “reconducir” la crisis interna y afrontar un cambio de actuación de su partido en la coalición. “Estoy convencido de que es fundamental una EA fuerte para una EH Bildu fuerte”, subrayó. Los críticos abogan por un mayor peso y protagonismo del partido en la coalición y acusan a la corriente oficial de propiciar la disolución paulatina del partido dentro de la coalición.