Portazo de Sánchez a los indultos mientras crece la presión política y policial sobre Catalunya

La línea dura del presidente contra el soberanismo aumenta la fractura con Unidas Podemos
La derecha le pide que recupere la competencia de Prisiones para evitar beneficios penitenciarios a los presos

10.02.2020 | 07:47
Quim Torra (i), acompañado del vicpresidente del Govern i conseller de Economía, Pere Aragonès (d), durante la anual ofrenda floral en la tumba de Companys.

pamplona - El día después de conocerse las condenas del Tribunal Supremo a los dirigentes responsables del procés, los partidos prosiguieron su carrera hacia el 10 de noviembre con el fallo judicial como nueva piedra arrojadiza que no solo ha elevado la tensión sino también las distancias entre unos y otros. Distancia cada vez más acusada la que hay, por ejemplo, entre PSOE y Podemos, que a cuenta de la sentencia no dejan de lanzarse reproches. Y distancia también la que marca la derecha con el Gobierno de Pedro Sánchez, al que pide que rompa en todos los sentidos con el independentismo y tome medidas para evitar episodios de violencia y el colapso de infraestructuras en Catalunya.

Eso sin olvidar el debate sobre el cumplimiento de las penas para los condenados. El Gobierno insiste en que no tiene intención de indultar a los condenados, la derecha reitera su exigencia de que el Estado recupere las competencias penitenciarias para que los presos no tengan beneficios y a la izquierda del PSOE dirigentes como Alberto Garzón, de IU, hablan de penas desproporcionadas y apuestan por el tercer grado cuando sea posible Un día después de que Pedro Sánchez dijese que el Gobierno garantiza el "íntegro cumplimiento" de la sentencia, la vicepresidenta del Ejecutivo en funciones, Carmen Calvo, señaló que el presidente "no dejó lugar a dudas" sobre su negativa al indulto. Calvo también advirtió de que el Gobierno "no se plantea" recuperar competencias de la Generalitat, como piden PP y Cs para la cuestión penitenciaria

Al respecto, el líder del PP insistió un día más en pedir al Gobierno que vele por el cumplimiento de las penas, pero también en pedir recuperar las competencias de prisiones de Catalunya para evitar que el Govern puede conceder beneficios penitenciarios a los condenados así como nuevas herramientas para que las condenas se puedan adaptar a las "nuevas realidades delictivas". Pero el mensaje novedoso de Pablo Casado es la advertencia a Sánchez: si quiere el apoyo del PP para afrontar la situación en Catalunya tendrá que "romper hoy todos los acuerdos" en el ámbito municipal con los partidos independentistas catalanes.

Y mientras Casado mostraba el lunes su respeto a la sentencia del Tribunal Supremo, la portavoz de su partido en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, expresó ayer su "decepción" con algunos aspectos del fallo y consideró que su publicación debería de haberse "postergado" hasta después de las elecciones.

En la izquierda, la sentencia del procés ha ampliado la brecha entre Pedro Sánchez y quien fue su socio preferencial. Porque Pablo Iglesias cree, y así lo dijo en Zaragoza, que los socialistas están montando un "relato" a cuenta de Cataluña que les permita pactar con el PP después de las elecciones. Y el fallo del Supremo es -dice- la "excusa perfecta" para lograrlo. Y en este acto de precampaña, el líder de Podemos advirtió que una vez que PSOE y PP se pongan de acuerdo en el tema catalán, se sucederán las políticas "de derechas" y no habrá, por ejemplo, ni derogación de la reforma laboral ni subidas de impuestos a los ricos.

Los socialistas aprovecharon la coyuntura para insistir en que la reacción de Podemos a la sentencia demuestra que habría sido imposible una coalición con la formación morada. Así, la vicesecretaria del PSOE, Adriana Lastra, respondió a Iglesias y le reprochó que en un tema como el de Catalunya vuelva a "abandonar" al Gobierno. "No es un tema para luchas partidistas ni para hablar en la campaña electoral. Es un tema de Estado y pedimos a los partidos que lo traten así", dijo Lastra.

Todo en una jornada en la que los dirigentes nacionales miraron a Cataluña y a las protestas que está habiendo allí desde la publicación de la sentencia y exigieron al presidente de la Generalitat, Quim Torra, que no haga llamamientos a la violencia. "Esperemos que Torra esté en la responsabilidad que le corresponde, es la máxima autoridad del Estado en Catalunya. Le corresponde garantizar la estabilidad y la tranquilidad de los catalanes como cargo público que es. Esperemos que esté en eso y solo en eso", dijo Carmen Calvo. La ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, acusó directamente al presidente catalán de estar haciendo "permanentemente incitaciones a la violencia y a la desobediencia civil".

Igualmente Casado consideró "absolutamente inadmisible" que la Generalitat "alentara la algarada, la insurrección y la desobediencia", y que Torra haya respaldado el "comportamiento absolutamente reprobable de algunas personas que violentamente tomaron las calles de Cataluña". Y la portavoz de Cs en el Congreso, Inés Arrimadas, reprochó a Torra que respalde las movilizaciones del "tsunami totalitario" pero también criticó a Sánchez porque en lugar de actuar esté "mirando a otro lado". - D.N.